Cómo hablar con una chica en reddit clase

En otra cuestión de 'Reddit' relacionada, alguien que se hace llamar 'Heteroerotic' explica los pros en detalle. Los conoce bien porque a sus 26 sale con todo un señor de 49 años. No te preocupes, para ayudarte he creado esta lista de mas de 200 preguntas para una chica. Estas preguntas te van a ayudar a iniciar una conversación interesante y son perfectas para hacerle a una chica, pero para una conversación realmente buena también tendrás que hacerle muchas preguntas de expansión. Cómo hablar con chicas en Tinder. Tinder se ha vuelto una fuerza importante en la escena de citas en línea; sin embargo, puede ser difícil encontrar una forma de hablar con las chicas que realmente funcione para ti. Si has intentado el... Hola, una chica la agregue a whatsapp el 4 de octubre, empeze a platicar con ella y un dia quedamos a comer en la Universidad, reimos mucho la pasamos muy bien… le dije que me gustaria volver a verla y no me correspondia del todo en el whatsapp pero jamas me dijo que no si no que me daba largas, un fin de semana me dijo que queria estar en ... Estas son las 7 mejores historias que distintos maridos contaron en el foro de preguntas Reddit cuando se les preguntó en qué punto se habían dado cuenta de que se casarían con la chica con la que ... Después de que cortó, Paige pudo encontrarme. Llamé al hospital y pude hablar con mi tío. Me dijo: «tienes a una gran mujer». ... Lo que nos hace únicos genera atracción, mientras que lo rutinario y mundano aburre. Así que no tengas reparo en hablar de tus pasiones e interesarte por las suyas. Cómo ligar con una chica o un chico: 10 técnicas que funcionan. La honestidad escasea hoy en día. En cualquier caso, quieres darle a tu pareja un regalo. Gracias a los agradables caballeros y señoritas de Reddit, hemos compilado una lista de regalos considerados que las mujeres realmente quieren. Y al enterarse que estaba muriendo, Albom entra de nuevo en contacto con Schwartz y le propone verse en su estudio todos los martes, tal como solían hacer en la universidad. Gracias a las sabias palabras del maestro, su relación se convierte en una «clase» final sobre cómo vivir. Por eso es que este foro en Reddit nos ha resultado bastante interesante y especialmente útil, donde los “maestros de la charla trivial” nos regalan un poco de su sabiduría para lograr empatía con personas nuevas en un minuto. Aprende a conocer a la gente con estos 15 consejos para hablar con desconocidos y no morir en el intento. En fin, sólo quería saber si a alguien más le sucede esto y, de ser así, cómo lidian con esa conducta. He leído que es normal en los niños, y que incluso, durante una etapa del desarrollo del cerebro y de la inteligencia (hablar solo) es una forma de aprender.

Resumen de r/Uruguay - 2020-08-13

2020.08.16 09:05 Samus_ Resumen de r/Uruguay - 2020-08-13

Secundaria prohíbe tapabocas con la consigna #EducarNoLUCrar porque violan la laicidad 67 comentarios (1 nuevo)
Mirá las estrellas (MLE), proyecto del fotógrafo y astrónomo aficionado Fefo Bouvier 1 comentario (1 nuevo)
Talvi renunció a subsidio de $235.280 por mes que le correspondía por ley 39 comentarios (1 nuevo)
Estimando el sueldo promedio en un desarrollador en mdeo segun la hora 13 comentarios (1 nuevo)
El Centro Galáctico desde el punto más alto del Uruguay / @astropolo_ 10 comentarios (3 nuevos)
Ser Freelance vs Empleado en Uruguay 10 comentarios (1 nuevo)
Nuevo precio del cannabis a partir del 7 de Agosto de 2020. 31 comentarios (1 nuevo)
Tenemos mucho en común 31 comentarios (1 nuevo)
Donde comprar una tarjeta gráfica en Uruguay 7 comentarios (2 nuevos)
Encontré entre mis cacharpas este símbolo patrio de las comunicaciones (no, no es para celulares) 40 comentarios (5 nuevos)
Un hombre de 40 años declaró ante la Fiscalía tras denunciar que fue golpeado con un bate de béisbol en Parque Posadas 20 comentarios (1 nuevo)
Deportaron a los argentinos que quisieron cruzar ilegalmente a Uruguay 18 comentarios (1 nuevo)
Nuevo Ministerio de Ambiente proyecta tasa que deberán pagar quienes compren envases 20 comentarios (2 nuevos)
Algún consejo para el liceo, estudiar, etc. 13 comentarios (1 nuevo)
Hoy es el cumpleaños del salvador de la patria, defensor de la República y libertador. Gracias por regalarnos un año más de tu augusta presencia. 47 comentarios (4 nuevos)
El 54% de la población firmaría para llevar la LUC a referéndum, según encuesta 27 comentarios (3 nuevos)
#MeLoDijeronEnLaFmed: estudiantes de Medicina relatan en redes historias de abuso y misoginia 11 comentarios (1 nuevo)
Tres imputados por instigar a destruir hojas del "Sí" a la reforma "Vivir sin Miedo" 32 comentarios (13 nuevos)
¿Muy forzado? 36 comentarios (1 nuevo)
Parece que Putin tiene la vacuna. Cuando llegue a Uruguay (la vacuna), te la vas a dar? 12 comentarios (1 nuevo)
Salió / Pedite 7 comentarios (2 nuevos)
Hay gente/familias intocables en Uruguay? Cosas de las que no se puede hablar? 41 comentarios (5 nuevos)
Teaching torture: The death and legacy of Dan Mitrione 14 comentarios (1 nuevo)
Que pasó con los sirios? 21 comentarios (1 nuevo)
Manini is that u ? 17 comentarios (4 nuevos)
una cagada el subreddit 20 comentarios (2 nuevos)
Quiero hacer una comparsa en que salgamos vestidos como el ku kux klan. 7 comentarios (1 nuevo)
Hoy después de meses sin subirme al subte, me subo y el poema que me mira es uno de Cordón, escrito por Laura Chalar en Montevideo. 9 comentarios (4 nuevos)
I'm trans and I was attacked last night in the street; I was hit with a bottle even a woman stole my money just trying to get a gram of weed for a joint. And my girlfriend was almost raped; so is not really safe for trans people here and people just pretending? 16 comentarios (3 nuevos)
Con Johnny Pou y Winona Arbeleche 10 comentarios (2 nuevos)
Frente Amplio resolvió no habilitar debate con Raffo ni reunión con Lacalle 30 comentarios (21 nuevos)
¿A qué político desprecias más? 23 comentarios (6 nuevos)
Qué será de ese personaje? Se había querido unir a los kurdos, entre otras cosas 5 comentarios (1 nuevo)
Guric , le hice unos dibujos random a la tapa de una libreta y quería saber si les gusta (? 2 comentarios (2 nuevos)
Nice 10 comentarios (7 nuevos)
Señores y señoras, ¡ya tengo la vacuna! 6 comentarios (4 nuevos)
¿Como te gusta el asado? 8 comentarios (2 nuevos)
En Canadá existe una provincia llamada Columbia británica que tiene una bandera parecida a la Uruguaya debajo. 9 comentarios (2 nuevos)
¿Que pasó con Cristino al final? 4 comentarios (4 nuevos)
Acuerdo AFE-IDM: motocar unirá Garzón con José Ignacio con un fin turístico 2 comentarios (2 nuevos)
Pastillas para dormir 24 comentarios (21 nuevos)
Buenas 2das marcas? 8 comentarios (5 nuevos)
Miércoles de la concordia. 22 comentarios (22 nuevos)
Los Magios en Uruguay 21 comentarios (21 nuevos)
Censo (no estoy seguro si esto se puede hacer en uy): 0 comentarios
¿Qué bachillerato hiciste/estás haciendo? 12 comentarios (12 nuevos)
A todos nos pasa Laura 14 comentarios (14 nuevos)
Mujica, la renta básica, la “burocracia privada” y la advertencia por el camino de Macri 3 comentarios (3 nuevos)
COFE explicó a Lacalle las consecuencias de aplicar recortes en presupuesto y funcionarios 2 comentarios (2 nuevos)
Max Roser on Twitter: Uruguay responded in an impressive way to the pandemic. It stands out globally, but especially in Latin America where many other countries suffer large outbreaks and test very poorly. Here is our country profile for Uruguay 8 comentarios (8 nuevos)
What Is Uruguay doing better compared to other countries in South America? 11 comentarios (11 nuevos)
Los mejores paisajes para ver el cielo en Uruguay 0 comentarios
Invitación 0 comentarios
Alfie y los números de la educación: “Por una clase se les pagó a 13 personas, el titular y sus 12 suplentes” 18 comentarios (18 nuevos)
Les dejo una invitación a una charla de Introducción al desarrollo web - Espero les sirva! 5 comentarios (5 nuevos)
El Salto del Penitente y el brillo de la Vía Láctea 30 comentarios (30 nuevos)
El pueblo pide sangre, ¡que comiencen las apuestas! 0 comentarios
5 de oro 12 comentarios (12 nuevos)
Time to settle the debate. Qué es más uruguayo? 9 comentarios (9 nuevos)
Hay algunas cosas que no entiendo de (algunos) Uruguayos. 28 comentarios (28 nuevos)
Ganadería transmitió a presidente de Inavi que no podrá aumentar su salario 0 comentarios
Pecho frío Saint Germain, 50 aniversario y publica fotos de varias estrellas y estrellados y "olvidan" a Cavani, ninguneada mala leche de ese cuadro de mierda, ojalà el Atalanta hoy te clave en la hr y con VAR mal usado, culos rotos 10 comentarios (10 nuevos)
Collage rambla de Pocitos - 1920 / 2020 1 comentario (1 nuevo)
Recomendaciones estudio 6 comentarios (6 nuevos)
Cómo soy él primer yanke de mi familia soy una tete para escribir, pero presento la novia ideal para todos de nosotros: 2 comentarios (2 nuevos)
Consecuencias de ir al clearing? 11 comentarios (11 nuevos)
Qué te pasó Frente amplio?, de esto no se vuelve. 61 comentarios (61 nuevos)
Bergara y Amado molestos con la decisión del FA de no debatir con Raffo 4 comentarios (4 nuevos)
Cosse: “Siempre defiendo la instancia de debate”, pero ahora hay “otro contexto” 8 comentarios (8 nuevos)
¿Que drogas se consumen en las calles de Uruguay? 22 comentarios (22 nuevos)
Accidentes de tránsito: en 2019 Montevideo tuvo la tasa de mortalidad más baja del paí­s 13 comentarios (13 nuevos)
Que es lo peor que podría salir mal? 2 comentarios (2 nuevos)
Protección de derechos laborales: EE.UU. vs. Uruguay 0 comentarios
Derechos laborales y choferes de Uber 24 comentarios (24 nuevos)
Compras en tienda mia y aduana 2 comentarios (2 nuevos)
Gooooolllll 18 comentarios (18 nuevos)
Sexually Transmited Diseases: Informations about this issue 5 comentarios (5 nuevos)
Sape 0 comentarios
Sape 16 comentarios (16 nuevos)
Viajar con doble pasaporte 12 comentarios (12 nuevos)
Cual es la pena por portar arma ilegalmente? (Teniendo el THATA) 24 comentarios (24 nuevos)
Eees el amoooor 6 comentarios (6 nuevos)
Los hinchas del Atalanta tipo 2 comentarios (2 nuevos)
Penosa torta la del cuquito... 4/10 acepto un pedazo de torta por compromiso nomas… a ver si mejora el año que viene 52 comentarios (52 nuevos)
A Lacalle Pou le preocupa programa del FA y Raffo cuestiona "pacto de silencio" 15 comentarios (15 nuevos)
Alguien vende una guitarra electrica? 5 comentarios (5 nuevos)
Gobierno evalúa compra de barcos y aviones para las Fuerzas Armadas 28 comentarios (28 nuevos)
Termina acuerdo de congelamiento de precios por la emergencia sanitaria por el coronavirus y no se renovará 1 comentario (1 nuevo)
[OC] Cantidad de Escuelas de Educación Inicial y Primaria Pública en Uruguay. Censo CEIP 2012. 0 comentarios
Desde que empezó la cuarentena, ingresaron a Uruguay casi 25.000 argentinos 31 comentarios (31 nuevos)
que recomiendan? 23 comentarios (23 nuevos)
Lacalle habló sobre escrito del Mides que advierte consecuencias del recorte presupuestal 0 comentarios
Chajá ❤️ 7 comentarios (7 nuevos)
Encontre esto por ahí y bueno... 6 comentarios (6 nuevos)
¿Qué desayunan? 15 comentarios (15 nuevos)
Natalia Oreiro as Nasha Natasha 2 comentarios (2 nuevos)
Venta de humo a la uruguaya o un negocio serio? 4 comentarios (4 nuevos)
Alguien tiene el Programación con Pascal de Konvalina? 1 comentario (1 nuevo)
Que asco 10 comentarios (10 nuevos)
Es posible hacer esto? 9 comentarios (9 nuevos)
si alguno me puede ayudar se agradece compas 0 comentarios
BANCOS PRIVADOS LE CORTAN LÍNEA DE CRÉDITO A INTENDENCIA DE MALDONADO. 11 comentarios (11 nuevos)
¿A qué se refieren específicamente con "darse contra la pared" al entrar a la universidad? 5 comentarios (5 nuevos)
Este señor es genial, ahora me va a enseñar a invertir. WOW 3 comentarios (3 nuevos)
Viendo el anime de Panty and Stocking with Garterbelt, me di cuenta de que accidentalmente crearon una fusion de la bandera de Uruguay (con el doble de franjas) y la japonesa. Si a alguno le interesa verlo sale en el episodio 6 y en alguno más que no recuerdo, o pueden buscar Daten City flag. 2 comentarios (2 nuevos)
3 personas que estaban colgando un cartel y los apuñalaron terminaron en CTI en Salto, hace unas semanas 1 muchacha grave por unas pedradas... 3 comentarios (3 nuevos)
Subrayado y su publicidad 2 comentarios (2 nuevos)
Piropo para las chicas del sub. Me levanté a las 5:15 de la mañana y me puse melancólico 0 comentarios
Advices before I arrive in Uruguay 3 comentarios (3 nuevos)
2020-08-12 07:00 - 2020-08-13 07:00
submitted by Samus_ to ResumenDeUruguay [link] [comments]


2018.07.05 20:11 master_x_2k Enredo IX

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

Enredo IX

Querida Miss Militia...
¿Estaba mal comenzar con querida? ¿Implicaba eso más amistad o intimidad que la que existía? ¿Parecería una burla?
Miss Militia, nos encontramos esta noche...
No. Si fuera por esa ruta, ella podría tirarla a un lado junto con todos los otros correos de admiradores que recibió.
Miss Militia, usted me conoce como Skitter, pero realmente no me conoce...
Mejor, pero no me gustó el tono. Lo dejaría como está, seguiría adelante y volvería más tarde.
*...*Verá, no soy un villano, a pesar de...
¿A pesar de que? ¿A pesar del hecho de que aterroricé y lastimé a mucha gente inocente? ¿A pesar de que casi había matado a Lung y luego le había cortado los ojos? ¿Que tenía casi doscientos ochenta mil dólares en dinero ilegítimo a mi nombre?
Me estremecí, saqué mis manos de mis bolsillos y arreglé mi sudadera para cubrir mi estómago expuesto. Después de llegar al departamento, Brian sugirió que estábamos demasiado cansados ​​para discutir la propuesta de Coil, por lo que postergamos toda la discusión hasta la mañana. Me alegré por la excusa para evitar oír o ver algo que pudiera hacer esto más difícil. Además, le había prometido a mi papá que estaría en casa esta noche.
Eran más de las nueve, así que el autobús del ferry solo llegaba cada noventa minutos. Pensé que era mejor caminar a casa que esperar. También podría usar el estiramiento, dado el abuso que mi cuerpo había sufrido mientras montaba a Judas.
Metiendo las manos en los bolsillos, volví mis pensamientos a que diría en mi carta a Miss Militia. Taché “a pesar”. ¿Otro enfoque, tal vez?
...Lo creas o no, mis intenciones todo el tiempo han sido buenas. Me uní a los Undersiders en primer lugar para ayudarles. Para ayudar a esta ciudad...
¿Era eso completamente cierto? No. Si fuera sincera conmigo misma, parte de la razón por la que me había unido y me había quedado con los Undersiders era porque me había sentido sola. ¿Qué tal si ofrecía algo de honestidad?
...Me tomó por sorpresa lo fácil que fue que me agradaran. Estaba en un mal momento, y me aceptaron. Así que escribir este correo electrónico es difícil. Pero es necesario. Al final, decidí seguir este camino porque sirve al bien mayor...
Eso fue lo que me dije a mí misma, mas temprano, antes de irnos para el trabajo. Que seguir con esos tipos representaría el mayor riesgo para los inocentes, que eventualmente llevaría a alguien a quedar atrapado en el fuego cruzado, o que me arresten por algo serio.
Pero ahora tenía el plan de Coil que considerar. ¿Realmente estaba siendo honesta acerca de cómo planeaba ayudar a esta ciudad? No tenía ninguna razón para creer que él estaba mintiendo, y Tattletale lo estaba avalando. Pero al mismo tiempo, el símbolo de Coil era una serpiente, y Tattletale había ocultado la verdad y me había engañado antes.
La pregunta era, ¿estaba tomando esta ruta porque serbia al bien mayor? No. O al menos, no estaba segura de que fuera mi razón para tomar una decisión u otra.
¿Por qué lo estaba haciendo, entonces?
Había sido una pregunta difícil de responder horas atrás, y ahora era doblemente difícil. Suficiente como para asustarme. ¿Cómo había llegado a este punto?
Mi mente se remontó a una ves que me senté en una de las clases de la universidad de mi madre. No podría haber tenido más de diez años, mi padre había estado ocupado y mi madre no había podido encontrar una niñera. Así que había sido precoz, orgullosa como un demonio de estar sentada en esa conferencia de inglés con adolescentes y veinteañeros y entendiendo lo que mi madre estaba diciendo. Incluso habíamos leído el libro juntas, durante las semanas anteriores, así que sabía el material. El libro Las Naranjas no son la Única Fruta.
Mientras estaba sentada y escuchando, un hombre mayor había entrado y se había sentado a mi lado, en la última fila. Con una voz amable, había murmurado un comentario sobre cómo mi madre era una excelente profesora. Luego, unos minutos más tarde, cuando reuní el valor suficiente para levantar la mano y responder a una de sus preguntas, él me había hecho un cumplido a mí, se levantó y se fue. A pesar de todo mi orgullo por mi madre y propio, lo que me sorprendió del encuentro fue el cabello del hombre. Un ridículo peinado para cubrir calvicie.
Después de que la clase había terminado y mi madre me había llevado a casa, mencioné al hombre, y ella lo identificó como el jefe de su departamento, su jefe. Luego mencione el peinado y lo mal que se veía.
“Míralo desde su perspectiva”, me había explicado. “Tal vez, hace mucho tiempo, comenzó a perder un poco de cabello, pero podía cepillarlo hacia un lado de una manera que hacía que no se notara mucho. Cada año que pasaba se cepillaba el pelo un poco más. Fue gradual, algo a lo que lentamente se acostumbró, viéndolo en el espejo todas las mañanas y todas las noches. Muchos pequeños pasos.”
“¿Por qué alguien no lo señala?” Yo le había preguntado.
“No tiene a nadie que se lo señale”, me había respondido, “y cualquiera que lo conozca lo suficientemente bien no quiere herir sus sentimientos, incluso si fuera mejor a la larga.”
“Tú podrías”, le dije.
Así que ella lo hizo, más tarde esa semana. Fue brutalmente honesta con el viejo jefe del departamento de inglés. Según ella, se había cortado el pelo y luego le había dado las gracias en una fecha posterior. Ese evento y lo que mi madre había hecho después siempre quedó grabado en mi memoria.
Tragué un nudo en mi garganta. Siempre me tomaba desprevenida, lo mucho que la extrañaba, cuando pensaba en ella. Daría cualquier cosa por una conversación de treinta minutos con ella, en este momento. No tenía la menor duda en mi mente de que podría haberle dado sentido a todo, poner las cosas en términos tan simples que resolverlo parecía fácil.
Tuve que parar, mirar hacia arriba, parpadear para contener las lágrimas en mis ojos, y tomar una respiración profunda antes de seguir.
¿Era mi situación la misma que la del anciano? ¿Me había permitido deslizarme gradualmente a una mala situación, debido a mi falta de perspectiva más allá de lo que estaba sucediendo dentro de mi propia cabeza?
No había estado pensando en esto claramente. Todavía tenía la confianza suficiente para poder enviar ese correo electrónico, hacer la llamada... pero antes de hacerlo, tenía que ordenar mis pensamientos. Componer la carta en mi cabeza no funcionaría, necesitaba las palabras en la pantalla de mi computadora frente a mí, palabras concretas en blanco y negro.
Caminé por la parte trasera de mi casa y busqué las llaves en mi bolsillo. Antes de que pudiera obtenerlas, mi padre abrió la puerta.
“Taylor. Es bueno verte sana y salva.” Mi papá parecía cansado, años más viejo que la última vez que lo vi.
Le di un breve abrazo, “Hola, papá. ¿Recibiste mi mensaje, diciendo que llegaría tarde?”
“Lo recibí.” Él cerró y puso llave a la puerta detrás de mí. “¿Qué pasó?”
Me encogí de hombros cuando me quité la sudadera, me aseguré de que mi spray de pimienta, el teléfono y las llaves estuvieran todos en los bolsillos, luego la colgué junto a la puerta. “Nada importante. Estuve en casa de Brian, lo ayudé a armar muebles, luego su hermana y la asistente social de ella llegaron sin previo aviso. No pude encontrar una manera de irme sin que fuera algo incómodo.” Lo que sucedió, casi, solo más temprano.
“Ya veo”, murmuró. “¿Estaban ustedes dos solos?”
“No”, le mentí, para evitar que obtuviera la impresión equivocada. “Al menos, no por mucho tiempo. Lisa se fue unos minutos antes de que el asistente social pasara por allí.”
“Y tienes una camisa nueva, ya veo. Es agradable.”
“De Lisa”, mentí, retorciéndome un poco bajo el escrutinio.
“Ah”, asintió.
“Voy a ir a mi habitación, si eso está bien. Estoy algo agotada.”
Mi papá negó con la cabeza, “Preferiría que te quedaras para hablar.”
No es lo que quería hacer. Mi mente estaba bastante llena de basura y debates internos que no quería preocuparme de inventar más mentiras para mi padre.
“¿Podemos hacerlo mañana por la mañana?” Le ofrecí, retirándome hacia la puerta del frente, presionando mis manos en un gesto de súplica. “Realmente necesito sentarme en mi computadora por un minuto y organizar mis pensamientos.”
Empujé la puerta y no se abrió. Extraño. Probé el pomo de la puerta, y no sirvió de nada.
“La puerta está atascada”, dije.
“La puerta está cerrada, Taylor. También lo está la puerta de la sala de estar.” Mi papá me respondió. Cuando lo miré, él me mostró la antigua llave en su mano.
Mientras miraba, sacó dos sillas de al lado de la mesa de la cocina, colocó una en el centro de la habitación, luego colocó la segunda silla contra la puerta trasera y se sentó en ella.
“Siéntate.”
“Papá, esta noche no es realmente-”
“Siéntate.”
Mi corazón se cayó de mi pecho. O al menos, así se sintió. Sentí una fea sensación amarga en el estómago.
“Hablé con tu escuela hoy”, me informó, confirmando ese sentimiento desagradable.
“Lo siento.”
“Te has perdido casi un mes de clases, Taylor. Tres semanas. Te has perdido pruebas importantes, las fechas de vencimiento de proyectos, la tarea... dicen que puedes perder el año, si no lo has hecho ya.”
“Lo- lo siento”, me repetí.
“Tal vez podría entender, sé con lo que has estado lidiando, excepto que no solo no me contaste nada. Me mentiste.”
No pude formar las palabras para otra disculpa.
“Llamé a la escuela para obtener una actualización sobre cómo te estaba yendo, y me dijeron que no habías asistido a clase por un tiempo, y no supe qué hacer. Yo solo- me sentí completamente perdido. Llamé a tu Nona.”
Hice una mueca. Nona era la madre de mi madre, una mujer austera que nunca había aprobado totalmente a mi padre como pareja para su hija. No habría sido fácil para él hacer esa llamada.
“Ella me convenció de que tal vez estuve demasiado concentrado en ser tu aliado, y no me concentré lo suficiente en ser tu padre. Si ella me hubiera dicho eso hace una semana, le hubiera colgado. Pero después de hablar con tu escuela, dándome cuenta de lo mal que te fallé...”
“No me fallaste”, le dije. Me sorprendió que mi voz se rompiera un poco con emoción.
“Lo hice. Está claro que lo que hemos estado haciendo no ha funcionado, si estás en esta situación, si no puedes hablar conmigo. No más secretos, no más medias verdades. Así que nos quedaremos aquí toda la noche si es necesario. Incluso faltaré al trabajo mañana si tengo que hacerlo, pero vamos a hablar.”
Asentí con la cabeza y tragué saliva. Todavía no me había sentado en la silla que había dejado en el medio de la cocina.
“Yo, um, necesito usar el baño.”
“Está bien”, se puso de pie. “Te acompañaré hasta allí y te llevaré de vuelta a la cocina después.”
“¿Me estás tratando como si fuera una prisionera?”
“Eres mi hija, Taylor. Te amo, pero sé que está pasando algo, y no es solo el acoso, o tiene algo que ver con el acoso que aún no has mencionado. Tengo miedo por ti, Taylor, porque me estás evitando y callando incluso si eso significa abandonar la escuela.”
“Entonces fuerzas mi mano haciéndome tu prisionera”, le respondí, dejando que la rabia y el dolor se apoderaran de mi voz. “¿Crees que esto esta remotamente bien, después de todas las veces que fui acorralada por esas perras de la escuela? ¿Tengo que volver a casa con esta mierda de abuso de poder también?”
Mi papá me respondió con la mayor paciencia, “Espero que sepas que estoy haciendo esto porque te amo.”
Lo sabía. La cosa era que eso no lo hacía ni un poco más fácil de manejar.
“¿Necesitas ir al baño, Taylor?”
Negué con la cabeza. Lo que necesitaba era salir de esta habitación. Lo vi fruncir los labios, sabía que era consciente de que acababa de buscar un escape.
“Habla conmigo, Taylor.”
“No tengo ganas de hablar.” Crucé la habitación para probar las otras puertas, la sala de estar y el sótano. Cerradas.
“¿Por qué insistes tanto en escapar?”, Preguntó. Pude escuchar el dolor en su voz, lo que no me hizo sentir mejor. “Por favor, solo relájate, siéntate.”
Sentí el crujido de mi poder en los bordes de mi conciencia, me di cuenta de que estaba apretando los puños. ¿Por qué las personas en las que se suponía que podía confiar eran las personas que se volvian contra mí, me arrinconaban y me hacian sentir lo peor? Emma, ​​la escuela, Armsmaster, ¿ahora mi papá?
Pateé la silla, lo suficientemente fuerte como para hacer una marca cuando golpeó la nevera. Los ojos de mi padre se agrandaron un poco, pero él no se movió ni habló. Pude sentir el tirón de mi poder a medida que los bichos de mi vecindario comenzaron a moverse a mi ubicación. Tuve que cancelar intencionalmente la orden para hacerlos retroceder y volver a su comportamiento normal.
No sintiéndome ni remotamente mejor después de mi abuso de la silla, empujé los libros de cocina y las impresiones fuera de la estantería al lado de la nevera, dejándolos caer al suelo. Un marco de foto que se había escondido en el medio de la pila se rompió cuando golpeó el suelo.
“Maldita sea”, murmuré. Todavía no me sentía mejor, y me costaba más mantener el enjambre a raya.
“Las posesiones pueden ser reemplazadas, Taylor. Ventila como necesites.”
“¿Papá? P-” Tuve que parar por unos segundos hasta que sentí que podía recuperar el aliento y hablar sin que mi voz se rompiera, “¿Hazme un favor? ¿Quédate callado un momento y déjame pensar?”
Me miró cuidadosamente antes de responderme. “Bueno. Puedo hacer eso.”
Sin otro lugar donde sentarme, puse mi espalda a la pared debajo de la estantería que acababa de limpiar y me dejé caer al suelo, mis piernas hicieron sentir sus protestas cuando puse mis piernas contra mi pecho. Crucé mis brazos, descansándolos sobre mis rodillas, y enterré mi cara contra ellos.
Sabía que eran las 9:24 cuando entré. Para el momento en que suprimí los bichos, controlé mi poder y me sentí segura para levantar la cabeza, eran las 9:40. Mi papá todavía estaba sentado en la silla.
Solté un largo suspiro, silencio, luego enterré mi cara en mis brazos otra vez.
¿Ahora qué?
Vamos, Taylor. Te has enfrentado a Supervillanos en situaciones de vida o muerte. Te enfrentaste a Armsmaster esta noche. ¿Es tan difícil enfrentar a tu propio padre?
No. Diez veces más duro.
Pero tenía que enfrentar el problema de la misma manera. Catalogar mis opciones, mis herramientas a mano. La violencia física estaba fuera. Lo mismo usar mi poder. ¿Qué me dejó eso?
La situación era en definitiva la misma, decidí. Todavía tenía que escribir esa carta a Miss Militia, organizar mis pensamientos. El problema era que ahora tenía algo más que hacer. Tenía que confesarle a mi padre lo que había hecho.
No estaba segura de poder decirlo. Mi garganta estaba cargada de emoción, y dudaba de poder organizar mis pensamientos lo suficiente como para convencer a mi padre de que había hecho todo por las razones correctas. Abría la boca para decírselo, tartamudear lo básico, quizás incluso se viera preocupado al principio. Luego, mientras seguía hablando, sin poder describir adecuadamente lo que había hecho y por qué, pude ver que su rostro se convertía en confusión. ¿Después de eso? ¿Disgusto, desilusión?
Una pequeña parte de mí murió en el interior al pensarlo.
Lo escribiría. Levanté mi cabeza abruptamente, miré los papeles esparcidos a mi alrededor. Encontré un sobre, del tipo en que pones los documentos dentro. Entonces encontré un marcador.
En la parte superior del sobre, escribí las palabras: “SOY UN SUPERVILLANO.”
Miré esas palabras en el sobre marrón que descansaba sobre mis piernas. Luego miré a mi papá. Estaba leyendo un libro, su tobillo derecho descansando sobre su rodilla izquierda.
Me imaginé entregándole el sobre tal como estaba. Solo esa línea.
“Carajo.” Murmuré.
“¿Dijiste algo?” Mi padre levantó la vista de su libro y se acercó para dejarlo.
“Está bien. Sigue leyendo,” dije, ausente, molesta por la distracción, todavía enojada con él por arrinconarme así.
“Está bien”, estuvo de acuerdo, pero no miró el libro más de tres segundos antes de volver a mirarme, como para controlarme. Traté de ignorarlo y enfocarme en el sobre.
¿Qué escribiría? Después de un segundo, comencé a escribir debajo del título que había puesto en el sobre.
Me agradan Brian y Lisa. Incluso me agradan Alec y Rachel. Pero también son supervillanos. Me uní a ellos con la idea de que obtendría detalles que necesita el Protectorado y luego los traicionaría.
Levanté el marcador y fruncí el ceño.
¿Por qué era tan difícil?
Le puse la tapa y nerviosamente golpeé el marcador contra mi rodilla. Pensando, tratando de medir mis sentimientos, explorar mis pensamientos para ver qué era lo que hacía que ese nudo en lo profundo de mis entrañas se hiciera más fuerte.
¿Mi papa? ¿Estaba demasiado consciente de lo que iba a leer, de cómo lo percibiría? Sí. Pero también había sido difícil escribir cuando estaba escribiendo mentalmente solo para Miss Militia. Esa no era la imagen completa.
¿Tenía miedo de ser arrestada? No. Bueno, había visto a la burocracia trabajando en la escuela, no confiaba en el sistema, esperaba que en algún momento me jodieran. Pero eso no era lo que impulsaba mis elecciones. Fue algo más personal.
El equipo. ¿Estaba preocupada sobre cómo lo tomarían? ¿Posiblemente tenerlos como enemigos? Al igual que Coil había dicho, no había ninguna garantía de que cualquier acción contra ellos fuera totalmente exitosa. Tattletale probablemente podría darse cuenta que un equipo ERP estaba allí antes de que pudieran ponerse en posición, y el equipo era bueno para escapar en un apuro. Entonces tendría uno o más enemigos detrás de mí, que sabían todo lo que necesitaban y tenían todas las herramientas para hacer de mi vida un infierno.
Más cerca.
Tenía que ver con esos chicos, y poco a poco me di cuenta de qué se trataba.
Me puse de pie, luego caminé hacia el horno.
“¿Taylor?”, Mi padre habló, despacio.
Doblé el sobre a lo largo para ocultar las palabras, encendí el quemador del horno, luego sostuve la punta del sobre en la llama hasta que se encendió.
Mantuve el sobre ardiente sobre el fregadero hasta que estuve segura de que mi mensaje fue borrado. Dejé caer los restos del sobre en el lavabo y lo observé arder.
No quería enviar ese correo electrónico a Miss Militia porque me gustaban esos chicos. Esa no fue la gran realización. Lo que me hizo ponerme de pie y quemar el sobre fue darme cuenta de que me gustaban esos chicos, que los quería mucho, confiaba en que me apoyarían...
Sin embargo, siempre me había mantenido alejada.
Era estúpido, era egoísta, pero realmente, quería saber cómo sería llegar a conocer a Lisa, sin preocuparme de que descubriera mi plan. Me gustaría ver cómo era interactuar con ella sin tener que censurarme por temor a dar esa pista que lo arruinara. Quería conocer mejor a Perra y a Alec. Y Brian. Quería estar más cerca de Brian. No podría expresarlo mejor que eso, porque no sabía si habría algún futuro con él más allá de una simple amistad. No esperaba que hubiera. Aún importaba.
Me permitía pensar que había intentado una amistad con estos chicos, que había crecido como persona, por lo que estaba bien seguir adelante con mi plan. Pero no lo hice. Nunca me permití realmente abrirme y conectarme con ellos, y me estaba dando cuenta de lo mucho que quería.
Mis razones para seguir adelante con mi plan fueron disminuyendo, cada vez más difícil de justificar. Mi reputación probablemente estaba en ruinas, había hecho enemigos de todos los que importaban, y tenía una serie de delitos graves en mi haber. Por mucho que trate de ignorar todo eso y decirme que lo estaba haciendo por el bien de todos, mi conversación con Coil me había dejado menos segura. Eso no quiere decir que le creyera completamente, o que pensara que sería tan exitoso como él creía, pero estaba menos segura.
Maldita sea, quería pasar más tiempo con los Undersiders. Sabiendo que me había quedado sin razones para seguir con el plan, toda la porquería que llovería sobre mi cabeza si lo hacía, ¿cuánto me odiaría por traicionar a mis amigos? Este pequeño deseo de una amistad real y genuina fue suficiente como empujón en esa dirección. Podía cambiar de opinión. No enviaría ninguna carta a Miss Militia.
Pasé el agua del grifo sobre los restos humeantes del sobre, observé cómo los restos se borraban. Vi el agua corriendo por el desagüe durante un largo tiempo después de que el último trozo de papel quemado se había ido.
Cerré el grifo, metí las manos en los bolsillos y crucé la cocina para recostarme contra la puerta que daba al vestíbulo, mirando brevemente el picaporte y la cerradura antes de apoyarme en la puerta de espaldas a ella. Llamé a algunos bichos desde la sala de estar, el pasillo y los conductos de calefacción del pasillo delantero hasta la puerta y el mecanismo de la cerradura. ¿Podrían mover las partes necesarias?
No hubo suerte. No eran lo suficientemente fuertes como para manipular el funcionamiento interno de la puerta, y cualquier bicho que pudiera ser lo suficientemente fuerte no encajaría en su interior. Lárguense, les dije, y lo hicieron.
Lo que no me dejó una buena manera de evitar tratar con mi padre. Me sentí más culpable que nunca mientras lo miraba a través de la habitación. Parecía tan desconcertado, tan preocupado, mientras me miraba. No tenía en mí la voluntad de mentirle a su cara otra vez.
Pero lo que sea que hiciera lo iba a lastimar.
Crucé la habitación y él se puso de pie, como si no estuviera seguro de lo que iba a hacer. Lo abracé fuerte. Él me abrazó más fuerte.
“Te amo, papá.”
“Yo también te amo.”
“Lo siento.”
“No tienes nada por lo que lamentarse. Solo- solo háblame, ¿de acuerdo?”
Me aparté y agarré mi sudadera del gancho junto a la puerta. Cuando volví al otro lado de la habitación, busqué en los bolsillos y recuperé el teléfono.
Empecé a escribir un texto.
“Tienes un teléfono celular”, estaba muy callado. Mi madre había muerto usando un teléfono celular mientras conducía. Nunca habíamos hablado de eso, pero sabía que él había tirado el suyo poco después del accidente. Connotaciones negativas. Un feo recordatorio.
“Sí”, respondí.
“¿Por qué?”
“Para estar en contacto con mis amigos.”
“Es... es solo inesperado. No lo hubiera pensado.”
“No es la gran cosa.” Terminé el texto, cerré el teléfono y lo metí en el bolsillo de mis jeans.
“Ropa nueva, estás más enojada, mintiéndome, faltando a la escuela, este teléfono celular... Siento que ya no te conozco, pequeña lechuza”, usó el antiguo apodo de mi madre para mí. Me estremecí un poco.
Cuidadosamente, respondí, “Tal vez eso sea algo bueno. Porque seguramente no me gustaba lo que era antes.”
“A mí sí”, murmuró.
Desvié la mirada.
“¿Al menos puedes decirme que no estás tomando drogas?”
“Ni siquiera fumando o bebiendo.”
“¿Nadie te obliga a hacer algo que no quieres hacer?”
“No.”
“Está bien”, dijo.
Hubo una larga pausa. Los minutos se extendieron como si los dos estuviéramos esperando que el otro dijera algo.
“No sé si sabes esto”, dijo, “pero cuando tu mamá estaba viva, y tú estabas en la escuela media, surgió la posibilidad de que te saltaras un año.”
“¿Sí?”
“Eres una chica inteligente y temíamos que te aburrieras en la escuela. Tuvimos discusiones sobre el tema. Yo-yo convencí a tu madre de que estarías más feliz a la larga asistiendo a la escuela secundaria con tu mejor amiga.”
Tosí una carcajada. Entonces vi la mirada herida en su rostro.
“No es tu culpa, papá. No podrías haberlo sabido.”
“Lo sé, o al menos, entiendo eso en mi cabeza. Emocionalmente, no estoy tan seguro. No puedo evitar preguntarme cómo hubieran sido las cosas si hubiésemos seguido lo que tu madre quería. Lo estabas haciendo muy bien, ¿y ahora estás fallando?”
“Así que fallo, tal vez”, le dije, y sentí un levantamiento de pesas, admitiéndolo en voz alta. Habría opciones. Entendí lo suficiente como para que aún pudiera presionar a los directivos para que dejara pasar un grado. Tendría la edad suficiente para tomar clases en línea como Brian.
“No, Taylor. No deberías tener que hacerlo. El personal de la escuela conoce tus circunstancias, definitivamente podemos obtener algunas exenciones, extender los plazos...”
Me encogí de hombros. “No quiero regresar, no quiero suplicar y pedir ayuda a esos pendejos en la directiva de la escuela, solo para poder volver la misma posición en el que estuve hace un mes. Tal como lo veo, el acoso escolar es inevitable, imposible de controlar o prevenir. Es como una fuerza de la naturaleza... una fuerza de la naturaleza humana. Es más fácil de manejar, si lo pienso así. No puedo luchar contra eso, no puedo ganar, así que me centraré en lidiar con los efectos secundarios.”
“No tienes que rendirte.”
“¡Yo no estoy rindiendo!” Levanté la voz, enojada, sorprendida de mí misma por estar enojada. Tomé aliento, me obligué a regresar a un volumen normal, “Estoy diciendo que probablemente no haya ninguna manera de entender por qué ella hizo lo que hizo. Entonces, ¿por qué perder mi tiempo y energía deteniéndome en eso? A la mierda, ella no merece la cantidad de atención que le he estado prestando. Estoy... replanteando las prioridades.”
Él cruzó sus brazos, pero su frente estaba arrugada por la preocupación. “¿Y estas nuevas prioridades tuyas son?”
Tuve que buscar una respuesta. “Vivir mi vida, recuperar el tiempo perdido.”
Como para responder mi declaración, la puerta trasera se abrió detrás de mi padre. Mi papá se volvió, sorprendido.
“¿Lisa?” Preguntó, confundido.
Lisa reveló la llave que había tomado de la piedra falsa en el jardín trasero, y luego la colocó en la barandilla de los escalones de atrás. Sin sonreír, ella miró a mi padre y a mí. Ella se encontró con mis ojos.
Me abrí paso empujando a mi padre, y él agarró mi brazo antes de que estuviera lejos de la puerta.
“Quédate”, me ordenó, me imploró, apretándome el brazo.
Solté mi brazo, girándolo hasta que no pudo mantener su agarre, y bajé los escalones de atrás, sentí que me dolían las rodillas al aterrizar. A tres o cuatro pasos de distancia, di vuelta en su dirección, pero no pude mirarlo a los ojos.
“Te amo, papá. Pero yo necesito-” ¿Qué necesitaba? No pude formar el pensamiento. “Yo, eh, estaré en contacto. Para que sepas que estoy bien. Esto no es permanente, solo... necesito un respiro. Necesito entender todo esto.”
“Taylor, no puedes irte. Soy tu padre, y este es tu hogar.”
“¿Lo es? Realmente no parece que ese sea el caso en este momento”, respondí. “Se supone que mi hogar es un lugar donde me siento segura.”
“Tienes que entender, no tenía otras opciones. Me estabas evitando, no hablabas, y no puedo ayudarte hasta que reciba respuestas.”
“No puedo darte ninguna respuesta”, le respondí, “y de todos modos no puedes ayudar.”
Dio un paso adelante, y rápidamente retrocedí, manteniendo la distancia entre nosotros.
Volviendo a intentarlo, me dijo: “Entra. Por favor. No te presionaré más. Debería haberme dado cuenta de que no estabas en un estado en el que podía.”
Dio otro paso hacia mí, y Lisa dio un pequeño paso hacia un lado para ponerse en su camino, mientras retrocedía de nuevo.
“¿Lisa?” Mi papá volvió su atención hacia ella, mirándola como si nunca la hubiera visto antes. “¿Estás bien con esto?”
Lisa miró entre nosotros otra vez, luego dijo cuidadosamente, “Taylor es inteligente. Si ha decidido que necesita alejarse y resolver las cosas por sí misma, confío en que sea por una buena razón. Hay mucho espacio para ella en mi casa. No es un problema en lo más mínimo.”
“Ella es solo una niña.”
“Ella es más capaz de lo que le das crédito, Danny.”
Me volví para irme, y Lisa se apresuró a alcanzarme, poniendo un brazo sobre mis hombros cuando llegó a mi lado.
“Taylor”, llamó mi padre. Dudé, pero no volteé. Mantuve mi mirada fija en la puerta del patio trasero.
“Por favor mantente en contacto”, dijo, “puedes volver a casa en cualquier momento.”
“Está bien”, respondí. No estaba segura de si mi voz era lo suficientemente fuerte como para que él oyera.
Mientras Lisa me guiaba hacia su auto, tuve que controlarme para no mirar hacia atrás.

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.27 06:11 master_x_2k Enredo I

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

Enredo I

Me enfrenté a un hombre japonés muy delgado de la estatura de Grue. Sostenía un cuchillo en una mano y una katana en la otra.
Una estrecha sonrisa cruzó su rostro mientras hacía que su espada katana girara a su alrededor a la velocidad del rayo.
A mis órdenes, un enjambre de avispas fluyó de debajo de la armadura de mi traje y se posó sobre él. Hubo un momento en que se retorció perplejo antes de que comenzara a aullar de dolor. Tanto la katana como el cuchillo cayeron al suelo cuando comenzó a usar sus manos para golpear al enjambre.
Saqué mi bastón y lo golpeé en el puente de la nariz. Terminé pegándole mucho más fuerte de lo que pretendía, ya que justo se inclinó hacia delante en el mismo momento en que giré. Mientras se tambaleaba, la sangre manaba de su rostro, me lancé hacia adelante con un golpe bajo para golpearlo en el costado de la rodilla.
Se desplomó en el suelo y se retorció, con demasiado dolor como para tomar represalias. Me incliné para recoger el cuchillo, que parecía barato, y la katana, que parecía antigua. Utilicé el cuchillo para cortar la vaina de la katana de su costado, luego solté el cuchillo y lo arrojé al desagüe de tormenta.
Con la katana enfundada en una mano y mi batuta en la otra, miré el campo de batalla de esa noche.
El edificio que se alzaba sobre nosotros era un conventillo, como muchos otros en los Muelles. Cinco o más apartamentos en un área tan pequeña que solo debería contener tres como máximo. Diez o doce familias compartiendo un solo baño y ducha. Esa realidad era fea por sí sola, pero se corría la voz de que el ABB estaba convirtiendo edificios de viviendas como este en cuarteles para sus soldados. Que los reclutas menos que entusiastas, los que tenían las bombas implantadas en sus cabezas, estaban siendo reunidos aquí para que los capitanes de la ABB los pudieran observar, entrenar, equipar y desplegar.
Me había resistido al principio. Me había preocupado que fuera una estratagema de Kaiser para que los villanos organizados de Brockton Bay atacaran un edificio lleno de personas indefensas. Incluso después de que Tattletale confirmara que se trataba de una base de operaciones de ABB, había tenido mis dudas.
Tenía mis dudas, eso era, hasta que habíamos atacado y los soldados del ABB habían salido del edificio como hormigas de un hormiguero. Payasos de un auto payaso. Una ridícula cantidad de personas, de todos modos, para un edificio que no era tan grande.
Nos superaron en número veinte a uno, pero dudaba que ninguno de nosotros realmente estuviera sudando. No había nadie con poderes luchando en defensa del ABB, ya que solo Bakuda estaba ilesa y teníamos una idea de dónde estaba escondida. Eso significaba que de lo único que teníamos que preocuparnos eran sus miembros de pandillas comunes, y ya habíamos eliminado a los tipos con armas de fuego.
Fuegos llameantes tan altos como yo salpicaban el camino alrededor de la vivienda. En otros puntos, manchas de oscuridad persistieron. No había energía en la zona y no había habido durante días, probablemente el trabajo de los militares, y el campo de batalla estaba iluminado sólo por las llamas, dando a la pelea en curso una apariencia casi infernal. Las caras de los miembros del ABB contorsionadas de dolor y miedo. Los villanos avanzando, implacables, con rostros como el casco esquelético de Grue, la máscara de gas modificada de Spitfire con las lentes reflejando las llamas y la cara pastosa de Gregor con trozos de caparazones en forma de percebes que la cubrían.
Y a mí, supongo. Las lentes amarillas de mi máscara recién reparada, el diseño de mandíbulas que enmarca mi quijada.
Me dirigí hacia donde estaba ocurriendo la pelea principalmente, y me encontré cara a cara con un hombre de veintitantos años. Inmediatamente lo identifiqué como uno de los reclutados. Alguien que no pelearía si no fuera por la bomba colocada en su cerebro. Sostenía un bate de béisbol apuntando hacia mí como si fuera una espada.
“Ríndete”, le dije, “Baja el arma, acuéstate en el suelo y pon tus manos sobre tu cabeza.”
“N-no. ¡No puedo!”
“Tengo poderes. Tu no. En los últimos diez minutos, he derrotado a personas más grandes que tú, con mejores armas, personas con instinto asesino, y lo hice sin sudar. Te diré en este momento, has perdido. Perderás esta pelea. Acuéstate y pon tus manos sobre tu cabeza.”
“¡No!” Dio un paso adelante, levantando el bate.
No me gustó pelear con estos muchachos. No me gustó lastimarlos. Pero si no se rendían, lo mas parecido a misericordia que podía ofrecer era lastimarlos lo suficiente de forma tan obvia como para que su voluntad luchar no fuera cuestionada si terminaba teniendo que dar explicaciones a Bakuda.
Le puse mis bichos encima, con la esperanza de distraerlo lo suficiente como para que me diera tiempo para asestar un golpe decisivo. Este tipo, sin embargo, no se inmutó. En lugar de luchar, se lanzó de cabeza a través del enjambre de insectos mordiendo y picando, agitando ciegamente su bate en mi dirección. Tuve que correr hacia atrás para evitar ser golpeada. Retiré mi bastón e intenté decidir cuándo y cómo golpear. Si su bate golpeara mi bastón, podría desarmarme. Si pudiera golpear su mano, sin embargo, o atraparlo con la guardia baja...
No hubo necesidad. Grue entró, casi casualmente, y metió su puño en la mandíbula del pobre hombre. Él se estrelló contra el suelo, el bate se le cayó de las manos.
“Gracias”, dije, incluso mientras hacía una mueca de empatía por el tipo que acababa de ser noqueado.
“No hay problema”, las vibraciones inquietantes de su voz estaban en desacuerdo con su elección casual de palabras. “Casi hemos terminado aquí.”
Miré alrededor del campo de batalla. Los miembros del ABB lesionados e inconscientes desperdigados en el terreno alrededor del edificio. Aunque nos habían superado en número al principio, solo quedaron unos pocos rezagados.
“¡Tattletale!” Gritó Grue, “¿Cuántos?”
“¡Eso es todo! ¡El edificio está despejado!”, Le devolvió la llamada. Siguiendo su voz, la vi agachada sobre uno de los pocos autos estacionados a lo largo de la calle, con la pistola colgando de sus dedos, fuera del camino de la pelea y con disuasión a mano.
“¡Spitfire!” Gritó Grue. “¡Caracol!”
Los dos miembros del equipo de Faultline trabajaron en tándem. Spitfire se dispuso a arrojar un géiser de fluido por la boquilla en la base de su máscara, dirigiéndola hacia la base del edificio, donde se encendió al contacto. Gregor el Caracol, por su parte, extendió una mano y lanzó una corriente constante de espuma hacia los edificios adyacentes. Nos había informado antes de que comenzara la pelea: podía inventar una variedad de sustancias químicas en su prominente estómago y proyectarlas en chorro de su piel. Adhesivos, lubricantes y ácidos fuertes, entre otras cosas. El que estaría usando ahora sería algo ignífugo, como lo habíamos planeado. No sería bueno incendiar el vecindario.
Mientras Spitfire trabajaba en quemar el edificio hasta el suelo, y Gregor mantenia el fuego contenido en el edificio, el resto de nosotros pasamos varios minutos trabajando en desarmar y mover a los enemigos heridos e inconscientes de las cercanías del edificio. Grue me había proporcionado un paquete de docenas de muñequeras de plástico y comencé a utilizarlas con los miembros del ABB.
Grue se me acercó, “No me quedan. ¿Tienes extras?”
Le di un puñado de muñequeras.
“Así que esto con el ABB casi ha terminado”, dijo, “y estaba hablando con Fog, una de las personas de Kaiser. Parece que no va a presionar el tema sobre Perra y sobre las peleas de perros, como sospechabas.”
Asentí con la cabeza, “Bien. No me agradan, pero esa es una lucha que no necesitamos ahora.”
Grue forcejeó con un miembro de la pandilla con una pierna lesionada, retorciendo los brazos del tipo detrás de su espalda y luego golpeándolo en el riñón cuando su lucha hizo que fuera muy difícil ponerle las esposas de plástico. El tipo dejo de resistirse.
“¿Tienes algún plan para mañana?”
Aparté mi atención de la chica inconsciente que estaba esposando y miré a Grue.
“¿Y bien?”, Preguntó.
“No tengo plan. Sin plan”, busqué mis palabras. Técnicamente, podría o debería estar volviendo a la escuela, pero todavía tenía la excusa tentativa de la conmoción cerebral, por lo que podría permitirme la pérdida de unos pocos días. Después de la reunión con la escuela, me alegré por la excusa.
“¿Quieres venir a mi casa? Se supone que tengo una reunión grupal para analizar el progreso y lo que sea para esta clase en línea que estoy tomando, pero también va a pasar el asistente social de mi hermana a ver mi apartamento por la tarde. Tenía la esperanza de comprar algunos muebles y armarlos para entonces, pero estoy corto de tiempo y será mucho más fácil con dos personas”, me dijo, “...y esa fue una explicación divagante.”
“Entendí lo esencial. Sí, podría hacer eso.”
Lo había visto sonreír con esa sonrisa infantil tan a menudo que podía imaginarlo detrás de su máscara.
“¿Te envío un mensaje de texto con la hora y la dirección?”
“Bien.”
Me dio una palmada muy de 'chico' en el hombro, luego se dirigió a alcanzar a un tipo que estaba tratando de arrastrarse para escapar, cerca en la calle.
Cuando se fue, Tattletale se unió a mí, quitándome unas pulseras y ayudándome con los demás. Ella estaba sonriendo.
“¿Qué?”
“Nada.”
“Estás leyendo demasiado en esto”, le dije.
“No me invitó a ”, me lanzó una mirada astuta.
“Quizás él sabe que no habrías aceptado.”
"Tal vez sospeche que lo hubiera hecho, y quería pasar tiempo solo contigo.”
Tenía mis dudas. Definitivas dudas sobre lo que ella estaba implicando. No tuve la oportunidad de aclarar.
“¡Bajando!” Rugió Gregor. Hubo un estruendo cuando el edificio comenzó a ceder, seguido por un choque cuando comenzó a plegarse sobre sí mismo. Spitfire dirigió su aliento de napalm a una esquina del edificio, borrando la madera y la piedra allí. Ella rápidamente retrocedió cuando el edificio terminó su colapso controlado.
Cuando los escombros se asentaron, Gregor roció su espuma extintora con una mano, dirigiendo la corriente contra los dedos de su otra mano para que la corriente se separara en una amplia salpicadura. Cada gota que golpeó una parte del edificio se hincho en una masa de espuma de unos pocos centímetros de diámetro. En poco tiempo, el edificio estaba cubierto lo suficiente como para que solo quedaran algunos rastros de llamas.
“¡Terminamos, vámonos!” Gritó Grue, volviendo a donde estábamos Tattletale y yo.
Nos arrastramos, dejando a los matones atados, mientras que Spitfire y Gregor el Caracol desaparecieron por una calle diferente.
Habíamos irrumpido en una destartalada tienda de mecánica para esconder nuestro transporte, y regresamos allí en poco tiempo cuando Tattletale llamó a las autoridades para tratar con los miembros del ABB. Cuando el automóvil se salió y se dirigió hacia el agua, me permití respirar de nuevo.
Nuestra tercera noche así desde que Perra y yo nos enfrentamos a Lung. Cada noche había sido más fácil que la anterior, y no estaba segura de cuánto de eso era que me estaba acostumbrando a esto, y de cuánto era el hecho de que el ABB se estaba desmoronando bajo el ataque sostenido.
“Creo que el ABB está casi acabado”, Grue habló desde el asiento del conductor, haciendo eco de mis pensamientos y su declaración anterior.
“Tres días y noches de presión de la policía, el ejército, todos los chicos buenos y la mayoría de los villanos de la ciudad harán eso”, dije.
Lisa comentó: “Es como si te decía, Taylor, alguien rompe esas reglas tácitas, la comunidad protege el status quo. Nosotros los villanos establecemos una tregua con las autoridades locales, de hecho trabajamos juntos, de cierta forma, con policías, capas y militares sosteniendo la paz durante el día, y derribando a todos los miembros del ABB que asoman sus cabezas, mientras que los villanos hacemos las cosas más esenciales... En este caso, es más descarada una invocación de eso que cualquier otro ejemplo que se me ocurra. Creo que podemos agradecer a Coil por eso.”
“Ha sido una experiencia de aprendizaje”, agregué, “Al menos, he tenido una mejor idea de los otros grupos. No pensé que los soldados de Coil fueran tan buenos como los que vi en acción. Conocer a los miembros de la Cuadrilla de Faultline, y los Viajeros, también. No son malas personas.”
“Aprendí mucho también, de una manera diferente,” Tattletale se inclinó hacia adelante desde el asiento trasero, colocando su cabeza y hombros entre los dos asientos delanteros. “Dije que parte de la razón por la que quería ir con Trickster y su compañero de equipo cambiaformas era descubrir sus poderes, ¿verdad? Nunca compartí.”
“¿Y?” Preguntó Grue. Con una mano todavía en el volante, se quitó el casco con la otra. Le tomó solo un segundo aclarar la oscuridad alrededor de su rostro.
“Y Trickster, su líder, es un teletransportador. No solo a el mismo. Él puede hacer cualquier cosa que vea teletransportarse. Excepto que hay una regla especial para su poder, una restricción. Él tiene que intercambiar los lugares de dos cosas con una masa aproximadamente equivalente. Cuanto mayor es la diferencia en masa, más lento es el intercambio y más corto es su alcance.”
“Eso suena como un inconveniente bastante grande”, dijo Brian.
“Él lo hace funcionar. Tenía miembros de ABB golpeando a sus propios muchachos, los desarmaba como si fuera un juego de niños. En cuanto al ‘cambiaformas’.” Tattletale hizo comillas con los dedos. “Su nombre es Génesis. ¿Su poder? Proyecciones controladas remotamente.”
“¿Ella no está realmente allí?”
Tattletale negó con la cabeza. “Apareció con una cosa triceratops-toro-cyborg, atravesó la puerta de entrada, activo una trampa, se hizo añicos. Y Trickster simplemente se rió. Dos minutos más tarde, había generado a una dama caballero de brillante armadura y estaba lidiando con los tipos con armas de fuego.”
“Caray”, dije, “Sundancer tiene un sol en miniatura. Ballistic, como Brian y yo vimos la última noche, solo necesita tocar algo para que salga volando a unos cientos de metros por segundo. No importa si se trata de rodamientos o un automóvil. Agregas esta nueva información, y bueno...”
“Pesos pesados”, Brian terminó por mí.
“Podemos estar contentos de que estén de nuestro lado”, dije.
“Por ahora”, señaló Brian, “todavía no sabemos por qué están aquí y por qué están ayudando.”
Echó un vistazo a Tattletale, con la ceja levantada. Ella se encogió de hombros, “Mi poder no me dice nada concreto. Estoy tan curiosa como tú.”
Me uní a Brian para quitarme la máscara. El auto, provisto por nuestro jefe, tenía vidrios polarizados, por lo que no había que preocuparse allí. Tendría que volver a ponérmela cuando fuéramos más allá del bloqueo militar, pero eso no era un problema.
Bajé la visera del sol sobre el parabrisas y usé el espejo para examinar mi cuello. El moretón todavía era notable. Tal como Perra dijo, parecía que había sobrevivido a un ahorcamiento.
“¿Te importa si me quedo otra vez, esta noche?” Pregunté.
Vi a Tattletale encogerse de hombros en el asiento trasero, a través del espejo. “Es tu lugar también. Ni siquiera necesitas preguntar. Creo que deberías llamar a tu papá, para que no se preocupe.”
“Sí, llama a tu padre”, confirmó Brian.
“Bien.” Iba a hacer eso de todos modos.
Cuando las barricadas militares con luces centelleantes encima de ellas se hicieron visibles a lo lejos, entramos al área de carga de lo que una vez había sido una pequeña tienda de comestibles, fuera de la vista.
“¿Alguna prisa?” Pregunté.
“Estamos bien”, dijo Tattletale, “Voy a llamar a Regent y Perra, ver cómo está su grupo.”
“Entonces llamaré a mi papá.”
Salí del auto para hacer mi llamada.
Él recogió en la primera sonada.
“Hola papá.”
“Taylor. Me siento aliviado de saber de ti.”
Entonces él había estado preocupado.
“Me volveré a quedar en casa de Lisa esta noche.”
“Me gustaría que vengas a casa, Taylor. Me preocupa que no te haya visto desde que te fuiste de la reunión en la escuela.”
“Estoy bien.”
“No es que no te crea, pero me sentiré mucho mejor cuando lo vea por mí mismo. Quiero hablar, cenar y desayunar juntos, estar en contacto. No quiero perder el contacto como lo hicimos después...”
“Después de que mamá murió”, terminé por él. “Está bien, papá. Es solo que... creo que necesitaba un cambio de ritmo, alejarme de todo un poco. Ya hice planes para esta noche. Sería incómodo cancelar. ¿Voy a casa a cenar mañana?”
Él dudó. “Está bien, solo dime que estas yendo a la escuela.”
“Sí”, la mentira pasó por mis labios con facilidad, pero pesaba mucho en mi conciencia. Sin embargo, decepcionarlo hubiera sido peor. Traté de quitarle peso a la culpa al convertirla en una verdad a medias, “No fui el lunes. Empecé a ir ayer por la tarde.”
“Supongo que eso es mejor que nada. Te veré mañana por la noche, entonces.”
“Te quiero papa.”
“También te amo.”
Colgué. Era una mentira blanca, ¿verdad? Realmente no estaba lastimando a nadie, y mi papá solo se preocuparía más si le dijera que no iría a la escuela.
Tattletale y Grue salieron del auto mientras yo me ponía la máscara.
“¿Todo listo?”, Preguntó ella.
“Listo”, respondí.
Ella abrió la escotilla en la base de la tienda de comestibles, que nos llevaría a los túneles que se extendían debajo de la barricada.
Descendimos a la oscuridad.

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.22 00:28 master_x_2k Colmena IV

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

Colmena IV

Una gran molestia personal: que me pidan que llegue a un tiempo específico y luego me hagan esperar. Quince minutos era casi mi límite de paciencia.
Mi padre y yo habíamos estado esperando por más de treinta minutos.
“Esto tiene que ser intencional”, me quejé. Nos habían pedido que esperáramos en la oficina de la directora unos minutos después de que llegamos, pero la directora no había estado presente.
“Mmm. Tratando de demostrar que están en una posición de poder, capaces de hacernos esperar”, mi padre estuvo de acuerdo, “Tal vez. O solo estamos esperando a la otra chica.”
Estaba en un ángulo donde si me apoyaba en la silla un poco, podía ver el frente de la oficina a través de un espacio entre la parte inferior de las persianas y la ventana. No mucho después de que llegamos, Emma y su padre habían aparecido, luciendo totalmente casuales y sin estrés, como si fuera un día normal. Ella ni siquiera está preocupada. Su padre era su opuesto físico, más allá del cabello rojo que compartían; era grande en todo el sentido de la palabra. Más alto que el promedio, grande en el medio, y aunque podía hablar suavemente cuando la situación lo requería, tenía una voz poderosa que llamaba la atención de la gente. Emma solo tenía un pecho medianamente grande.
El papá de Emma estaba hablando con la mamá y el papá de Madison. Solo la madre de Madison era realmente pequeña como ella, pero tanto su madre como su padre se veían muy jóvenes. A diferencia de Emma y su padre, Madison y sus padres parecían preocupados, y yo estaba adivinando que algo de lo que el papá de Emma estaba haciendo era tranquilizarlos. Madison, en particular, miraba al suelo y no hablaba, excepto para responder a lo que Emma estaba diciendo.
Sophia fue la última en llegar. Parecía hosca, enojada, una expresión que me recordaba a Perra. La mujer que la acompañó definitivamente no era su madre. Era rubia y de ojos azules, tenía una cara en forma de corazón y llevaba una blusa azul marino con pantalones de color caqui.
La secretaria vino a buscarnos de la oficina no mucho después.
“La mirada en alto, Taylor”, murmuró mi padre, mientras colgaba mi mochila sobre un hombro, “Demuestra confianza, porque esto no será fácil. Puede que tengamos razón, pero Alan es socio de una firma de abogados, es un maestro manipulador del sistema.”
Asenti. Ya estaba teniendo esa impresión. Después de recibir una llamada telefónica de mi padre, Alan había sido el que convocó esta reunión.
Nos dirigieron hacia el pasillo donde estaban las oficinas del consejero, una sala con una mesa de conferencias en forma de huevo. El trío y sus guardianes estaban sentados en un extremo de la mesa, siete en total, y se nos pidió que nos sentáramos en el otro, la punta del huevo. La directora y mis maestros entraron a la sala no mucho después, completando los asientos entre nosotros. Tal vez estaba leyendo demasiado sobre las cosas después de ver un extraño eco de esta situación hace solo dos días, con la reunión de villanos, pero noté que el Sr. Gladly se sentó junto al padre de Madison, y la silla al lado de mi padre se quedó vacía. Hubiéramos estado completamente aislados de la masa de personas al otro lado de la mesa si la Sra. Knott, mi maestra de salón principal, no se hubiese sentado a mi izquierda. Me pregunté si lo habría hecho, si hubiera habido otro asiento.
Estaba nerviosa. Le dije a mi papá que había faltado a clases. No le había contado cuántas, pero no había querido repetir el error de Perra y dejarlo totalmente a ciegas. Me preocupaba que fuera mencionado. Preocupada de que esto no salga como esperaba. Preocupada de encontraría alguna manera de estropearlo.
“Gracias a todos por venir”, dijo la directora, mientras se sentaba, dejando una carpeta delgada frente a ella. Era una mujer estrecha, rubia escuro, con ese corte taza tan severo que nunca pude
entender por qué le gustaba a la gente. Iba vestida como si asistiera a un funeral: blusa negra, suéter y falda, zapatos negros. “Estamos aquí para hablar sobre incidentes en los que uno de nuestros estudiantes ha sido víctima.” Miró la carpeta que había traído, “Srta. ¿Hebert?”
“Esa soy yo.”
“Y las personas acusadas de mala conducta son... Emma Barnes, Madison Clements y Sophia Hess. Has estado en mi oficina antes, Sophia. Solo desearía que tuviera más que ver con el equipo de atletismo y menos con la detención.”
Sophia murmuró una respuesta que podría haber sido un acuerdo.
“Ahora, si entiendo las cosas, ¿Emma fue atacada fuera de las instalaciones de la escuela por la Srta. Hebert? ¿Y poco después, fue acusada de acoso escolar?”
“Sí”, Alan dijo: “Su padre me llamó, me confrontó, y pensé que era mejor llevar esto a los canales oficiales.”
“Probablemente sea lo mejor”, la directora estuvo de acuerdo. “Vamos a darle un fin a esto.”
Luego se volvió hacia mí y hacia mi papá, con las palmas hacia arriba.
“¿Qué?” Pregunté.
“Por favor. ¿Qué cargos pondrías contra estos tres?”
Me reí un poco, con incredulidad, “Que lindo. Entonces, ¿nos llaman aquí con poco tiempo de aviso, sin tiempo para prepararnos, y se espera que esté lista?”
“¿Tal vez esbozar algunos de los incidentes más importantes, entonces?"
“¿Qué pasa con los menores?” La desafié, “¿Todas las pequeñas cosas que hicieron que mi día a día fuera tan miserable?”
“Si no puedes recordar-”
“Recuerdo”, la interrumpí. Me incliné hacia la mochila que había puesto a mis pies y recuperé una pila de papel. Tuve que hojearlo durante unos segundos antes de poder dividirlo en dos montones. “Seis correos electrónicos maliciosos, Sophia me empujó por las escaleras cuando estaba cerca del fondo, me hizo soltar mis libros, tropezó y me empujó no menos de tres veces durante gimnasia, y me tiró la ropa mientras estaba en la ducha después de que la clase de gimnasia había terminado, mojándolas. Tuve que usar mi ropa de gimnasia por el resto de la mañana. En biología, Madison usó todas las excusas que pudo para usar el sacapuntas o hablar con la maestra, y cada vez que pasaba frente a mi escritorio, empujaba al suelo todo lo que tenía en mi escritorio. La estaba esperando la tercera vez, y cubrí mis cosas cuando se acercó, así que, en el cuarto viaje, vació el sacapuntas en una de sus manos y arrojó las virutas sobre mi cabeza y mi escritorio mientras ella pasaba. Las tres me acorralaron cuando terminaron las clases y me quitaron mi mochila y la tiraron a la basura.”
“Ya veo”, la directora hizo una cara comprensiva, “No es muy agradable, ¿verdad?”
“Eso el ocho de septiembre”, señalé, “Mi primer día de regreso a la escuela, el último semestre. El nueve de septiembre- “
“Disculpe, lo siento. ¿Cuántas entradas tienes?”
“Uno para casi todos los días escolares comenzando el último semestre. Lo siento, solo decidí hacer un seguimiento el verano pasado. El nueve de septiembre, otras tres muchachas de mi grado fueron alentadas por esas tres personas a burlarse de mí. Llevaba la mochila que habían arrojado a la basura, por lo que cada niña que estaba al tanto se tapaba la nariz o decía que olía a basura. Se corrió la voz, y para el final del día, otros se habían unido a la broma. Tuve que cambiar mi dirección de correo electrónico después de que mi bandeja de entrada se llenara en solo un día, con más del mismo tipo de cosas. Por cierto, tengo todos los correos electrónicos de odio que me enviaron aquí.” Puse mi mano en la segunda pila de papeles.
“¿Puedo?” Preguntó la Sra. Knott. Le di los correos electrónicos.
“Come vidrio y ahógate. Mirarte me deprime. Muere en un incendio”, recitó mientras pasaba las páginas.
“No nos desviemos”, dijo mi papá, “Llegaremos a todo a tiempo. Mi hija estaba hablando.”
“No terminé el nueve de septiembre”, le dije, “Um, déjame encontrar donde estaba. Clase de gimnasia, otra vez-”
“¿Quieres contar cada incidente individual?”, Preguntó la directora.
“Pensé que querrían que lo hiciera. No pueden emitir un juicio justo hasta que escuches todo lo que sucedió.”
“Me temo que parece bastante, y algunos de nosotros tenemos trabajos a los que volver esta tarde. ¿Puedes reducirlo a los incidentes más relevantes?”
“Son todos 'relevantes’”, dije. Tal vez había alzado la voz, porque mi papá puso su mano sobre mi hombro. Tomé aliento, y luego dije, tan tranquilamente como pude: “Si le molesta tener que escucharlo todo, imagine cómo se sintió vivirlo. Tal vez obtendrás solo una fracción de uno por ciento de una idea de cómo sería ir a la escuela con ellas.”
Miré a las chicas. Solo Madison parecía realmente alterada. Sophia me estaba mirando y Emma se veía aburrida, segura de sí misma. No me gustó eso.
Alan dijo: “Creo que todos comprendemos que ha sido desagradable. Usted ha establecido eso y le agradezco los detalles. Pero, ¿cuántos de esos incidentes puedes probar? ¿Los correos electrónicos fueron enviados desde las computadoras de la escuela?”
“Muy pocas direcciones de correo electrónico de la escuela, principalmente cuentas desechables de hotmail y yahoo”, la Sra. Knott respondió, mientras hojeaba las páginas, "Y para las pocas cuentas de correo electrónico de la escuela que se usaron, no podemos descartar la posibilidad de que alguien no haya dejado su cuenta abierta cuando salieron del laboratorio de computación.” Ella me dio una mirada de disculpa.
“Entonces los correos electrónicos están fuera de discusión”, dijo Alan.
“No es tu lugar para decidir eso”, respondió mi padre.
“Muchos de esos correos electrónicos fueron enviados durante el horario escolar”, recalqué. Mi corazón estaba latiendo. “Incluso los marqué con resaltador azul.”
“No”, dijo la directora, “Estoy de acuerdo con el Sr. Barnes. Probablemente sea lo mejor que centremos nuestra atención en lo que podemos verificar. No podemos decir quién envió esos correos electrónicos y desde dónde.”
Todo mi trabajo, todas las horas que había puesto en registrar eventos cuando recordar los eventos del día era lo último que quería hacer, todo en vano. Apreté los puños en mi regazo. “¿Estás bien?”, Murmuró mi padre en mi oído.
Sin embargo, había muy poco que realmente pudiera verificar.
“Hace dos semanas, el Sr. Gladly se me acercó”, me dirigí a la sala, “Verificó que algunas cosas habían ocurrido en su clase. Mi escritorio había sido destrozado con garabatos, jugo, pegamento, basura y otras cosas en diferentes días. ¿Recuerdas, Sr. Gladly?”
El señor Gladly asintió con la cabeza, “Sí.”
“Y después de la clase, ¿recuerdas haberme visto en el pasillo? ¿Rodeado de chicas? ¿Siendo insultada?”
“Recuerdo verte en el pasillo con las otras chicas, sí. Si mal no recuerdo, no pasó mucho tiempo después de que me dijeras que querías manejar las cosas por tu cuenta.”
“Eso no fue lo que dije”, tuve que controlarme para no gritar, “dije que pensaba que esta situación aquí, con todos los padres y maestros reunidos, sería una farsa. Hasta ahora, no me está demostrando que estaba equivocada.”
“Taylor”, mi padre habló. Puso su mano en uno de mis puños cerrados, luego se dirigió a la facultad, “¿Están acusando a mi hija de inventar todo lo que notó aquí?”
“No”, la directora dijo: “Pero creo que cuando alguien está siendo victimizado, es posible embellecer los eventos o ver el acoso cuando no hay ninguno. Queremos asegurarnos de que estas tres niñas reciban un trato justo.”
“¿Y yo-?” comencé, pero mi papá me apretó la mano y me callé.
“Mi hija merece un trato justo también, y si incluso uno de cada diez de estos eventos ocurrió, se trata de una campaña continua de abuso severo. ¿Alguien está en desacuerdo?”
“El abuso es una palabra fuerte”, Alan dijo, “Todavía no has probado-”
“Alan”, mi padre lo interrumpió, “Por favor, cállate. Esto no es un tribunal. Todos en esta mesa saben lo que hicieron estas chicas, y no pueden obligarnos a ignorarlo. Taylor cenó cientos de veces en tu mesa, y Emma hizo lo mismo en la nuestra. Si insinúas que Taylor es una mentirosa, dilo directamente.”
“Solo creo que ella es sensible, especialmente después de la muerte de su madre, ella-”
Empujé el montón de papeles fuera de la mesa. Había treinta o cuarenta hojas, por lo que era una buena nube de papeles a la deriva.
“No vayas allí”, hablé, en silencio, apenas podía oírme por el zumbido en mis oídos, “No hagas eso. Demuestra que eres al menos así humano.”
Vi una sonrisa en el rostro de Emma, antes de poner sus codos sobre la mesa y ocultarlo con sus manos.
“En enero, mi hija fue objeto de una de las bromas más maliciosas y repugnantes que he escuchado”, le dijo mi padre al director, haciendo caso omiso de los documentos que seguían llegando al piso, “terminó en el hospital Me miraste a los ojos y me prometiste que cuidarías de Taylor y estarías atento. Obviamente no lo has hecho.”
El Sr. Quinlan, mi profesor de matemáticas, habló: “Tienes que entender, otras cosas demandan nuestra atención. Hay una presencia de pandillas en esta escuela, y lidiamos con eventos serios como que los estudiantes lleven cuchillos a clase, consuman drogas y que los estudiantes sufran heridas que ponen en peligro la vida en peleas en el campus. Si no somos conscientes de ciertos eventos, no es intencional.”
“Entonces la situación de mi hija no es grave.”
“Eso no es lo que estamos diciendo”, le respondió la directora, exasperado.
Alan habló, “Vamos a ir al grano. ¿Qué les gustaría ver que suceda, aquí, en esta mesa, que harían que se vayan satisfechos?”
Mi papá se volvió hacia mí. Hablamos brevemente sobre esto. Dijo que, como vocero de su sindicato, siempre entraba en una discusión con un objetivo en mente. Establecimos la nuestra. La pelota estaba en mi cancha.
“Transfiérame a Arcadia High.”
Hubo algunas miradas de sorpresa.
“Esperaba que sugirieras expulsión”, respondió la directora, “La mayoría lo haría.”
“Ni mierda”, dije. Presioné mis dedos en mis sienes, “Lo siento por maldecir. Voy a ser un poco impulsiva hasta que haya superado esta conmoción cerebral. Pero no, sin expulsión. Porque eso solo significa que ellas pueden postularse a la escuela más cercana, Arcadia, y como no están inscriptas en la escuela, significaría una entrada acelerada más allá de la lista de espera. Eso es solo sería recompensarlas.”
“Recompensarlas”, habló la directora. Creo que lo tomó como un insulto. Bien.
“Sí”, le dije, sin preocuparme en lo más mínimo por su orgullo, “Arcadia es una buena escuela. Sin pandillas. Sin drogas. Tiene un presupuesto. Tiene una reputación por mantener. Si me acosaran allí, podría ir a la facultad y obtener ayuda. Nada de eso es cierto aquí.”
“¿Eso es todo lo que querrías?”, Preguntó Alan.
Negué con la cabeza, “No. Si fuera por mí, querría que esas tres tuvieran suspensión con clases durante los dos meses restantes del semestre. Sin privilegios tampoco. No se les permitirían bailes, acceso a eventos escolares, computadoras o un lugar en equipos o clubes.”
“Sophia es una de nuestras mejores corredoras en atletismo”, dijo la directora.
“En serio, en serio no me importa”, respondí. Sophia me miró.
“¿Por qué la suspensión con clases?”, Preguntó el Sr. Gladly, “Significaría que alguien tendría que vigilarlas constantemente.”
“¿Tendría que tomar clases de verano?”, Intervino Madison.
“Habría clases de recuperación si tomamos esa ruta, sí”, dijo la directora, “Creo que eso es un poco severo. Como el Sr. Gladly mencionó, requeriría recursos que no tenemos. Nuestro personal está bastante estirado como está.”
“La suspensión son unas vacaciones”, repliqué, “y solo significa que podrían hacer un viaje a Arcadia y vengarse de mí allí. No. Prefiero que no reciban ningún castigo que verlas suspendidas o expulsadas.”
“Como si eso fuera una opción”, bromeó Alan.
“Cállate, Alan”, respondió mi papá. Para el resto de la mesa, dijo: “No veo nada irreal acerca de lo que mi hija está proponiendo.”
“Por supuesto que no”, dijo el tutor de Sophia, “Te sentirías diferente si las cosas fueran al revés. Siento que es importante que Sophia continúe asistiendo a sus prácticas de atletismo. Los deportes le dan la estructura que ella necesita. Negarle eso solo conduciría a una disminución en su comportamiento y conducta.”
El padre de Madison agregó sus propios dos centavos: “Creo que dos meses de suspensión son demasiados.”
“Me veo obligado a estar de acuerdo en todos los aspectos”, dijo la directora. Mientras mi papá y yo nos movíamos para protestar, ella levantó las manos para detenernos: “Teniendo en cuenta los eventos que ocurrieron en enero, y con la propia admisión del Sr. Gladly de que ha habido incidentes en su clase, sabemos que ha habido algún tipo de intimidación constante. Me gustaría pensar que mis años como educadora me han dado la capacidad de reconocer la culpa cuando la veo, y estoy segura de que estas chicas son culpables de algo de lo que la víctima las acusa. Propongo una suspensión de dos semanas.”
“¿No me estabas escuchando?”, Le pregunté. Mis puños estaban apretados tan fuerte que mis manos temblaban, “No estoy pidiendo una suspensión. Eso es prácticamente lo último que quiero.”
“Estoy del lado de mi hija en esto”, dijo mi padre, “Yo diría que dos semanas son irrisorias, dada esta larga lista de ofensas criminales que estas niñas han cometido, excepto que no tiene nada de gracioso.”
“Tu lista significaría algo si pudieras respaldarla con evidencia”, comentó Alan irónicamente “Y si no estuviera por todo el piso.”
Pensé por un segundo que mi papá lo golpearía.
“Más de dos semanas significarían que las notas de estas chicas sufrirían hasta el punto de que podrían fallar el año”, dijo la directora, “No creo que eso sea justo.”
“¿Y mi trabajo escolar no ha sufrido debido a ellas?”, Le pregunté. El zumbido en mis oídos estaba llegando a su límite. Me di cuenta, tardíamente, que acababa de darle una oportunidad para mencionar mis clases perdidas.
“No estamos diciendo que no,” el tono de la directora era paciente, como si estuviera hablando con un niño pequeño. “Pero la justicia ojo por ojo no le hace ningún favor a nadie.”
Ella no había mencionado las clases. Me preguntaba si ella siquiera lo sabía.
“¿Hay alguna justicia aquí?” Respondí, “No la estoy viendo.”
“Están siendo castigadas por su mala conducta.”
Tuve que detenerme para conscientemente alejar a los bichos. Creo que estaban reaccionando a mi estrés, o mi conmoción me estaba haciendo un poco menos consciente de lo que estaba haciendo con ellos, porque estaban acercándose sin darles la orden. Ninguno había ingresado a la escuela o a la sala de conferencias, afortunadamente, pero cada vez me preocupaba más que mi control se escapara. Si lo hiciera, en lugar de vagar en mi dirección general o gravitar hacia mi ubicación, los bichos se convergirían en un enjambre de pleno.
Tomé una respiración profunda.
“Lo que sea”, le dije, “¿sabes qué? Bien. Permita que se salgan con dos semanas de vacaciones como recompensa por lo que me hicieron. Tal vez si sus padres tienen un gramo de corazón o responsabilidad, encontrarán un castigo apropiado. No me importa. Solo transfiéreme a Arcadia. Déjame alejarme de esto.”
“Eso no es realmente algo que pueda hacer”, dijo la directora, “Hay jurisdicciones-”
“Inténtalo”, le supliqué, “tira de algunas cuerdas, pide favores, habla con amigos en otras facultades.”
“No quiero hacer ninguna promesa que no pueda cumplir”, dijo.
Lo que significaba que no.
Me puse de pie.
“Taylor”, mi papá puso su mano en mi brazo.
“No somos el enemigo”, dijo la directora.
“¿No?” Me reí un poco, amarga, “Eso es gracioso. Porque parece que son ustedes, los matones y los otros padres contra mí y mi papá. ¿Cuántas veces me has llamado por mi nombre, hoy? Ninguna. ¿Sabes por qué? Es un truco que usan los abogados. Llaman a su cliente por su nombre, pero se refieren al otro tipo como la víctima, o el delincuente, dependiendo. Hace que tu cliente
sea más identificable, deshumaniza al otro lado. El empezó a hacerlo desde el principio, tal vez incluso antes de que esta reunión comenzara, e inconscientemente convenció.”
“Estás siendo paranoica”, dijo la directora, “Taylor. Estoy segura de haber dicho tu nombre.”
“Andate a la mierda”, espeté, “Me das nauseas. Eres una ilusa, fangosa, egoísta...”
“¡Taylor!” Mi papá tiró de mi brazo, “¡Detente!”
Tuve que concentrarme un segundo y ordenar a los bichos que se vayan, de nuevo.
“Tal vez traeré un arma a la escuela”, les dije, mirándolos, “si amenazara con apuñalar a una de esas chicas, ¿al menos me expulsarías? ¿Por favor?” Pude ver que los ojos de Emma se abrieron ante eso. Bueno. Tal vez ella dude antes de molestarme otra vez.
“¡Taylor!” Mi padre habló. Se puso de pie y me abrazó con fuerza, mi rostro contra su pecho, así que no pude decir nada más.
“¿Tengo que llamar a la policía?”, Escuché a Alan.
“Por última vez, Alan, cállate”, gruñó mi padre, “Mi hija tiene razón. Esto ha sido una broma. Tengo un amigo en los medios. Creo que voy a llamarla, enviarle por correo electrónico esa lista de correos electrónicos y la lista de incidentes. Tal vez la presión del público haría las cosas.”
“Espero que no llegue a eso, Danny”, respondió Alan. “Si recuerdas, tu hija atacó y golpeó a Emma la noche anterior. Eso es además de amenazarla, aquí. Podríamos presentar cargos. Tengo el video de vigilancia del centro comercial, y un recibo firmado de esa superheroína adolescente, Shadow Stalker, que verifica que vio que sucedió, en lo que pudo haber provocado disturbios.”
Oh. Así que esa era la razón por la que Emma había estado tan confiada. Ella y su padre tenían un as bajo la manga.
“Hay circunstancias atenuantes”, protestó mi padre, “Tiene una conmoción cerebral, fue provocada, solo golpeó a Emma una vez. Los cargos no se mantendrían.”
“No. Pero el caso podría prolongarse por algún tiempo. Cuando nuestras familias solían cenar juntas, ¿recuerdas que dije como la mayoría de los casos se resolvian?”
“Decidido por quién se quedaba sin dinero primero”, dijo mi padre. Sentí que me agarraba un poco más fuerte.
“Puedo ser un abogado de divorcios, pero lo mismo se aplica en un caso criminal.”
Si fuéramos a los medios, presionaría los cargos de asalto solo para drenar nuestras cuentas bancarias.
“Pensé que éramos amigos, Alan”, respondió mi padre, con la voz tensa.
“Éramos. Pero al final del día, tengo que proteger a mi hija.”
Miré a mis maestros. A la Sra. Knott, quien incluso diría que era mi maestra favorita, “¿No ven la mierda que es esto? Nos está chantajeando frente a ustedes, ¿y no pueden entender que esta manipulación ha estado ocurriendo desde el principio?”
La señora Knott frunció el ceño, “No me gusta cómo suena, pero solo podemos comentar y actuar sobre lo que sucede en la escuela.”
“¡Está sucediendo justo aquí!”
“Sabes a lo que me refiero.”
Me alejé. En mi prisa por salir de esa habitación, prácticamente pateé la puerta. Mi papá me alcanzó en el pasillo.
“Lo siento”, dijo.
“Lo que sea”, dije, “estoy tan no sorprendida.”
“Vamos a casa.”
Negué con la cabeza, alejándome, “No. Necesito ir. Irme. No estaré en casa para la cena.”
“Detente.”
Hice una pausa.
“Quiero que sepas que te amo. Esto está lejos de terminar, y te estaré esperando cuando vuelvas a casa. No te rindas, y no hagas nada imprudente.”
Abracé mis brazos cerca de mi cuerpo para hacer que las sacudidas en mis manos se detuvieran.
“Bueno.”
Lo dejé atrás y me dirigí a la puerta principal de la escuela. Comprobando dos veces que no me había seguido y que no podía verme, saqué uno de los teléfonos celulares desechables del bolsillo delantero de mi sudadera. Lisa contesto a mitad del primer llamado. Ella siempre lo hacía, una de sus pequeñas peculiaridades.
“Oye. ¿Como fue?”
No pude encontrar las palabras para una respuesta.
“¿Así de mal?”
“Sí.”
“¿Que necesitas?”
“Quiero golpear a alguien.”
“Nos estamos preparando para una redada en el ABB. No te molestamos porque aún te estás recuperando, y sabía que estarías ocupada con tu reunión en la escuela. ¿Quieres participar?”
“Sí.”
“Bueno. Nos estamos dividiendo por un montón de ataques coordinados con algunos de los otros grupos. Estarías con, eh, un segundo...”
Ella dijo algo, pero no fue dirigido al teléfono. Escuché la voz baja de Brian respondiendo.
“Cada equipo se está dividiendo, es un poco complicado de explicar, pero sí. Perra iría con uno o dos miembros de los Viajeros, algunos de la Cuadrilla de Faultline y probablemente algunos de Imperio Ochenta y Ocho. Nos ayudaría mucho a mantener la calma si fueras también. Especialmente con la tensión entre nosotros y el Imperio.”
Pude ver el autobús al final de la calle, acercándose.
“Estaré allí en veinte minutos.”

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.16 00:44 master_x_2k Colmena III

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

Colmena III

Hubo un largo chirrido de retroalimentación, seguido del sonido apenas audible de un hombre aclarándose la garganta.
“Atención compradores. Tenga en cuenta que las tiendas cerrarán a las cinco y media esta tarde, en cooperación con el toque de queda de toda la ciudad. Asegúrese de cooperar con las autoridades en las entradas y salidas del centro comercial Weymouth y regrese a sus hogares antes de las seis en punto. Gracias.”
La multitud de personas que habían detenido en la conversación y paseo para escuchar el anuncio comenzó a moverse y hablar nuevamente, como si alguien hubiera detenido un video y hubiera presionado el botón Reproducir para que las cosas comenzaran una vez más.
Miré a mi papá, “¿Deberíamos irnos? ¿Ganarle al tráfico de último minuto?”
“Por supuesto. Si no hay nada más que necesites.”
Regresaría a la escuela mañana, y mi padre tal vez había sentido lo estresada que estaba, porque se ofreció a llevarme de compras. Se sintió un poco redundante después de haber estado con Lisa y los chicos hace una semana, pero me dio la oportunidad de recoger algunos elementos esenciales y pasar un momento de calidad con mi padre.
En las bolsas que sostenía mi padre, tenía una mochila nueva, algunos cuadernos, bolígrafos, media docena de libros y un par de zapatillas nuevas. El tipo de cosas que no habría comprado con Lisa, porque eran tan aburridas, como los cuadernos, o porque eran el tipo de cosas que siempre me tomaba una eternidad en decidirme, como los libros y los zapatos.
En general, el viaje al centro comercial fue un gesto agradable, y de alguna manera significó más para mí que Lisa cubriéndome con ropa de unos cientos de dólares. Tal vez porque era algo para .
Nos dirigimos a la salida, y tuve que contener un gruñido. Aún faltaban más de media hora para que se cerraran las puertas, pero a la salida había un tumulto de cuerpos. Tal vez la mitad estaba tratando de irse, pero la otra mitad estaba boquiabierta.
Tanto dentro como fuera de las puertas de vidrio de la entrada del centro comercial, había soldados. Sus pistolas estaban enfundadas, pero parecían bastante intimidantes de todos modos. En medio de los soldados había dos capas; Battery y Shadow Stalker. Sabía que los miembros del Protectorado, los Custodios y varios voluntarios estaban estacionados en lugares donde había grupos de personas, especialmente en áreas dentro y alrededor del territorio de ABB. Los Custodios, supuse, eran demasiado jóvenes para manejar un solo lugar por sí solos, que era probablemente la razón por la cual Shadow Stalker estaba en un rol de 'compañera' aquí.
Había tenido mucho tiempo para ver las noticias ya que estaba en reposo en cama. Bakuda estaba haciendo honor a lo que ella había estado diciendo sobre maximizar el miedo y el pánico combinando la imprevisibilidad con la certeza sombría. Todos los días, hubo informes de que entre una y cinco bombas explotaban, y aunque cada una de ellas probablemente era una ventaja para el ABB de alguna manera, no había forma de saber qué golpearía a continuación o por qué. Un artículo en línea había conjeturado que a medida que la presencia militar y de superhéroes obligaba a el ABB contra una esquina, los ataques solo aumentarían. Las escuelas, los centros comerciales y los edificios de oficinas eran objetivos potenciales. Justificación suficiente para una presencia armada aquí en el centro comercial.
Lo bueno fue que el centro comercial había organizado grandes ventas en prácticamente todas las tiendas para mantener el negocio en marcha. Quizás no sea la cosa más brillante o más lógica, pero demasiadas empresas y empleados vivían con lo que ganaban día a día por aquí.
Entrar había sido como pasar por la seguridad del aeropuerto, nuestras bolsas fueron revisadas y mostramos una identificación. Nada muy malo. Había sido solo Manpower de New Wave parado cuando llegamos, y no había mucha gente. Esto era algo más, dos heroínas atractivas y peligrosas, ambas con cierta controversia a su alrededor. Por mucho que pudiera entender por qué los héroes estaban aquí, podría decir que estaban reduciendo la velocidad de las cosas, ya que los curiosos se interponían en el camino de las personas que realmente se estaban yendo. La mitad de la presencia militar que estaba dentro del centro comercial estaba ocupada trabajando para mantener a la multitud alejada de las puertas y de los dos héroes e intentando organizar a la gente en líneas.
El progreso a través de la línea fue lento, pero lo admito, fue interesante poder ver a Shadow Stalker y Battery haciendo su trabajo desde una perspectiva segura.
Battery era un miembro del Protectorado. Cuando comencé en la secundaria, ella había sido la líder de los Custodios por un breve tiempo, y pronto se había graduado al Protectorado. Podía suponer que ella tenía veintidós o más ahora, si alteraron la fecha de graduación o algo así para que sea más difícil adivinar la edad real de la heroína. Su poder se cargaba mientras se mantenía quieta y concentrada, con cada segundo que pasaba cargando otorgándole unos pocos segundos de velocidad enormemente mejorada, algo de fuerza extra y algunos poderes electromagnéticos. Su traje era blanco y gris oscuro, con líneas azul cobalto que lo trazaban como se puede ver en una placa de circuito. Las preguntas sobre si su compañero de equipo Assault era su novio o su hermano se habían topado con respuestas evasivas, lo que llevó a que una pequeña fracción de los fanáticos de superhéroes locales a suponer que él era ambos. Cada vez que ella hacía algo en público, podías confiar en que los tableros de mensajes en línea explotarían con especulaciones y teorías.
Ese drama al estilo de la telenovela / paparazzi nunca me llamó la atención. Ignorando la vaga posibilidad de que tal vez hubiera algo de verdad en lo que decían, pensaba que ella era la clase de héroe que podía admirar. Era agradable, trabajaba duro, y en esas situaciones inevitables en las que se encontraba en la televisión con un imbécil tratando de molestarla, manejaba las cosas bastante bien.
Battery se inclinó para poner su mano sobre la oreja de Shadow Stalker y susurrarle algo. Shadow Stalker asintió y luego se volvió para atravesar la puerta de cristal y decir algo a los soldados apostados afuera. Literalmente atravesó de la puerta. Mientras lo hacía, se puso un poco humeante, como si estuviera hecha de arena y no de algo sólido. No me pareció constructivo. En sus zapatos, creo que me habría comportado como de costumbre, sin darles más razones para mirar. Habría usado una puerta normalmente.
Tal vez era parcial. Sentí que no me gustaba o la odiaba por principio, ya que ella era la autoproclamada némesis de Grue. Lisa y Alec explicaron que Shadow Stalker era un vigilante[1] que accedió a unirse a los Custodios en lugar de ir a la cárcel, después de ir demasiado lejos en la búsqueda de la justicia. Se suponía que debía estar usando armas no letales, pero no lo hacia.
Las capas siempre parecían mucho más grande e impresionante en las noticias. Una vez que mirabas más allá de la capucha y capa de camuflaje urbano gris oscuro, y el metal pintado de negro de su máscara, Shadow Stalker seguía siendo una adolescente. Solo aproximadamente tan alta como yo. Battery era solo cinco centímetros más alta que Shadow Stalker o yo, lo que significaba que aún era más baja que la mayoría de los hombres de la multitud. Ahora que había estado involucrada en cosas de capa, sentía que podía mirar más allá del disfraz de una manera que la mayoría no veía. Se veían normales, más o menos.
“Alan”, mi padre habló, “Ha pasado mucho tiempo.”
Me volví para mirar. Debería haberme sorprendida, o conmocionada, pero cuando me di cuenta de con quién nos habíamos topado, me sentí demasiado desganada.
“Es bueno verte, Danny. He querido entrar en contacto.”
“No es un problema, no es un problema”, mi padre se rió fácilmente. Estrechó la mano del hombre de mejillas rojas y pelirrojo. Alan Barnes. “En estos días, podemos considerar algo bueno el estar ocupados. ¿Tu hija está aquí?”
Alan miró a su alrededor, “Tenía sed, así que estoy manteniendo nuestro lugar en la fila mientras ella... ah, aquí está.”
Emma se unió a nosotros, una Sprite dietética en una mano. Ella pareció momentáneamente sorprendida al verme. Luego sonrió, “Hola Taylor.”
No respondí. Hubo unos momentos de silencio incómodo.
“Tenemos que volver a contactarnos, Danny”, el papá de Emma sonrió, “Tal vez podrías venir para una barbacoa alguna vez. Cuando esté un poco más cálido, el clima será perfecto para ello.”
“Me gustaría eso”, estuvo de acuerdo mi papá.
“¿Cómo está el trabajo?”
“Mejor y peor. Hay trabajo para los trabajadores portuarios, con tareas de limpieza y reconstrucción, así que está bien.”
“¿Y tus proyectos? ¿El ferry?”
“Me he resignado a esperar unos meses más antes de volver a hacer ruido. Las elecciones municipales son este próximo verano, y habrá elecciones para el consejo de la ciudad este otoño. Espero ver algunas caras nuevas, personas que no descarten algunos esfuerzos de reactivación como opciones.”
“Te deseo suerte, entonces. Sabes que mi empresa está allí si nos necesitas.”
“Lo aprecio.”
Emma desvió su atención de mirar distraídamente a las heroínas y al ejército trabajando a la conversación de nuestros padres. Mi papá la vio mirando hacia él y decidió incluirla en la conversación.
“Así que. ¿Emma todavía está modelando?”
“¡Así es!” Alan sonrió orgulloso, “Y lo está haciendo bastante bien, pero esa no es la razón por la que estamos aquí hoy. Solo estuvimos aquí por las ofertas”, Alan se rió un poco, “Mi hija no me permitió relajarme en cuanto oyó hablar de eso.”
“Ah. Nosotros también. De compras, quiero decir. Taylor fue atrapada al borde de una de las explosiones, cerca de cuando comenzó todo este espectáculo”, respondió mi padre, “Ha estado en casa por una semana recuperándose. Pensé que iríamos de compras antes de que ella volviera a estar al corriente de las cosas.”
“¿No hay nada serio en cuanto a lesiones? Espero”, Preguntó Alan.
“Estoy en una sola pieza”, le respondí, sin quitar los ojos de Emma.
“Eso es bueno. Dios mío, eres la tercera persona que conozco que ha sido afectada por esta anarquía. Uno de mis socios está recuperándose de la cirugía. Una explosión cristalizó su brazo, lo convirtió en vidrio. Terrible.” Alan le dijo a mi padre: “¿Cuándo termina esto?”
Mientras nuestros papás hablaban, Emma y yo nos mirábamos la una a la otras.
Entonces Emma sonrió. Era una mirada que había visto tantas veces en los últimos años.Era la sonrisa que me había recibido cuando volví a la escuela desde el hospital, en enero, esa mirada que me hizo saber que no había terminado. La misma expresión que tenía cuando me estaba mirando, cubierta de jugo y cola en el cubículo del baño de la escuela. La que ella tenía usando cuando salí de las duchas para encontrar mi ropa metida en los inodoros, tanto mi ropa de gimnasia como las normales.
La misma sonrisa que había tenido antes de que ella me recordara cómo mi madre había muerto, frente a todos.
El sonido del impacto fue como un chorro de agua en mi cara. Sentí una punzada de dolor por la hendidura que uno de los perros de Perra había hecho en mi brazo, cuando la conocí. Aún seguía dolorida.
Emma se cayó, chocando con su padre, quien dejó caer las bolsas que sostenía. Hubo suspiros de la multitud que nos rodeaba.
“¡Taylor!” Mi padre gritó, horrorizado.
Mi mano estaba ardiendo. Extendida frente a mí, como si fuera a estrechar la mano de alguien. Me llevó unos segundos conectar los puntos. ¿La había golpeado?
Emma me miró, con los ojos muy abiertos, la boca abierta, una mano al lado de su rostro. Estaba tan sorprendida de lo que había hecho como ella. No es que me sintiera mal. Una gran parte de mí quería reírse en su cara. ¿No estabas esperando eso? ¿Calculaste mal cómo reaccionaría?
Las manos me tomaron con un agarre de hierro y me hicieron girar. Shadow Stalker. Ella se interpuso entre Emma y yo. Ojos marrones oscuros me fulminaron con la mirada desde detrás de su máscara.
“¡¿Por qué fue eso?!” Alan protestó, “¡Emma ni siquiera dijo nada!”
“Lo siento mucho”, mi padre se apresuró a explicarle a la superheroína y al padre de Emma: “Todavía se está recuperando de una conmoción cerebral, ha afectado su estado de ánimo. No esperaba nada tan extremo.”
Shadow Stalker lo regañó, “Este no es el momento ni el lugar para las discusiones. Si tu hija está así de... mal, esa es tu responsabilidad.”
Me dio ganas de reír. Parte de eso era estar eufórica por hacer algo para vengarme de Emma. La otra parte era que todo este escenario era tan ridículamente al revés. Shadow Stalker no era realmente nada especial. Ella era solo una adolescente, dando disciplinando a mi padre, un adulto. La multitud que estaba observando estaba viendo a Emma como la víctima, a mí como el malo. Pero si te removieras el traje, si todos supieran la historia real, todo esto se juzgaría de manera diferente. Emma sería la mala persona, y mi padre no sería tan conciliador con esta chica que lo regañaba.
Tuve la presencia de la mente para no reírme en voz alta. Tal vez fue la adrenalina, el alivio que fluyó de lo que acababa de hacer. Tal vez fue la conmoción cerebral, de nuevo, pero encontré la convicción de hacer otra cosa.
Señalé a Emma, ​​volví a mi padre, “¿Quieres saber por qué la golpeé?”
Shadow Stalker puso una mano en un lado de mi cara, me obligó a mirarla, impidiéndome hablar en el proceso. “No. Estoy deteniendo esto aquí mismo. Sin argumentos, sin excusas sobre por qué acabas de agredir a alguien. Estamos separando esto ahora. Date vuelta.”
“¿Qué?” Me reí a medias, incrédulo, “¿Por qué?”
“Taylor”, dijo mi padre, pareciendo agotado, “Haz lo que ella dice.”
Realmente no importaba, porque ella me obligó a darme la vuelta de todos modos, torciendo mi brazo hasta que lo hice, luego tirando de mis brazos detrás de mi espalda.
“Por favor, señorita”, dijo mi papá, “Esto no es necesario.”
Shadow Stalker ató mis muñecas con lo que supuse que era una muñequera de plástico. Demasiado apretado. Luego se volvió hacia mi padre y su voz se calló. “Mira a esta multitud. Estas personas. Están asustados. ¿Un lugar como este, con este pánico, temor y preocupación tan reprimidos, esta gente tan cerca? No me importa si tu hija es una idiota o simplemente está enferma. Ella ha demostrado ser volátil en una situación que es un barril de pólvora. Es peligroso y estúpido tenerla aquí. Puede cortarle las esposas plasticas cuando este lejos de alguien a quien pudiera lastimar.”
“No soy peligrosa”, protesté.
“No me parecío así a mí.” Shadow Stalker negó con la cabeza y me dio un empujón hacia la salida, “vete a casa y sé agradecida de que tu papá no tenga que pagar fianza para que duermas en tu propia habitación esta noche.”
Mi padre sostenía sus bolsas con una mano para que él pudiera ayudar a guiarme hacia la puerta. Miró por encima del hombro a Alan, “Lo siento mucho. Es la conmoción cerebral.”
Alan asintió, compasivo. Sus rubicundas mejillas estaban rojas por la atención que nuestra escena había dibujado, “Lo sé. Está bien. Solo... tal vez debería quedarse en casa por un poco más de tiempo.”
Mi padre asintió, avergonzado. Me sentí mal por eso. Me sentí peor al ser llevada como un criminal, mientras que Shadow Stalker le tendió una mano a Emma para ayudarla a levantarse. Emma estaba radiante, sonriendo con una de las sonrisas más amplias que le había visto dar, a pesar de la marca roja en un lado de su rostro. Sonriendo tanto por cómo resultaron las cosas, imaginé, como por tener la oportunidad de hablar con la superheroína preocupada.
Nos dirigimos al auto, lejos de la multitud, los soldados y Emma. Me quedé de pie junto a la puerta abierta del acompañante durante dos minutos antes de que mi padre recogiera un cortaúñas para cortar las esposas plásticas.
“No estoy enojado”, me dijo, en voz baja, después de que nos hubiésemos acomodado, mientras encendía el automóvil y nos sacaba del estacionamiento.
“Bueno.”
“Es perfectamente comprensible. Estas emocionalmente sensible, después de ser golpeada por la explosión, y ella te recuerda lo que está sucediendo en la escuela.”
“Más de lo que sabes”, murmuré.
“¿Hm?”
Me miré las manos, me froté las muñecas donde la cinta de plástico las había cortado.
Si no se lo decía ahora, no creo que lo haga nunca.
“Es ella. Emma.”
“¿Oh? ¿Qué?” Él sonaba confundido.
No tenía la fuerza para aclarar las cosas. Solo le dejé pensarlo.
Después de una larga pausa, él solo dijo: “Oh.”
“Desde el principio. Ella y sus amigos”, agregué innecesariamente.
Las lágrimas brotaron, inesperadas. Ni siquiera me había dado cuenta de que tenía ganas de llorar. Levanté mis gafas para frotarlas, pero salieron más.
“Estúpida lesión en la cabeza”, murmuré, “cambios de humor estúpidos. Se supone que debo estar mejor ahora.”
Mi papá negó con la cabeza, “Taylor, pequeña, no creo que sea la única razón.”
Él se detuvo.
“¿Qué estás haciendo?” Pregunté, limpiándome ineficazmente la mejilla, “Tenemos que llegar a casa antes del toque de queda.”
Se desabrochó el cinturón de seguridad y me abrazó, mi rostro contra su hombro. Mi aliento se detuvo con un sollozo.
“Está bien”, me aseguró.
“Pero-”
“Tenemos tiempo. Tómate el tiempo que necesites.”
[1] El termino vigilante se refiere a los héroes que actúan fuera de la ley, o al menos mas fuera de la ley que lo que se acepta en el mundo. Osea que lastima de más, mutila o hasta mata.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.16 00:40 master_x_2k Colmena I

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

Colmena I

El lugar era olvidable. Un lugar de mal muerte en una larga calle de negocios de mala. Todo estaba deteriorado. Era difícil de adivinar si las tiendas y restaurantes con las que uno se cruzaría estaban abiertos o no.
El pub tenía un cartel que decía 'Somer's Rock'. Había barras de hierro en las ventanas y las cortinas estaban cerradas, pero hubiera sido más inusual si ese no fuera el caso. Era ese tipo de área. La pintura del exterior se estaba pelando, y el óxido de los barrotes había sangrado sobre la pintura gris blanquecina debajo de las ventanas.
Cuando entramos, quedó claro que Somer's Rock era un libro que debería ser juzgado por su portada. Era oscuro, lúgubre y deprimente. El suelo de madera estaba manchado del mismo gris oscuro que el mostrador de la barra, las cortinas y los manteles eran de color verde oscuro, y el único color o brillo real, por así decirlo, era la luz amarilla emitida por las antiguas bombillas quemadas.
Había tres personas en Somer's Rock cuando llegamos. Una de ellas era una chica de unos veintitrés años con aspecto huraño, cabello castaño y un uniforme de mesera ligeramente arrugado, que nos miró cuando entramos, pero no hizo ningún intento por darnos la bienvenida. Había dos gemelos idénticos detrás de la barra en el rincón más alejado, probablemente sus hermanos mayores, que se ocupaban de lavar los vasos y nos ignoraban intencionalmente. Uno de ellos vestía una camisa de vestir y un delantal, parecía el barman, mientras que el otro tenía una camiseta negra debajo de una camisa hawaiana. Además del contraste en la moda, eran idénticos en altura, corte de pelo, rasgos y expresión.
Habían reunido un grupo de mesas con sillas dispuestas a su alrededor, pero pasamos junto a ellas hasta un cubículo en la esquina. Tattletale, Perra, Grue, Regent y yo nos acomodamos en los desgastados bancos acolchados. En realidad, los estaba llamando así en mi cabeza, porque no eran Lisa, Brian, Rachel y Alec. Todos estábamos de traje.
Cuando nos acomodamos, la chica con la expresión arisca se acercó a nosotros, dejó su bloc de notas sobre la mesa y me miró, la mirada en sus ojos casi desafiante. Ella no dijo una palabra.
“¿Coca-Cola?”, Me aventuré, sintiéndome incómoda bajo la mirada.
“No, Skitter”, Tattletale me dio un codazo, “Ella es sorda. Si quieres algo, escríbelo en el bloc.”
Para demostrarlo, extendió la mano sobre la mesa, tomó el bloc y escribió ‘té, negro’. Seguí su ejemplo y anoté mi orden, luego pasé la nota sobre la mesa a los chicos y a Perra. La chica me dio una mirada fea mientras se alejaba con nuestras órdenes.
Había pasado una semana desde el incidente con Bakuda. Lisa y Brian se habían detenido varias veces mientras yo pasaba mis días en la cama, dándome actualizaciones sobre la situación a medida que se desarrollaba. En un momento dado, incluso trajeron a Alec y Perra, y me sentí muy aliviada de que mi padre no hubiera estado en casa en ese momento. Alec y Perrano eran los amables invitados que Lisa y Brian eran, y yo sospechaba que su presencia y personalidades habrían planteado más preguntas con mi padre de las que habrían respondido.
Al parecer, alguien en el CGP había llamado a mi yo de traje 'Skitter'. Lung había oído algo al respecto, y ahora se había extendido por la ciudad después de su escape, lo que implicaba que probablemente me estaba buscando. Como un artículo de periódico planteó nuestra posible participación en los bombardeos que tuvieron lugar, como adversarios de Bakuda, mi nuevo nombre había aparecido una vez más, por lo que parecía que se estaba volviendo permanente. No me gustaba, pero no amaba ninguno de los nombres que se me ocurrían, así que podía soportarlo.
Parecía que habíamos llegado unos minutos antes, porque el resto de los invitados llegaron en cuestión de segundos el uno del otro, mientras la camarera nos trajo nuestras bebidas.
Kaiser entró por la puerta con una chica en cada brazo, rubias con medidas como modelos de Playboy. Kaiser llevaba una armadura de la cabeza a los pies, elaboradamente trabajada y coronada con una corona de cuchillas. El líder de Imperio Ochenta y Ocho. Las gemelas usaban los nombres de Fenja y Menja[1], y estaban vestidas con una armadura al estilo valkiria con innumerables alas de acero, junto con yelmos de cara cerrada. Tenía que admitir que a Kaiser le gustaban sus pesos pesados. Estas dos podían crecer hasta tener tres pisos de altura, y eran cien veces más resistentes cuando lo hacían.
Purity entró unos pocos pasos detrás de él con varios otros siguiéndola. Estaba vestida con un traje blanco sin marcas ni símbolos, pero la tela brillaba suavemente. Su pelo blanco y sus ojos brillaban también, pero era más como si estuvieran hechos de magnesio caliente que cualquier otra cosa. No podía mirar en su dirección sin tener manchas en mis ojos, y mi máscara tenía lentes tintados diseñados para reducir el brillo.
Las personas que habían venido con Purity eran otros miembros de Imperio Ochenta y Ocho. Krieg, Night, Fog y Hookwolf.[2] Era interesante de ver, porque hasta donde yo sabía, aunque cada uno de ellos había sido miembro de Imperio Ochenta y Ocho en algún momento, Purity había echo su propio camino, mientras que Night y Fog se habían separado para formar su propio duo en Boston no mucho después. Todos reunidos, aparentemente.
Ni siquiera era el equipo completo de Kaiser. Aparte de la rara excepción como Lung reclutando a Bakuda cuando estaba en Cornell, parecía que la mayoría de los grupos reclutaban nuevos miembros desde dentro de su propia ciudad. Kaiser era diferente. Era uno de los villanos estadounidenses más conocidos con una agenda de supremacía blanca, y las personas que compartían sus ideales o bien eran reclutados de otros estados o acudían a él. La mayoría no se quedó con él demasiado tiempo, por la razón que sea, pero aún así lo convirtió en el residente de Brockton Bay con el más músculo parahumano a su entera disposición.
Kaiser se sentó en un extremo de la mesa en el centro de la sala, su gente encontró asientos y sillas en las mesas detrás de él. Sin embargo, Purity no se relajó ni pidió bebidas. Se sentó en una silla unos metros detrás de Kaiser, se cruzó de brazos y cruzó un tobillo sobre el otro, sentándose para ver el proceso. A partir de mi investigación en línea y de buscar artículos de periódicos antiguos, sabía que Purity podía crear luz y cargarla con energía cinética. Ella era como una linterna humana, si la luz de la linterna pudiera atravesar las paredes de ladrillo y destrozar los autobuses de la ciudad a la mitad. En cuanto a potencia de fuego bruta, estaba cerca de la parte superior de la lista, una torre de artillería voladora.
Coil[3] entró después del Imperio Ochenta y Ocho, más llamativo porque estaba solo. Sin respaldo, sin mostrar fuerza. Era más alto que Grue, pero estaba delgado hasta el punto de ser esquelético. Su traje ceñido lo cubría de la cabeza a los pies, carecía incluso de agujeros para los ojos y aberturas para la nariz y la boca, y la forma en que se adhirió a su piel te permitia ver sus costillas y articulaciones individuales. El traje era negro, y el único diseño era una serpiente blanca, con su cabeza comenzando en la frente de Coil, la cola extendiéndose por la parte posterior de su cabeza, dando vueltas y vueltas por todo su cuerpo antes de finalmente terminar en uno de sus tobillos. Se sentó al final de la mesa frente a Kaiser.
“¿Qué puedes decirme sobre él?”, Le susurré a Tattletale.
“¿Coil? No puedo decir cuales serán sus poderes, pero él es uno de los jugadores más poderosos de la ciudad. Se considera un maestro de ajedrez. Ya sabes, como un maestro estratega, táctico. Controla más de la mitad del centro de la ciudad con escuadrones de personal de primera clase con equipo de última tecnología. Ex militares de todo el mundo. Si siquiera tiene poderes, es el único en su organización que los tiene.”
Asenti. Casi lo contrario de Kaiser en ese departamento. Pude haber preguntado más, pero otros entraban a la habitación.
Faultline. La conocí de mi investigación. Tenía veintitantos años y su pelo negro y liso estaba recogido en una coleta larga y erizada. Su disfraz era extraño, se aproximaba a algo así como una mezcla de antidisturbios, un uniforme de artes marciales y un vestido. Cuatro personas entraron a la habitación con ella, y los dos tipos del grupo fueron instantáneamente las personas más raras de la sala. Los conocía por su nombre también. Newter no llevaba puesta una camisa, zapatos o guantes, lo que hacía que fuera más evidente que su piel era de color naranja neón de pies a cabeza. Tenía ojos azul claro, cabello rojo oscuro que parecía mojado y una cola prensil de metro y medio de largo. Gregor el Caracol tenía obesidad mórbida, estatura promedio, sin pelo en todo el cuerpo. Su piel era de un blanco lechoso y ligeramente translúcida, por lo que podía ver sombras debajo de ella donde estaban sus órganos. Al igual que alguien más podría tener acné malo, tenía trozos de concha o escamas que le costraban la piel. Parecían casi percebes, pero tenían forma de espiral.
No hubieras pensado que eran cercanos por su lenguaje corporal, el silencio y la gran diferencia en apariencia, pero ambos tenían tatuajes a juego. El de Newter estaba justo encima de su corazón, mientras que el de Gregor estaba en su brazo. Parecía el símbolo griego 'Omega', pero al revés. Tal vez una 'u' estilizada.
Las otras dos chicas en el grupo de Faultline eran muy normales en contraste; Labyrinth vestía una túnica verde oscura y una máscara con líneas por todas partes. Spitfire vestía un traje rojo y negro con una máscara de gas.
Me sorprendió cuando Faultline caminó deliberadamente por nuestra mesa camino a su asiento, tomando el camino más largo. Cuando pasó junto a nosotros, nos miró a Tattletale y a mí, y nos miró con desprecio un poco antes de tomar la silla a la derecha de Kaiser.
“Voy a ir antes de que se lleven todos los asientos, ¿está bien?” Grue habló, y el resto de nosotros asintió. Grue se sentó entre Faultline y Coil.
“¿Qué fue eso con Faultline y tú?”, Murmuré a Tattletale, “¿Historia?”
“Nada importante”, respondió ella.
Regent se inclinó hacia adelante. “Ella y Tattletale han estado peleándose un poco. Faultline subió la apuesta cuando nos sacó a Spitfire cuando estábamos en el medio de intentar reclutarla. No puedo decir por qué a Faultline no le gusta Tattle, pero sé que Tattletale odia cuando las personas actúan como si fueran más inteligentes que ella, y Faultline es más inteligente que ella. Ay. Carajo, eso dolió.”
Tattletale lo había pateado debajo de la mesa.
“Son mercenarios, ¿verdad?”, Le pregunté.
Tattletale asintió, “La Cuadrilla de Faultline hace todo menos asesinato. Puedes decir que su personalidad apesta, puedes decir que sus poderes apestan, pero admito que es muy buena para encontrar fortalezas ocultas en las personas que trabajan para ella. ¿Ves esos dos tipos? Cuando se trata de poderes, fueron poco privilegiados. Se convirtieron en monstruos que no podían vivir en la sociedad normal, terminaron sin hogar o viviendo en las alcantarillas. Hay una historia detrás de ello, pero se convirtieron en un equipo, ella los hizo efectivos, y hasta ahora solo han echado a perder uno o dos trabajos.”
“Entendido”, dije, “Impresionante.”
“Sin embargo, ten en cuenta que no hemos echado a perder ninguno. Llevamos un 100%.”
“Han hecho algo así como tres veces más trabajos que nosotros”, señaló Regent.
“Pero no hemos fallado en ningún trabajo, es lo importante”, enfatizó Tattletale.
Llegó otro grupo, y era como si vieras una ola de disgusto en las caras de la habitación. Había visto referencias en la web y artículos de noticias sobre estos tipos, pero no eran del tipo de los que tomas fotos. Skidmark, Moist, Squealer.[4] Dos hombres y una chica, todos demostrando que las capas no eran necesariamente atractivas, exitosas o inmunes a las influencias del abuso de sustancias. Adictos serios y traficantes que pasaron a tener superpoderes.
Skidmark llevaba una máscara que cubría la mitad superior de su rostro. La mitad inferior era de piel oscura, con los labios y los dientes muy agrietados que se parecían más a los pistachos que a cualquier otra cosa. Se acercó a la mesa y tomó una silla. Antes de que pudiera moverla, sin embargo, Kaiser pateó la silla fuera de su alcance, haciéndola caer de costado, deslizándose por el suelo.
“¿Qué mierda?” Gruñó Skidmark.
“Puedes sentarte en un cubículo”, dijo Kaiser. A pesar de que su voz era completamente tranquila, como si estuviera hablando con un extraño sobre el clima, se sintió amenazante.
“Esto es porque soy negro, ¿verdad? De eso se trata, ¿verdad?”
Aún en calma, Kaiser respondió: “Puedes sentarte en un cubículo porque tú y tu equipo son perdedores patéticos y trastornados a los que no vale la pena hablar. ¿Las personas en esta mesa? No me gustan, pero los escucharé. Ese no es el caso contigo.”
“Andate a la mierda. ¿Qué hay con este tipo?” Skidmark señaló a Grue, “Ni siquiera sé su nombre, y él está sentado.”
Faultline le respondió: “Su equipo atracó al Banco Central de Brockton Bay hace una semana. Han enfrentado a Lung varias veces en el pasado y todavía están aquí, lo cual es mejor que la mayoría. Ni siquiera contando los eventos de hace una semana, él sabe sobre el ABB y puede compartir esa información con el resto de nosotros.” Ella le dio a Grue una mirada que dejaba en claro que no tenía otra opción si quería sentarse en la mesa. Él agachó la cabeza con la menor señal de asentimiento en respuesta. Discutimos las cosas de antemano y acordamos qué detalles compartiríamos.
“¿Qué has hecho que valga un asiento en esta mesa?”, Le preguntó a Skidmark.
“Tenemos territorio-“
“No tienes nada”, respondió Grue, alzando la voz y con sus poderes distorsionados. “Son cobardes que toman las áreas que a nadie más le importan, fabrican drogas y se las venden a los niños.”
“Vendemos a todos, no solo-”
“Encuentra un cubículo”, la voz que gruñía de Grue lo interrumpió. Skidmark lo miró y luego miró a los demás sentados alrededor de la mesa. Todos quietos, cada conjunto de ojos que podía ver detrás de las máscaras lo estaba mirando fijamente.
“Putos. Todos ustedes, les arde el culo roto”,[5] gruñó Skidmark, caminando hacia la cabina donde ya estaban sentados sus compañeros de equipo.
La mesera recogió la silla caída y la devolvió a su posición en la mesa, sin mirar a nadie a los ojos mientras se acercaba a la mesa donde estaba sentada la gente de Kaiser, dejaba su libreta y esperaba a que todos escribieran sus órdenes. Me di cuenta por qué el pub tenía una camarera sorda.
“Tomaré una silla, creo”, alguien habló desde la puerta. La mayoría de las cabezas se volvieron para ver a una figura masculina vestida de negro con una máscara roja y sombrero de copa. Me dio una especie de vibra Baron Samedi.[6] Sus compañeros de equipo lo siguieron a la habitación, todos con trajes a juego de rojo y negro, que diferían solo en el diseño. Una chica con un motivo solar, un hombre con armadura voluminosa y una máscara cuadrada, y una criatura tan grande que tenía que arrastrarse sobre sus manos y rodillas para atravesar la puerta. Era difícil de describir, se aproximaba a algo así como un gorila sin pelo de cuatro brazos, con un chaleco, máscara y polainas en el estilo rojo y negro que llevaba su equipo, garras de seis pulgadas que se volcaban en cada uno de los dedos de las manos y los pies.
“Los viajeros, ¿no?” Coil habló, su voz suave, “No son locales.”
“Podrías llamarnos nómades. Lo que estaba sucediendo aquí era demasiado interesante como para dejarlo pasar, así que decidí detenernos para una visita.” El tipo con sombrero de copa realizó la primera reverencia realmente formal que había visto en mi vida. “Me hago llamar Trickster.”[7]
“¿Conoces las reglas aquí?” Grue le preguntó a Trickster.
“Hemos estado en lugares similares. Puedo adivinar. Sin peleas, sin poderes, sin tratar de provocar a otros para que causen problemas, o todos los demás en la sala dejan de lado todas sus diferencias para derribarte.”
“Suficientemente cerca. Es importante tener un terreno neutral para reunirse, tener una discusión civilizada.”
“No voy a discutir eso. Por favor, continúa como si yo no estuviera aquí.”
Cuando Trickster se sentó en una silla y apoyó los pies en la mesa, nadie se quejó, aunque parecía que Skidmark quería matar a alguien. El resto de los Viajeros se instaló en un stand no lejos de nosotros. El gorila estaba sentado en el suelo y todavía era lo suficientemente grande como para estar a la altura de sus compañeros de equipo.
Coil bajó la cabeza asintiendo con la cabeza y agitó los dedos. Cuando habló, su voz era suave, “Esos deberían ser todos. Parece que Lung no vendrá, aunque dudo que ninguno de nosotros se sorprenda, dado el tema de la discusión de esta noche.”
“El ABB”, respondió Kaiser.
“Treinta y cinco personas confirmadas muertas y más de un centenar hospitalizado en la última semana. Presencia armada en las calles. Continuos intercambios de disparos entre miembros de ABB y las fuerzas combinadas de la policía y el ejército. Han atacado nuestros negocios y han bombardeado lugares donde creen que podríamos operar. Se han apoderado de nuestros territorios, y no hay indicios de que pretendan detenerse en el corto plazo”, aclaró Coil la situación para todos los presentes.
Es un inconveniente”, dijo Kaiser.
“Están siendo imprudentes”, dijo Faultline. Ella lo hizo sonar como si eso fuera un crimen a la par con gatitos asesinos.
Coil asintió, “Lo cuál es la verdadera preocupación. El ABB no puede sostener esto. Algo cederá, se autodestruirán tarde o temprano, y es probable que dejen de ser un problema. Si las cosas hubieran sido diferentes, podríamos ver esto como algo bueno. Nuestro problema es que las acciones del ABB llaman la atención sobre nuestra bella ciudad. Seguridad nacional y las fuerzas militares están estableciendo una presencia temporal para ayudar a mantener el orden. Los héroes están acudiendo en masa a la ciudad para apoyar al Protectorado a recuperar el control de la situación. Está dificultando los negocios.”
“Bakuda está en el centro de esto”, Grue se unió al diálogo, “Lung puede ser el líder, pero todo depende de la chica. Ella ‘reclutaba’ orquestando allanamientos en las casas de las personas mientras dormían, sometiéndolos e implantándoles bombas en la cabeza. Luego usó esas bombas para obligar a sus víctimas a secuestrar más. No menos de trescientos en total ahora. Todos y cada uno de sus soldados saben que si no obedecen, Bakuda puede detonar las bombas. Todos ellos están dispuestos a arriesgar sus vidas, porque las alternativas son la muerte segura o ver a sus seres queridos morir por su fracaso. Derribarla es nuestro objetivo final, pero ella arregló sus bombas para que se disparen cuando se detiene su corazón, por lo que es un poco más complicado que un simple asesinato.”
Extendió la mano hacia la oscuridad que envolvía su pecho y retiró un paquete. “Grabó en video la emboscada que hizo contra mi grupo hace una semana y la dejó atrás cuando corrió. He hecho copias. Tal vez lo encuentren útil para entenderla mejor.”
Grue entregó un CD a todos en la mesa.
Esta fue nuestra demostración de fortaleza. El video mostraba todo, desde el punto en que Bakuda había licuado a Park Jihoo hasta la segunda bomba que había detonado entre sus filas. Cuando la segunda bomba se disparó en medio del grupo de Bakuda, la cámara se detuvo brevemente, grabó el sonido de las armas y todo se oscureció por el poder de Grue, pero no nos mostró corriendo. No reveló nuestras debilidades, la suerte que habíamos tenido al escapar, o lo malas que realmente habían sido nuestras circunstancias. Dejó que todos supieran contra qué nos habíamos enfrentado, les hizo saber que salimos bien y que habíamos podido asistir a esta reunión. Eso haría tanto por nuestra reputación como cualquier otra cosa.
No estaba 100% recuperada de mi conmoción cerebral, y Alec se quejaba de pinchazos en el brazo todavía, pero Brian había enfatizado lo importante que era que asistiéramos, dar la ilusión de que nuestro equipo estaba intacto. Al ver a los otros grupos con sus sutiles exhibiciones, supe que tenía razón.
“Así que,” Coil dejó que las palabras quedaran suspendidas en el aire mientras él hacía crujir cada uno de los nudillos en su mano derecha individualmente, “¿Estamos de acuerdo? No se puede permitir que el ABB continúe operando.”
Hubo asentimientos y murmullos de acuerdo alrededor de la mesa, algunos de los varios villanos se reunieron alrededor de la habitación.
“Entonces sugiero que establezcamos una tregua. No solo todos aquí, sino también entre nosotros y la ley. Me pondría en contacto con las autoridades y les haría saber que hasta que se aclare este asunto, nuestros grupos restringirán nuestra actividad ilegal a solo lo que es absolutamente esencial para nuestro negocio, y haremos cumplir lo mismo para aquellos que hacen negocios en nuestros territorios. Eso permitiría a las fuerzas policiales y militares concentrarse por completo en el ABB. No habría violencia, luchas internas entre nuestros grupos, apropiaciones de territorio, robos o insultos. Nos unimos a los que podemos tolerar para garantizar la victoria e ignoramos a aquellos con quienes no podemos cooperar.”
“Solo voy a decir que mi grupo no se involucrará directamente en esto sin una razón”, dijo Faultline, “No iremos en contra del ABB a menos que se interpongan en mi camino o alguien pague mis tarifas. Es la única política viable cuando eres una capa de alquiler. Y para que quede claro, si el ABB paga, mi equipo estará al otro lado de las cosas.”
“Desafortunado, pero tú y yo podemos hablar después de que termine esta reunión. Prefiero mantener las cosas simples” dijo Coil, “¿Estás de acuerdo con los otros términos?”
“¿Mantenerse por lo bajo, sin armar un escándalo con otros grupos? Eso es status quo con mi grupo de todos modos.”
“Bueno. ¿Kaiser?”
“Creo que eso es aceptable”, estuvo de acuerdo Kaiser.
“Estaba hablando con mi grupo sobre hacer algo no muy diferente de lo que Coil acaba de proponer”, Grue dijo: “Sí, estamos bien con eso.”
“Claro”, dijo Trickster, “No es un problema. Cuenten con nosotros.”
Se estrecharon manos alrededor de la mesa.
“Divertido”, murmuró Tattletale.
Me alejé de la escena para mirarla, “¿Qué?”
“Aparte de Grue y tal vez Faultline, todo el mundo ya está tramando cómo pueden usar esta situación para su beneficio, o joder a los demás.”
Regresé a la escena, los villanos sentados alrededor de la mesa. Me di cuenta de cuánto potencial destructivo se había acumulado en la sala.
Esto podría ponerse complicado.
[1] Fenja y Menja (la “j” se pronuncial como una “i”) eran gigantes de la Cancion de Grotti, un mito nordico, que daban servicio a un rey que desperdiciaba sus dones y por ello calló del poder.
[2] Krieg: lit. batalla en aleman. Nigh y Fog: Noche y Niebla. Hookwolf viene del wolfsangel o gancho de lobo, un símbolo alemán a veces asociado con los nazis.La imagen del lobo también hace alusión a Fenris, el lobo gigante de la mitología nordica.
[3] Coil: lit. espiral o resorte
[4] Skidmark: las manchas que uno hace en los calzones. Moist: lit. húmedo. Squealer: lit. Chilladora
[5] Lo crean o no esto es una traducción bastante literal de lo que dice.
[6] Una figura del vudú que se ve como un hombre negro con pintura de calavera en la cara, traje y sombrero de gala.
[7] El pícaro divino, embaucador o trickster es una figura presente en diversas mitologías el mas conocido trickster hoy es el dios nordico Loki. El termino se usa de forma genérica para la gente que hace tretas.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.12 20:29 master_x_2k Caparazón XI

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

Caparazón XI

“Hey Taylor, despierta.” La voz de una chica.
“¿Taylor?” Una voz más profunda, más adulta, “Vamos, chica. Lo has hecho realmente bien.”
Me sentí cálida, confusa. Como despertarse en una cama caliente en un día frío, todas las cobijas en el lugar correcto, sintiéndome totalmente descansada, sabiendo que no tiene que levantarme de inmediato. O como tener seis años, haberse metido en la cama con mamá y papá en algún momento de la noche y despertarse entre ellos.
“Creo que ella está volviendo gradualmente. Dale un momento,” Alguien más viejo. Un anciano, tal vez. Desconocido.
“Estaba preocupado de que ella no se despertara”, dijo la voz masculina más profunda.
“Podría haberte dicho que no estaba en coma”, respondió la chica.
“De la misma manera en que estás absolutamente, cien por ciento segura, que ella no tiene una lesión cerebral grave”, preguntó el anciano. “Porque los narcóticos pueden camuflar los síntomas, y si esperamos demasiado para actuar... bueno.”
“Nada más allá de lo que te describí”, dijo la chica, un poco irritada, “a menos que tu equipo esté defectuoso. Necesito información correcta para trabajar o recibo información falsa.”
“Te aseguro que mi equipo puede ser limitado, pero está en perfecto estado de funcionamiento.”
Traté de abrir los ojos, encontré todo demasiado brillante. Brumoso, como si lo estuviera mirando desde el agua, pero mis ojos estaban secos como papel de lija. Algo oscuro se movió sobre mi visión, hizo parpadear mis ojos. Algo más me hizo cosquillas en la mejilla. Traté de levantar mi mano hacia mi cara para alejarlos, pero mis brazos estaban a mis lados, enterrados bajo sábanas y no tenía la fuerza para moverlos.
“Oye dormilona”, la voz más profunda una vez más. Sentí una gran mano descansar en mi frente, se movió para cepillar mi cabello hacia atrás, me recordó a mi mamá y mi papá de nuevo. Ser una niña, ser atendida.
El viejo y la chica todavía discutían. Su tono era impaciente: “-una conmoción cerebral, pérdida de sangre severa, hematomas, externos e internos, más lo que sea que jodió con su sistema nervioso, ¿entiendes? No tengo ninguna razón para mentirte.”
“Todo lo que te estoy diciendo es que, si hay algo más y surgen complicaciones, es tu responsabilidad, porque estoy tomando tu palabra en esto. Preferiría que la chica no muriera o que no terminara con daño cerebral, por supuesto, pero si lo hace, no me sentiré culpable, y yo...”
“Si algo sucede porque me equivoqué, y no es porque me hayas dado la información o las herramientas equivocadas para trabajar, me haré cargo. Se lo diré a él, y tu reputación no se verá afectada. Lo prometo.”
El anciano refunfuñó y murmuró algo, pero no dijo nada más.
Traté de abrir mis ojos otra vez. Reconocí la cara. Brian. Lisa se unió a él junto a la cama.
“Hola,” dijo, con un tono que simpatizaba, “Te dieron una paliza, ¿eh?”
“Eso supongo”, respondí, excepto que no estaba segura de haber dicho el "eso" en voz alta. Podría haber estado volviendo a dormir, pero otro cosquilleo en mi cara me hizo arrugar la nariz. “Que es-?”
“Eso, cariño, es la única razón por la que hemos estado tratando de despertarte. Has estado usando tu poder mientras duermes, y cada bicho en el vecindario se ha estado juntando aquí para treparse sobre ti. No todos a la vez, no todos juntos, pero se están acumulando y alguien se va a dar cuenta.”
Brian miró hacia el otro lado de la habitación, “Tenemos las ventanas y puertas selladas con cinta adhesiva y papel film, y todavía están entrando. No te puedo llevar a ningún lado, y el buen doctor aquí necesita que nos desalojemos en caso de que llegue un paciente real.”
“Lo que necesito es un ambiente de trabajo estéril”, gruñó el anciano, “Uno que no está plagado de cucarachas y-”
“Lo estamos manejando”, le espetó Lisa. Luego, con voz más suave, dijo: “Taylor, no te vayas a dormir.”
Me sorprendí al darme cuenta de que me estaba quedando dormida. Gracioso.
“Sé que los analgésicos son agradables. Te dimos muchos, ya que realmente estabas sufriendo. Pero necesitamos que los envíes lejos. Los bichos.”
Oh. Recordaba vagamente haberle dicho a mis bichos que vinieran a mí no mucho antes de desmayarme. Supongo que nunca les dije que pararan. Supongo que desmayarme me lo había impedido. Les envié una instrucción y luego le dije: “Ya está hecho” Algo llamó mi atención. “Hmm. Interesante música.”
“¿Música?” Lisa se veía momentáneamente muy preocupada. Ella miró a Brian.
“Afuera. En frente de la puerta. Un iPod, tal vez. Hay un chico, escuchando música. Tal vez él no tiene los auriculares puestos o los audífonos en los oídos. O no están enchufados al iPod. Suena como orquesta o pop. ¿Es latino? ¿O inglés? ¿Ambos? Eso último sonaba japonés. O chino ¿Es racista que no puedo notar la diferencia?”
“Estás balbuceando, Taylor”, dijo Brian, no cruelmente.
Lisa desapareció brevemente de mi campo de visión, “Pero tiene razón. Hay un tipo en los escalones de enfrente, escuchando música. ¿Como supiste?”
“Polilla en la puerta. Estaba tan ocupada escuchando, que me olvidé de hacerla irse. Lo siento. Yo... Yo...”
“Shh. Relájate. Está bien. Solo aleja los bichos y podrás volver a dormir. Estamos manejando todo, ¿está bien?”
Estaba bien. Me quedé dormida.

Fui sacudida fuera de un sueño.
“¡Cuidado!”
“Estoy siendo cuidadoso. Deja de ser tan nerviosa. Solo cierra la puerta del auto.”
“No estoy nerviosa. Casi la dejaste caer hace unos segundos. Te lo juro, si la dejas caer sobre su cabeza...”
“No lo haré”, las palabras eran una vibración contra un lado de mi cuerpo tanto como un ruido en mis oídos. Estaba caliente en ese lado de mi cuerpo, también. Olía bien. Como cuero y crema de afeitar.
Empecé a decir algo, luego me detuve. Demasiado esfuerzo.
La voz de una chica sonó no muy lejos de mi oído. “Hola, Taylor. ¿Haciendo un poco de sonido? ¿Estás despertando?”
Sacudí mi cabeza y presioné mi mejilla más fuerte contra el cálido cuerpo.
Ella rió.
Un golpeteo. El ritmo clásico de siete golpes.[1] La puerta se abrió un momento después.“Dios, Taylor. ¿Está-?”
La chica - Lisa, reconocí ahora - respondió, “Está bien, solo duerme. Como dije en el teléfono-”
“Lamento interrumpir, solo... Lo siento, se me olvidó completamente tu nombre, pero ¿puedo ayudarte a llevarla adentro?”
“En realidad, estoy bien, y creo que sería más probable que se me caiga si tratamos de adaptarnos a transportarla entre dos personas. El nombre es Brian.”
“Brian, está bien. Gracias. Si pudieras traerla aquí. Después de que llamaras, no sabía qué hacer conmigo. Preparé el sofá cama, por si no podíamos llevarla arriba, o si había una silla de ruedas. Estaba pensando lo peor...”
“El sofá es fantástico”, dijo Lisa, “Definitivamente no está en el peor estado en el que podría estar, o incluso cerca de ello. Va a dormir mucho, y necesitarás controlarla cada media hora para asegurarse de que esté bien, durante las próximas doce horas. Además, ella podría querer ver la televisión entre las siestas, así que este parece ser el lugar perfecto para estar.”
“Okay. Bien.”
Estaba tendida planchada, y de inmediato perdí la calidez y cercanía que había tenido momentos antes. Luego alguien puso las fundas calentadas por la secadora y una frazada pesada a mi alrededor y decidí que podía superarlo.
“¿Vendrían a la cocina? Nuestra casa es pequeña y me temo que no hay ningún lugar para sentarse en nuestra sala de estar con el sofá hecho cama. En la cocina, estaremos más tranquilos.”
“Pero todavía podremos ver si ella se despierta”, Lisa respondió: “Tiene sentido.”
“¿Puedo traerles algo? ¿Te, Cafe?”
“Café, por favor”, Brian respondió: “Larga noche.”
“¿Estaría bien si le pidiera té, cuando ya está ocupado con el café, Sr. Hebert?”
“Después de todo lo que han hecho, preparar té es lo mínimo que puedo hacer. Pero, por favor, llámame Danny.”
Si habia estado cómoda en una neblina inducida por morfina antes, estaba muy, muy despierta en el momento en que escuché el nombre y me di cuenta de que estas voces y nombres que reconocí no tenían nada que hacer con estando juntas.
Papá, Lisa y Brian. En mi mesa de la cocina. Mantuve mis ojos medio cerrados y me aferré a cada palabra.
“¿Ella está bien?”
“Como dije por teléfono, ella está bien”, dijo Lisa, “conmoción cerebral, moretones, pérdida de sangre. Nueve puntos de sutura.”
“¿Debo llevarla a un médico?”
“Usted puede. Pero mi padre es médico, y él la revisó en su clínica. Tiró de las cuerdas para hacerle una tomografía computarizada, una resonancia magnética. Quería estar absolutamente seguro de que no había daño cerebral antes de darle analgésicos más fuertes. Aquí. Tengo la botella en uno de estos bolsillos. Ahí. Es codeina. Probablemente tendrá algunos dolores de cabeza importantes, y gimió en sueños sobre dolor en sus extremidades. Dale una pastilla cuatro veces al día, pero solo si siente que la necesita. Si ella está bien tal como está, simplemente bájele la dosis de a poco. Dos al día, o media pastilla cuatro veces al día”
“¿Cuánto cuesta?”
“¿La codeína? Cuatro pastillas...”
“La tomografía computarizada, la resonancia, prescripción. Si me das un segundo para agarrar mi billetera, te daré-”
Pude imaginar a Lisa cogiéndole la mano, deteniéndolo. “Ella es una amiga, Danny. Mi papá nunca pensaría en hacerte pagar.”
Tan surrealista. Escuchar palabras como el nombre de mi padre o la palabra 'papá' de boca de Lisa.
“Yo... no tengo palabras. Gracias.”
“Está bien. De Verdad. Me siento culpable-”
Nos sentimos culpables”, interrumpió Brian.
“-por dejar que suceda. Que Taylor se llevó la peor parte. Y lamento que no te hayamos llamado antes. Tuvimos que esperar a que Taylor se despertara y fuera lo suficientemente coherente para darnos su número de teléfono.”
Estaba bastante segura de que no lo había hecho. Lo que probablemente hacía que este fuera uno de esos horripilantes momentos en los que Tattletale había sido capaz de descifrar algo que no hubiera imaginado que podía.
“Yo - eso está bien. ¿Sus otros amigos están bien?”
“Rachel está más arañada y magullada que Taylor, pero no sufrió una conmoción cerebral, y es una chica dura. Supongo que está durmiendo profundamente en casa, y estará levantada esta tarde. Alec, nuestro otro amigo, se desmayó cuando sucedió, se despertó con un fuerte dolor de cabeza, pero está bien. Nos hemos burlado por haberse desmayado, y le está hinchando las p- le está molestando. Como si los chicos nunca se desmayaran.”
“¿Y ustedes dos?”
“Un poco desgastados, pero se podría notar con solo vernos, obviamente. Raspaduras, golpes, hematomas. Me quemé, solo un poco. No es peor que una mala quemadura de sol.”
“No alrededor de tus ojos, veo.”
Lisa se rió, tan naturalmente que nunca te llamaría la atención, “Sí. Estaba usando lentes de sol cuando sucedió. ¿Es tan notable?”
“No está tan mal, y si es como una quemadura de sol, estarás bien en unos días. ¿Puedes decirme más sobre lo que pasó? En el teléfono, dijiste algo sobre...”
“Una bomba. ¿Has visto las noticias?”
“Explosiones en toda la ciudad toda la noche y toda la mañana, sí. El incidente en el ERP. Todo iniciado por uno de los parahumanos. No puedo recordar su nombre. ¿Sonaba japonés?”
“Bakuda, ¿verdad? Sí, bastante segura de que es el nombre. Estábamos atravesando los muelles en nuestro camino de regreso desde el mercado de Lord Street, y creo que estábamos en el lugar equivocado en el momento equivocado. Un segundo, todo es normal, luego el desastre. Brian estaba cargando las bolsas de Taylor mientras ella volvía a atar sus zapatos, por lo que estaba un poco detrás del resto de nosotros cuando sucedió. Brian y yo nos levantamos después de la explosión, y Alec, Rachel y Taylor no lo hicieron. Taylor fue la que más asustaba ver tendida ahí, porque se podía ver la sangre de inmediato.”
“Dios.”
Abrí los ojos para mirar y vi a mi padre en la mesa de la cocina, con la cara entre las manos. Me tragué un nudo de culpa del tamaño de un puño y cerré los ojos otra vez.
La voz de Brian “Me siento mal por ello. No debería haber caminado delante de Taylor mientras se estaba atando los zapatos, o...”
“Brian. Si hubieras estado parada junto a ella, hubieras terminado en la misma forma que ella y no hubieras podido cargarla”, objetó Lisa. “Fue mi culpa por sugerir que atravesamos los muelles.”
“Tengo que preguntar-” Mi papá comenzó, “¿Por qué...?” Se detuvo, incapaz de encontrar una buena manera de expresarlo.
“Normalmente no tomaríamos un atajo a través de esa parte de la ciudad”, dijo Lisa, “pero éramos cinco y ya sabes... mira a Brian. ¿Te gustaría meterte con un tipo tan grande como él?”
“Caramba, gracias, Lise”, dijo Brian. Entonces él y mi papá se rieron juntos.
Tan surreal.
“Yo... sé que suena extraño”, mi padre habló, vacilante, “Pero incluso después de que me dijeras que era una bomba, por teléfono, no podía creerlo. Pensé que tal vez era una broma perversa, o Taylor se había encontrado, um.”
“Los matones”, Lisa terminó la oración de mi padre.
“¿Lo sabes?”
“Explicó mucho, incluso lo que sucedió en enero. Todos nosotros dejamos en claro que ayudaríamos si ella lo pidiera, por mucho o poco que quisiera.”
“Ya veo. Me alegro de que haya encontrado a alguien con quien hablar al respecto.”
Simpáticamente, Lisa respondió: “Pero estás decepcionado de que ese alguien no seas tú.”
Si la culpa te causara dolor físico, creo que habría sido como un puñal en mi corazón.
Mi padre, inexplicablemente, se rió, “Vaya si no das inquietantemente en el blanco. Taylor dijo que eras inteligente.”
“¿Ella dijo eso, eh? Es agradable escuchar eso. ¿Qué más dijo ella?”
Mi papá se rió de nuevo. “Mejor lo dejo allí, antes de decir algo que ella preferiría que mantuviera en privado. Creo que ambos sabemos que le gusta guardarse las cosas.”
“Demasiado cierto.”
“Hay galletas caseras en ese tarro. Aún tibias. Después de preparar el sofá, no sabía qué hacer. Tuve que lidiar con la ansiedad de alguna manera, así que horneé. Siéntanse como en casa mientras preparo su té y su café.”
“Gracias, Danny”, dijo Lisa, “voy a ir a la sala de estar y ver cómo está Taylor, si no hay problema.”
“Por favor, hazlo.”
“Solo tomaré una galleta primero... Mm. Huele bien.”
Cerré los ojos y fingí estar durmiendo. Podía escuchar a Brian hablando con mi padre en la otra habitación, algo sobre el trabajo de mi papá.
“¿Entonces?” Lisa me preguntó en voz más baja, mientras se subía al sofá cama y se acostaba a mi lado, “¿La historia pasa?”
Lo pensé, “No me gusta mentirle a mi papá.”
“Así que te nos encargamos de mentir por ti. ¿A menos que quieras decirle la verdad?”
“No, pero no te quiero aquí.” Los frenos mentales que deberían haber impedido que mis labios se movieran no lograron evitar que las palabras salieran de mi boca. Cerré los ojos, sintiendo el calor de un rubor en mis mejillas.
“L-lo siento mucho... Eso salió mal. Estoy agradecida por lo que hicieron, por lo que están haciendo. Ustedes son geniales y pasar el rato con ustedes ha sido de lo más divertido que he hecho en años. Estoy tan contenta de que estés aquí, y no me gustaría nada mejor que simplemente relajarme y descansar después de todo eso, pero-”
Lisa puso un dedo contra mis labios, silenciándome. “Lo sé. Te gusta mantener las distintas partes de tu vida separadas. Lo siento, pero no había forma de evitarlo. Estabas herida, y no pudimos mantenerte sin que tu padre causara revuelo.”
Bajé los ojos, “Sí.”
“Probablemente vas a estar un poco tambaleante por unos días. Tu, hum, honestidad brutal en este momento fue probablemente la conmoción cerebral trabajando. Influirá en tu estado de ánimo, quizás afloje tus inhibiciones como si estuvieras un poco borracho. Su memoria puede ser poco confiable, podría estar más desorganizada o podrías tener cambios de humor extremos, como el llanto. Es posible que tengas más dificultades para leer las señales sociales. Si trabajas para superar todo eso, dejaremos pasar si dices algo que normalmente no dirías. Solo... trata de no dejar que se te escape algo privado cerca de tu padre, para que nada se filtre. Todo esto debería pasar pronto.”
“Está bien.” Esa última parte fue algo así como un alivio.
Brian se unió a nosotros y se sentó en la esquina de la cama frente a donde Lisa estaba acostada, a mis pies. “Tu papá es un buen tipo”, me dijo. “Me recuerda mucho a ti.”
No sabía qué decir sobre eso, así que solo dije: “Gracias.”
“Incluso después de que te casi te hayas recuperado por completo, creo que haremos todo lo posible para evitar situaciones difíciles, al menos por un tiempo”, dijo Lisa. Brian asintió.
“Me gusta esa idea”, respondí. “Entonces, ¿qué pasó realmente, anoche?”
Ella movió su cabeza para que compartiera mi almohada, “¿A partir de cuándo?”
“Desde cuando Alec estrelló el auto. Un segundo todo está bien, el siguiente, apenas puedo moverme, apenas puedo pensar.”
“Ella estaba haciéndose la muerta. Yo estaba ocupada cuidando a Alec, suponiendo que ustedes la tenían vigilada. Al mismo tiempo, supongo que Brian y tú supusieron que la vigilaría. Mientras no prestábamos atención, ella cargó su lanzagranadas y te disparó. Debería haberte quemado, pero creo que tu traje te salvó. Sin embargo, tu traje no pudo hacer mucho para prevenir la conmoción cerebral. Hubo algún efecto secundario, en el que le hizo algo a tu sistema nervioso. Como ser golpeado con un Taser, pero más como ser incapacitado con un dolor incalculable que simplemente noquearte.”
Me estremecí. Solo recordar lo que había sentido me hizo temblar, como si estuviera oyendo clavos en una pizarra.
“Yo estaba más lejos, y creo que tu cuerpo protegió a Brian, o tal vez su poder ayudó, porque no nos golpearon ni la mitad de duro. Todavía fue suficiente para derribarnos a los dos el tiempo suficiente para que Bakuda cargara y disparara dos rondas de esa mierda pegajosa de cuerdas. Una vez que sucedió eso, estábamos bastante jodidos. Hasta que le diste un giro a la situación.”
“Le apuñalé el pie”, recordé.
“Cortaste dos y medio de los dedos del pie izquierdo. Uno de los cuales tenía un anillo. Brian dijo que empujaste el cuchillo hacia él cuando te desmayaste. Él ennegreció la zona, logró alcanzar el cuchillo, se liberó y luego rescató al resto de nosotros.”
“¿Y Bakuda?”, Susurré.
“Una de las dos malas noticias. Se escapó mientras Brian estaba libre y ayudándonos.”
“¡Carajo!”, Dije, un toque demasiado fuerte.
Brian sondeó disculpándose, “Estabas en mal estado, no estaba seguro de lo que le había pasado a Regent, y Lisa estaba un poco débil por la misma explosión que te hizo perder el aliento. Podría haber alcanzado a Bakuda, detenerla, pero decidí asegurarme de que ustedes estuvieran bien era más importante.”
Asenti. No podría exactamente discutir con eso.
Lisa continuó: “Llamé al jefe, nos envió a un médico que tiene fama de ser discreto y de trabajar con parahumanos. Lo ha estado haciendo durante veinte años. Estábamos preocupados por ti.”
“Lo siento.”
“No hay por qué disculparse. De todos modos, todo salió más o menos bien. El médico le sacó la cápsula de la nariz a Brian, te parchó y le puso suero a Regent. Me senté y te observé mientras Brian iba a buscar a Rache, su perro y el dinero. Solo se perdieron dos o tres mil, alguien pensó que podían escaparse de la bolsa antes de que todo fuera contado. Nuestro jefe envió una camioneta y lo recogió un poco después de la medianoche. El dinero que nos dio ya está en nuestro departamento, con más por venir después de que él decida cuánto valen los papeles.”
“Dijiste más o menos bien, y todavía no me has contado la segunda mala noticia. ¿Qué no me estás diciendo?”
Ella suspiró, “Esperaba que estuvieras demasiado fuera de ti para preguntar. ¿De verdad quieres saber?”
“Realmente no. Pero si voy a quedarme aquí por un tiempo, mejorando, no quiero que me dejen imaginar los peores escenarios posibles.”
“Está bien.” Ella buscó dentro del bolsillo de su chaqueta, y luego me dio un recorte de periódico. Excepto que estaba roto, no recortado. ¿Periódico rasgado? En la parte superior, en grandes letras en negrita, estaba la palabra 'Escapado'.
Sin embargo, cuando traté de leer el artículo, descubrí que no podía mantener los ojos fijos en una línea. “¿Léelo para mí?”
“Te daré el resumen. Justo antes de que ella comenzara a perseguirnos en el Jeep, Bakuda dio la orden de poner otro plan en acción. Las bombas comenzaron a estallar en toda la ciudad. Explotando transformadores para negar el poder a distritos enteros, una escuela, un puente, vías de tren... la lista continúa. La gente está perdiendo la cabeza. Noticia de primera página, está en todos los canales. Dicen que al menos veinte personas han muerto hasta el momento, con otros cuerpos aún por identificar, y eso sin contar las cuatro personas que explotó cuando nos sostenía a punta de pistola.”
Una imagen vívida de lo que le había sucedido a Park Jihoo pasó por mi mente. Él murió. Él está realmente muerto. Nunca lo conocí, pero se fue para siempre, y no pude hacer nada para salvarlo.
“Aquí está la segunda parte de las malas noticias. ¿Todo de eso? Fue una distracción exagerada. Algo para mantener ocupada a todas las capas de la ciudad, mientras Oni Lee sacaba a Lung del CGP.”
Dejé escapar un largo suspiro. “Oh, mierda.”
“La ciudad es una zona de guerra ahora mismo. El ABB es doce veces el tamaño de lo que era hace dos semanas, y Bakuda está fuera de control. Explotan más bombas cada pocas horas, pero esta vez no están destinadas a servicios importantes. Negocios, viviendas, almacenes, barcos. Mi suposición es que está apuntando a lugares donde las otras pandillas y facciones importantes de la ciudad se reúnen, o lugares donde podrían reunirse. No sé lo que va a pasar.”
“Uno pensaría que cortarle un tercio de los dedos de los pies la desaceleraría, en todo caso”, dijo Brian.
Lisa negó con la cabeza. “Ella está en una fase maníaca. Ella se agotará, si no lo ha hecho ya, y las explosiones se detendrán en cuestión de horas. Sin embargo, con el restablecimiento de Lung como líder, eso no significa que el ABB va a perder fuerza. Lo más probable es que aproveche la ventaja que Bakuda creó para él. Es solo una cuestión de dónde, cuándo y cuánto. Depende del estado en el que esté.”
No tuvimos la oportunidad de hablar más sobre el tema. Tattletale se llevó un dedo a los labios y nos callamos. Unos segundos más tarde, mi padre entró en la sala de estar, sosteniendo una bandeja. Él la puso en mi regazo. Tres tazas, un plato de galletas y dos bagels tostados, uno con mermelada y otro con mantequilla.
“Tengo otro bagel en la tostadora, así que tomen los que quieran y pregúntenme si quieren más. La taza verde es el café de Brian. Té para ustedes, chicas. Aquí tienes, Lisa. La taza de Woodstock es la favorita de Taylor desde que era una niña. Toma.”
Brian se rió un poco cuando acepté la taza con las dos manos.
“¡Oye! No se ríen de mí mientras estoy así.”
“Lo que me recuerda, ¿cuánto tiempo antes de que ella esté bien para volver a la normalidad?”, Le preguntó mi padre a Lisa.
“Una semana, como mínimo”, Lisa respondió: “Tal vez escoltala hasta y desde el baño hasta que estés seguro de que se mantiene firme, pero más allá de eso, probablemente sea mejor si se queda en la cama, se queda en casa y se lo toma con calma hasta que el próximo sábado.”
Eso me detuvo. “¿Qué hay de la escuela?”
Lisa empujó mi brazo con el codo y sonrió, “Tienes una excusa perfecta para no ir. ¿Por qué quejarte?”
Porque me había obligado a ir a la escuela después de perderme casi una semana de clases, con la intención de no perder más, y ahora me iba a perder otra semana completa. No podía decir eso, especialmente no delante de mi papá.
“¿Está bien si nos quedamos un poco?”, Lisa murmuró en mi oído, en el momento en que mi padre se fue a buscar el tercer bagel.
“Sí”, admití. El daño ya estaba hecho, por así decirlo, ya estaban aquí. Debo hacer lo mejor posible. Me moví rápidamente para que Brian pudiera sentarse en la cama, justo a mi izquierda, y Lisa se levantó por solo un segundo para agarrar el control remoto. Encontró una película que solo tenía unos minutos y se instaló a mi derecha.
Me dormí momentáneamente y me desperté para darme cuenta de que mi cabeza descansaba sobre el brazo de Brian. Incluso después de que mis ojos se abrieron y comencé a centrarme en la película otra vez, dejé mi cabeza donde estaba. A él no pareció importarle. Los tres nos reímos de una serie de bromas en la película, y Lisa tuvo hipo, lo que solo hizo que Brian y yo nos riéramos más.
Vi a mi papá dando vueltas en la cocina, probablemente para vigilarme, y nuestros ojos se encontraron. Le di un saludo, sin mover mi brazo, solo mi mano, y sonreí. La sonrisa que me dio a cambio fue tal vez la primera verdaderamente genuina que había visto en su rostro en mucho tiempo.
¿Lo de la escuela? Me preocuparía más tarde, si eso significara que podía vivir en el presente así.
[1] La melodía que toca Tattletale se llama “Shave and a haircut, two bits” y aunque no conozcan el nombre, seguro la conocen, es el clásico golpeteo en el que uno golpea 5 veces y le contestan con dos golpes del otro lado.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.08 20:46 master_x_2k Interludio III Los Custodios

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

____________________Interludio III Los Custodios____________________

El edificio que alberga la división local del Equipo de Respuesta a Parahumanos realmente no sobresalía. El exterior era todo ventanas, lo suficientemente reflexivo como para reflejar el gris oscuro moteado del cielo en lo alto. Solo un logotipo de escudo con las letras "E.R.P." lo marcó aparte de los otros edificios del centro de Brockton Bay.
Aquellos que ingresan al lobby se encuentran con una situación extraña. Por un lado, se podía ver a los diversos empleados vestidos de traje, entrando y saliendo apresuradamente del edificio, hablando en grupos. Un equipo de cuatro oficiales del EPR estaba en espera, cada uno estacionado en un área diferente del vestíbulo, equipado con el mejor equipamiento que el dinero podía comprar. Todos tenían chalecos de malla y chalecos de kevlar, cascos que cubrían sus rostros y armas de fuego. Sin embargo, el equipo era diferente, ya que dos de ellos tenían lanzagranadas colgando de correas al hombro con bandoleras de varias municiones especiales en el pecho, incluida una granada de extinción de incendios, una munición EMP y varias granadas de aturdimiento. Los otros dos tenían lo que parecía a primera vista ser un lanzallamas; si tiraran de los gatillos, expulsarían un espeso y espumoso chorro de espuma, suficiente para contener a todos menos a los villanos más fuertes y rápidos.
En marcado contraste con esto, estaba la tienda de regalos que estaría llena de jóvenes cuando terminara la escuela, luciendo una selección de figuras de acción, posters, videojuegos y ropa. Imágenes de un metro y medio de altura de los diversos miembros de equipo del Protectorado y los Custodios estaban colgados a intervalos regulares alrededor del lobby, cada una respaldada por colores brillantes.
Había un alegre guía turístico esperando pacientemente en la recepción, sonriendo con encanto a cualquiera que mirara en su dirección. Según un cronograma, guiaría a turistas y niños a las oficinas del ERP, la armería, el área de entrenamiento y el estacionamiento con las furgonetas de contención de parahumanos, mostrándoles lo que se necesitaba para administrar a los héroes locales. Para aquellos dispuestos a pagar por la gira premium, esperar hasta dos horas y sufrir la escolta de un escuadrón ERP, habría una parada adicional en la gira: un vistazo al Cuartel de los Custodios.
Cuando un agobiado equipo de jóvenes héroes se tambaleó hacia el vestíbulo, sin embargo, no hubo una gira, solo una mujer corpulenta con pelo corto. Llevaba una chaqueta y una falda de traje azul marino, y esperaba con un par de hombres de aspecto severo con trajes justo detrás de ella. Sin decir palabra, los condujo a través de una puerta detrás de la recepción y hacia una sala de reuniones.
“Directora Piggot. Señora,” Aegis la saludó, su voz tensa. Su traje estaba hecho jirones, y era más carmesí con su propia sangre que su blanco original. Estaba tan estropeado que su identidad civil podría haber sido revelada, si no fuera por la sangre seca y los trozos de carne que le habían quitado, algunas de las heridas tenían medio metro de ancho.
“Dios mío, Aegis,” sus cejas se elevaron una fracción, “Estás echo una porquería. ¿Qué pasa con tu voz?”
“Pulmón perforado, señora”, dijo Aegis con voz áspera, “creo que hay un agujero en mi pecho y espalda.” Como para demostrar, metió los dedos en la cavidad de su pecho.
La directora Piggot no apartó la vista, pero uno de los hombres que estaba detrás de ella se veía con un toque verde, “Puedo tomar tu palabra. No necesitas pasar tu brazo a través de tu pecho para demostrarlo.”
Aegis sonrió y retiró la mano de su pecho.
Su expresión se endureció, “No estaría sonriendo en este momento.”
La sonrisa de Aegis cayó. Miró por encima del hombro a sus compañeros de equipo. Gallant, Kid Win, Vista, Browbeat y Clockblocker llevaban expresiones adecuadamente sombrías.
“Esto fue un fiasco”, les dijo.
“Sí, señora. Perdimos”, admitió Gallant.
“Perdieron, sí. Eso es lo de menos. También causaron cantidades terribles de daño a la propiedad. Me temo que toda la destrucción causada por la niña mimada[[1]](file:///C:/Users/Fernando/Documents/Books/Wildbow/Worm%201%20espa%C3%B1ol.docx#_ftn1) de New Wave es también su responsabilidad, ya que la invitaron a participar. _Sin mi permiso._”
“Yo la invité”, dijo Gallant, “asumiré la culpa, y usted puede tomar los costos por el daño a la propiedad de mi fideicomiso.”
La Directora Piggot le ofreció una sonrisa delgada y completamente carente de humor, “Veo que le haces honor a tu nombre. Sí, estoy segura de que esa es la mejor manera de transmitir el mensaje. Tus compañeros de equipo y yo sabemos quién eres debajo de la máscara. De todos aquí, incluida yo misma, eres el más capaz de manejar una multa de decenas de miles de dólares.”
“No lo negaré, señora”, Gallant ahogó las palabras.
“Me temo que soy una creyente en el castigo, cuando se debe castigar. Tomar dinero de alguien con dinero de sobra no va a significar nada. Todos ustedes compartirán la cuenta entre ustedes. Como no puedo tocar los fondos fiduciarios que el ERP estableció para ustedes, tendré que conformarme con recortarles el sueldo. Tal vez la próxima vez, el resto de ustedes puede convencer a Gallant a que no invite a su novia”
Las protestas se superpusieron. “¡Su hermana estaba en el banco! ¡Ella hubiera ido de todos modos!” “¡Comienzo la universidad el próximo otoño!”
La Directora Piggot simplemente aguantó los argumentos y las quejas. Una persona más cínica incluso podría sugerir que disfrutaba oyéndolas. Cuando pasaron uno o dos minutos y estaba claro que ella no iba a responder o ser arrastrada a una discusión, los jóvenes héroes se sumieron en un huraño silencio. Se aclaró la garganta y habló de nuevo.
“Kid Win. Estoy muy interesada en saber de esta arma que desplegaste en el campo de batalla.”
“¿Mi Cañón Alternador?” Preguntó Kid Win, encogiéndose solo un poco.
“Tendrás que perdonarme”, sonrió Piggot, “El papeleo llega a ser un poco demasiado a veces. ¿Tal vez sabes dónde encontrar la documentación de nuestros equipos militares y científicos para este Cañón Alternador?”
“Dios, Kid”, Aegis gimió por lo bajo, con su voz arruinada.
Kid Win parecía más molesto por la reacción de Aegis que por otra cosa, “Yo, uh. Aún no lo he aclarado oficialmente. Solo pensé que sería mejor usar el cañón y hacer todo lo posible para detener el robo.”
“Ahí es donde estarías equivocado”, le dijo Piggot, “La realidad es que el dinero que se tomó del banco está muy abajo en mi lista de prioridades. Incluso puedes llegar a sugerir que no me importa.”
“Director-” comenzó Aegis. Él no llegó a terminar.
“Lo que me importa es la percepción pública de las capas. Me importa asegurarme de que obtengamos suficientes fondos para mantener a los Custodios, el Protectorado y los escuadrones del ERP pagados y equipados. Sin eso, todo lo que he trabajado para construir se viene abajo.”
“¿Qué vas a hacer?”, Le preguntó Kid Win.
“El cañón se desmantela, primero que nada.”
“¡No!” Aegis y Kid Win hablaron al mismo tiempo. La Directora Piggot pareció brevemente sorprendida por el desafío.
“Empecé con el Cañón Alternador, así tendría algo que sacar en caso de una amenaza de Clase A”, dijo Kid Win, “Deshacerse de él sería un total desperdicio. No me importa si nunca puedo usarlo de nuevo. Dáselo a tu escuadrón ERP. Le enseñaré a alguien cómo funciona. Puedes montarlo en uno de tus camiones o algo así.”
La Directora Piggot frunció el ceño, “La cantidad de tiempo y dinero que eso requeriría, para un evento que podría nunca ocurrir... no. Supongo que puedes quedarte el cañón.”
Kid Win prácticamente se hundió con alivio.
“Pero cualquiera que sea la fuente de poder, la vas a remover, y la mantendré bajo llave. Si una amenaza Clase A entra en juego, te la entregaré. Y el cañón todavía pasa por el proceso de revisión estándar para todo el material creado por Artesanos. Si no pasa la revisión, si estabas poniendo a las personas y a la propiedad en riesgo indebido con lo que hiciste hoy, me temo que podrías enfrentar una multa sustancial o un tiempo en la cárcel.”
Kid Win empalideció.
“¡Directora!” Aegis gruñó la palabra, dando un paso adelante.
“Cállate, Aegis”, gruñó Piggot, “Escucharte tratando de hablar con un pulmón perforado me duele a mí, y por mucho que admiro que defiendas a tu equipo, tu única bocanada de aire se desperdicia aquí.”
Kid Win se volvió hacia Aegis y le ofreció una pequeña sonrisa de disculpa.
“Kid Win, vienes con nosotros para una revisión disciplinaria. Todos los demás pueden retirarse. El grupo de turistas pasará por su alojamiento en una hora, y es probable que haya más de unos pocos periodistas mirando por la ventana. Traten de limpiarse para las fotos que indudablemente van a aparecer en los periódicos de mañana. Por favor.”
Los dos hombres vestidos de traje marcharon al miserable Kid Win por la puerta después de la Directora Piggot. Kid Win le lanzó una mirada preocupada a su equipo antes de que lo sacaran de la vista.
“Hagamos un recuento”, Aegis gruñó, “Gallant o Clockblocker al frente, ustedes decidan quién.”
El equipo salió caminando de la sala de reuniones y se dirigió a su ascensor reservado. Fue diseñado por Artesanos para impresionar a los turistas y ser mucho más seguro. Las secciones entrelazadas de metal se desplegaron y se deslizaron fuera del camino mientras se acercaban, luego se cerraron detrás de ellos. Bajaba de forma tan suave que era casi imposible saber si el ascensor se estaba moviendo.
Salieron a un largo pasillo de acero cromado.
“Voy a tener pesadillas”, gruñó Clockblocker, mientras tocaba con cuidado las ronchas alrededor de su nariz y boca, “Pesadillas con montones y montones de arañas.”
En el otro extremo del pasillo, llegaron a una terminal de seguridad. Aegis señaló a Clockblocker.
“¿Usualmente no lo haces tu?”
“Puede que tenga la retina desprendida”, admitió Aegis con su voz vacilante, “No quiero fallar el escaneo.”
Clockblocker asintió vacilante, luego se inclinó hacia delante para dejar que el terminal escrutara sus ojos. Las puertas de acero hicieron clic, luego se abrieron con un zumbido apenas audible, dejando que los jóvenes héroes y heroínas se abrieran camino en el área principal de su cuartel general.
La habitación tenía forma de cúpula, pero había secciones de pared que podían desmontarse y reordenarse sobre la marcha. Algunos habían sido creados para darles a los diferentes miembros del equipo sus habitaciones individuales, mientras que otros enmarcaban los umbrales que conducían a las duchas, el cuarto de archivo y su sala de prensa / reunión. Una serie de computadoras y monitores de gran tamaño estaban conectadas en red a un lado de la sala, rodeados por media docena de sillas. Uno de los monitores mostraba una cuenta atrás para el siguiente grupo de turistas, mientras que otros mostraban imágenes de cámaras en ubicaciones clave de la ciudad. El Banco Central era uno de ellos, una imagen oscura marcada por el rojo y el azul de las sirenas de la policía.
“¿Shadow Stalker está ausente?”, Preguntó Gallant.
“No pudo llegar a tiempo”, gruñó Aegis, “le dije que se quedara dónde estaba.”
“Ella va a odiar eso. ¿No tiene un gran odio por Grue?”, Preguntó Clockblocker.
“Parte de la razón”, Aegis gruñó las palabras, “le dije que se quedara. No necesito eso. Voy a ducharme. Curarme las heridas. Ustedes hagan el recuento de los hechos.”
“Claro que sí, Jefe,” Clockblocker saludó estilo militar. “Que te mejores.”
"Putos perros mutantes", murmuró Aegis, mientras se dirigía al baño. Se quito la mitad superior de su disfraz hecho jirones antes de que cruzar la puerta.
“¿Vista? ¿Puedes ir a agarrar la pizarra? Trae dos.” Gallant se volvió hacia su miembro más joven. Vista casi saltó en su apuro para seguir la orden.
“¿Qué le va a pasar a Kid?” Browbeat habló por primera vez, “No sé cómo funciona todo esto. ¿Es serio?”
Gallant consideró por un momento, “Podría ser, pero mi instinto me dice que Piggy solo quiere asustarlo. Tiene que dejar de probar los límites con las personas a cargo, o va a tener problemas reales en algún momento.”
“Entonces, no es exactamente el mejor comienzo para tu nueva carrera, ¿eh?” Clockblocker giró hacia Browbeat.
“Caraja, no me molestaría tanto si supiera lo que sucedió”, Browbeat se estiró, y sus músculos comenzaron a disminuir de tamaño, “Al menos entonces podría averiguar qué hacer mejor la próxima vez. Todo lo que sé es que de repente estaba ciego y sordo, y cuando traté de moverme, todo se torció por el camino equivocado. Entonces creo que me aturdieron.”
Vista regresó, arrastrando un par de pizarras en marcos de ruedas detrás de ella.
“Mantén ese pensamiento”, Gallant le dijo a su miembro más nuevo, “Hey, Clock, ¿no te importa si tomo el mando?”
Clockblocker aún usaba las yemas de sus dedos para explorar los bultos levantados en su rostro, “Adelante. Voy a posponer las cosas lo más que pueda en lo del liderazgo.”
“Eres el más viejo después de Carlos. ¿Solo serán tres o cuatro meses antes de que seas el miembro más antiguo?”
“Y mantendré esa posición ni siquiera el resto del verano antes de graduarme y pasarte el manto a ti,” Clockblocker sonrió despreocupadamente, “No te preocupes. Toma el control.”
Gallant se quitó el casco y lo sostuvo en una mano, pasándose los dedos por el cabello rubio húmedo por el sudor. Sonrió triunfante a Vista mientras colocaba las pizarras blancas para que todos pudieran verlas, “Gracias.”
Gallant no necesitó usar su poder para obtener una respuesta emocional de la heroína de trece años. Ella se puso de un rosa brillante. No podría haber ninguna duda para los presentes de que le gustaba su compañero de equipo mayor.
“De acuerdo muchachos”, dijo Gallant, “antes de comenzar, creo que es importante aclarar algunas cosas. En primer lugar, lo más importante, hoy no fue un fracaso. Incluso diría que hoy fue una victoria para los buenos, y comenzamos a establecer eso aquí y ahora.”
Se tomó un segundo para medir las reacciones incrédulas de su audiencia, luego sonrió.
“Los Undersiders. Hasta el momento, han pasado desapercibidos, pero más recientemente han comenzado a realizar trabajos de mayor perfil. Golpearon al casino Ruby Dreams hace cinco semanas, y ahora acaban de robar el banco más grande de Brockton Bay. Esta vez tuvimos la suerte de ponernos en su camino. Eso significa que finalmente tenemos información sobre su grupo.”
Se volvió hacia la pizarra y escribió los nombres de sus oponentes. Grue, Tattletale y Hellhound fueron al primer tablero, con líneas que separan el tablero en tres columnas. Escribió a Regent en el segundo tablero, trazó una línea y luego dudó en la quinta y última columna. "¿Se nombró a sí mismo? ¿El tipo con los bichos?”
“Chica”, lo corrigió Clockblocker, “estaba hablando con los rehenes después de que los Undersiders se escaparon. Dijo que tenía miedo de moverse porque ella iba a hacer que lo mordiera. Me llevó un poco darme cuenta de lo que quería decir exactamente. El pobre tipo estaba en estado de shock.”
“¿Pero no sabemos cómo se llamaba a sí misma?”
Nadie tenía ninguna respuesta a eso.
“Entonces tenemos que acordar un nombre para ella, o la documentación va a ser inconsistente. ¿Sugerencias para un nombre para la chica bicho?”
“¿Larva? ¿Gusano?” Browbeat le ofreció, “¿Pegarle un nombre de porquería?”
“No queremos hacer eso”, suspiró Clockblocker, “Tal vez si hubiésemos ganado, podríamos salirnos con la nuestra, pero no se ve tan bien si la prensa informa que nos pateó el culo alguien llamado gusano.”
“¿Stinger?
[
[2]](file:///C:/Users/Fernando/Documents/Books/Wildbow/Worm%201%20espa%C3%B1ol.docx#_ftn2)¿Pestilence?” Sugirió Vista.
Clockblocker se giró en la silla y tecleó los nombres en la computadora, “Tomados. Stinger es un villano en California con armadura de poder, un jetpack y misiles guiados, y Pestilence es un psicópata espeluznante en Londres.”
"¿Skitter?" Gallant soltó el nombre al aire.
Hubo un ruido de teclas cuando Clockblocker tecleó, “No está tomado.”
“Entonces sirve”, Gallant escribió el nombre en la pizarra, “Ahora intercambiamos ideas. Aquí es donde recuperamos nuestras pérdidas del día, calculamos un ángulo para poder ganar la próxima vez. Así que no se contengan. Compartan cualquier detalle, sin importar cuán insignificante sea.”
“El poder de Grue no es solo la oscuridad. No puedes escuchar allí tampoco. Y también se siente extraño”, dijo Browbeat, “Hay resistencia, como si estuvieras bajo el agua, pero no flotando.”
“Bien”, Gallant escribió eso en la columna de Grue, “¿Siguiente?”
“Los mutantes que hace Hellhound. ¿Los perros? Ella no los controla con su mente. Están entrenados”, ofreció Vista, “Ella les dice qué hacer con silbidos, gestos.”
“Sí, buen punto, me di cuenta de eso”, respondió Gallant, agregando con entusiasmo otra nota a la pizarra.
“La chica con los bichos... Skitter. Es todo lo contrario. Ella tiene un gran control sobre ellos”, agregó Clockblocker.
“¡Sí!”
“Además, según la rehén con la que hablé, ella dijo que puede sentir las cosas a través de sus bichos, que es cómo vigilaba a los rehenes.”
No pasó mucho tiempo antes de que la mayoría de las columnas estuvieran lo suficientemente llenas como para que Gallant tuviera que girar las pizarras para usar las partes traseras.
Carlos regresó de la ducha, con pantalones deportivos y una toalla alrededor de los hombros. Era puertorriqueño, su cabello largo. Su cuerpo estaba limpio de sangre, salvo algunos residuos de restos de heridas irregulares en sus brazos, estómago y pecho. Había cosido torpemente los cortes y las hendiduras, lo que hizo sorprendentemente poco para que fueran más fáciles de ver. Se sentó en una silla y agregó su aporte para las listas, que no fue demasiado. Había estado incapacitado durante demasiado de la pelea para tener mucho que decir.
Hubo un ruido abrasivo de la computadora ya que cada monitor de repente brilló en amarillo. Los Wards se apresuraron a ponerse sus máscaras. Aegis agarró una de repuesto de un cajón de las computadoras.
La entrada se abrió con un zumbido y Armsmaster entró, acompañado por la atractiva Miss Militia. Vestía un uniforme militar modificado, lo suficientemente ajustado en las áreas esenciales para acentuar sus curvas, luciendo un pañuelo alrededor de la boca con una bandera estadounidense bordada y una faja similar alrededor de la cintura. Lo más llamativo, sin embargo, fue el gran lanzacohetes que sostenía sobre sus hombros de la misma manera que un levantador de pesas podría sostener una barra.
“Armsmaster", Gallant se puso de pie, "Es bueno verlo, señor. Miss Militia, siempre es un placer.”
“Siempre el caballero”, los ojos de Miss Militia insinuaron la sonrisa detrás de su bufanda, “Trajimos un invitado.”
Siguiendo detrás de Armsmaster y Miss Militia, estaba una adolescente con una túnica blanca envolvente. Panacea. Ella tenía una tarjeta de identificación con un cordón alrededor de su cuello, con su foto y la palabra "INVITADO" en letras azules brillantes.
“Ella tuvo la amabilidad de ofrecerse voluntariamente para venir y curarlos”, Miss Militia les dijo a los jóvenes héroes, “No puedo enviarlos a casa con heridas horribles y cientos de picaduras de insectos, ¿o sí? Eso los dejaría en evidencia.”
Cambió la posición del lanzacohetes sobre sus hombros, y se disolvió en una mancha de energía verde-negra. La energía se encendió y se arqueó alrededor de ella por unos breves instantes, luego se materializó en una ametralladora. Solo mantuvo esa forma durante unos segundos antes de parpadear y solidificarse en un rifle de francotirador, luego un arma de arpón, y finalmente se quedó en la forma de un par de uzis, uno en cada una de sus manos. Ella apenas parecía darse cuenta, más allá de la acción automática de enfundar las armas.
“Quería agradecerles por venir a salvarme”, dijo Panacea, tímidamente, “y por dejar que Glory Girl venga con ustedes.”
Gallant sonrió, luego, en un tono más preocupado, preguntó: “¿Ustedes dos están bien?”
Panacea negó con la cabeza, “Tattletale encontró una forma de atravesar la invencibilidad de mi hermana. Glory Girl fue picada bastante mal, por eso no vine antes. Creo que te golpea más fuerte, psicológicamente, cuando eres prácticamente invencible pero te lastiman de todos modos. Pero estamos bien ahora. Ella ha sanado, pero está malhumorada. Yo-- Yo estoy bien. Un golpe en mi cabeza, pero estoy bien.”
“Bien.”
Armsmaster estaba en la pizarra, repasando los puntos. “Me gusta esto. Pero esta...” Tocó la columna titulada Tattletale, “Casi vacía.”
“Ninguno de nosotros se encontró con ella, y los rehenes no tenían nada que decir sobre ella”, respondió Gallant.
“Panacea podría ayudar allí”, ofreció Miss Militia.
Todos los ojos se volvieron hacia la chica.
“Yo-- Pasaron muchas cosas", se cubrió Panacea.
“Cualquier detalle ayuda.”
“Um. Lo siento”, dijo, mirando hacia abajo al suelo, “me golpearon en la cabeza, pero mi poder no funciona conmigo misma, y no soy del tipo de personas que salen disfrazadas y se meten en peleas, así que temiendo por mi vida… no lo sé. Todo eso… No puedo ordenar mis pensamientos todavía.”
“Cuanto antes-” comenzó Armsmaster.
“Está bien”, lo interrumpió Miss Militia, “Amy, ¿por qué no empiezas a ocuparte de los Custodios? Si algo te viene a la mente, cualquier cosa que los Undersiders hayan dicho o hecho, o cualquier pista que creas que pueda ayudar, compártelo después, ¿está bien?”
Panacea sonrió agradecida a la heroína, luego se volvió hacia el grupo, “¿Quién necesita más ayuda? ¿Aegis?”
“Viviré”, dijo Aegis, “puedo ser el último.”
Gallant levantó vacilante su mano, “Uno de los perros del Hellhound se estrelló contra mí. Creo que podría tener una costilla rota. Los paramédicos me dieron el visto bueno, pero quiero estar más seguro de que no estoy arriesgando un pulmón perforado o algo así.”
Panacea frunció el ceño, luego hizo un gesto hacia el otro extremo de la habitación, “Te echaré un vistazo allí, ¿está bien?”
“Que sorpresa, el novio de Glory Girl recibe un tratamiento especial”, Clockblocker sonrió para dejar en claro que solo estaba bromeando. Gallant solo sonrió en respuesta.
La pareja fue a la alcoba de Gallant, y ella lo sentó en la cama antes de ponerle una mano en el hombro. Se echó la capucha hacia atrás y frunció el ceño.
“No tienes un pulmón perforado. Tienes una costilla fracturada, pero ni siquiera tienes tanto dolor. Por qué-”
“Mentí. Quería hablar contigo, solo”, le tomó la mano.
Ella frunció el ceño y retiró su mano como si la hubiera mordido. Como para asegurarse doblemente de que no volvería a agarrar su mano, se cruzó de brazos.
“Sabes que puedo percibir emociones”, dijo, “Las emociones de todos, como una nube de colores a su alrededor. No puedo apagarlo. Es solo como veo el mundo.”
“Victoria lo mencionó.”
“Por eso eres un libro abierto para mí. Sé que tienes miedo. No… estás aterrorizada, y es por eso que no estás hablando.”
Suspiró y se sentó en la cama, tan lejos de Gallant como pudo.
“Nunca quise estos poderes. Nunca quise poderes, punto.”
El asintió.
“Pero los obtuve de todos modos, y recibí atención internacional por eso. La sanadora. La chica que podría curar el cáncer con un toque, hacer a alguien diez años más joven, volver a crecer miembros perdidos. Estoy obligada a ser un héroe. Cargada con esta obligación. No podría vivir conmigo misma si no usara este poder. Es una gran oportunidad para salvar vidas.”
“¿Pero?”
“Pero al mismo tiempo… no puedo curar a todos. Incluso si voy al hospital todas las noches durante dos o tres horas a la vez, hay miles de otros hospitales que no puedo visitar, decenas de millones de personas con una enfermedad terminal o que viven en un infierno personal donde están paralizadas. o en constante dolor. Estas personas no merecen enfrentar eso, pero no puedo ayudarlos a todos. No puedo ayudar al uno por ciento de ellos aun si invierto unas veinte horas al día.”
“Tienes que concentrarte en lo que puedes hacer”, le dijo Gallant.
“Suena más fácil de lo que es,” contestó Panacea, con un toque de amargura, “¿Entiendes lo que significa curar a algunas de estas personas? Siento que cada segundo que me tomo es un segundo que he fallado de alguna manera. Durante dos años, ha sido esta… presión. Me acuesto en la cama, me despierto por la noche y no puedo dormir. Entonces me levanto y voy al hospital a medianoche. Voy a pediatría, curo a algunos niños. Voy a la unidad de cuidados intensivos, salvo algunas vidas… y lo hago de forma automática. Ni siquiera puedo recordar a las ultimas personas que salvé.”
Ella suspiró de nuevo, “¿La última persona que realmente recuerdo? Fue quizás hace una semana, estaba trabajando en un niño. Él era solo un niño pequeño, un inmigrante de El Cairo, creo. Ectopia Cordis. Eso es cuando naces con tu corazón fuera de tu cuerpo. Estaba poniendo todo en el lugar correcto, dándole la oportunidad de una vida normal.”
“¿Qué lo hizo tan memorable?”
“Lo resentía. Estaba acostado allí, profundamente dormido, como un ángel, y por solo un segundo, consideré simplemente dejarlo. Los doctores podrían haber terminado el trabajo, pero hubiera sido peligroso. Podría haber muerto si lo hubiera dejado sobre la mesa, el trabajo a medio hacer. Lo odiaba.”
Gallant no dijo nada. Frunciendo el ceño, Panacea miró hacia abajo al suelo.
“No, odiaba que él tendría una vida normal, porque había renunciado a la mía. Tenía miedo de cometer un error intencionalmente. Que podría dejarme estropear el procedimiento en este niño. Podría haberlo matado o arruinado su vida, pero habría aliviado la presión. Bajar las expectativas, ¿sabes? Tal vez incluso hubiera rebajado mis propias expectativas sobre mí. Yo… Yo estaba tan cansada. Tan exhausta. En verdad consideré, por el momento más breve, abandonar a un niño para que sufra o muera.”
“Eso suena más que solo agotamiento”, respondió Gallant, en voz baja.
“¿Es así como comienza? ¿Es este el punto en que empiezo a ser como mi padre, quienquiera que sea?”
Gallant dejó escapar un suspiro lento, “Podría decir que no, que nunca vas a ser como tu padre. Pero estaría mintiendo. Cualquiera de nosotros, todos nosotros, corremos el riesgo de encontrar nuestro propio camino por ese sendero. Puedo ver la tensión que estás experimentando, el estrés. He visto gente quebrarse por menos. Así que sí. Es posible.”
“Está bien”, dijo, en voz baja. Esperó a que ella elaborara, pero no lo hizo.
“Toma un descanso. Piensa en ello como algo que tienes que hacer, para recargar tus baterías y ayudar a más personas a largo plazo.”
“No creo que pueda.”
Se sentaron en silencio por unos momentos.
Se volvió hacia ella, “Entonces, ¿qué tiene esto que ver con lo que sucedió en el banco?”
“Ella sabía todo. Esa chica Tattletale. Dijo que es psíquica, y por lo que dijo, lo que sabía, lo creo.”
Gallant asintió.
“¿Sabes cómo es hablar con gente como ella? ¿Como tú? Sin ofender. Construyes esta máscara, te engañas pensando que todo es normal y te obligas a mirar más allá de los peores aspectos de ti mismo... y luego estos Gallants y Tattletales simplemente te desnudan. Te obligan a enfrentarlo todo.”
“Lo siento.”
“Dijiste que no puedes apagarlo, ¿verdad? Realmente no puedo culparte. Es solo… es difícil estar cerca. Especialmente después de lidiar con Tattletale.”
“¿Qué dijo ella?”
“Ella amenazó con hablar sobre cosas. Cosas más difíciles de lo que acabo de contarte, supongo. Amenazó con decirme cosas que simplemente no quiero saber. Dijo que usaría lo que sabía para arruinar mi relación con Victoria y el resto de mi familia”, Amy se abrazó sola.
“Mi hermana es todo lo que tengo. La única persona sin expectativas, que me conoce como persona. Carol nunca realmente me quiso. Mark está clínicamente deprimido, así que por más agradable que sea, está demasiado concentrado en sí mismo para ser realmente un padre. Mi tía y mi tío son dulces, pero tienen sus propios problemas. Entonces somos solo yo y Victoria. Ha sido así casi desde el principio. Ese petulante pequeño monstruo amenazó con separarnos a mi hermana y a mí usando otra cosa más que yo no quería, otra cosa sobre la que no tenía control.”
Gallant comenzó a hablar y luego se detuvo.
“¿Qué?”
“¿Esto… tiene algo que ver con los… sentimientos bastante fuertes que tienes hacia mí?”
Panacea se quedó quieta.
“Lo siento”, se apresuró a decir, “No debería haberlo mencionado.”
“No deberías haberlo hecho”, se levantó y comenzó a caminar hacia la puerta.
“Mira, si alguna vez necesitas hablar…” ofreció.
“Yo-”
“Probablemente no quieras que sea yo, está bien. Pero mi puerta siempre está abierta, y puedes llamarme a cualquier hora. Sólo para que lo sepas.”
“Está bien”, respondió ella. Luego ella se acercó a él y le tocó el hombro, “Listo. Hematomas desaparecidos, retocadas las costillas.”
“Gracias”, respondió, abriendo la puerta para ella.
“Cuida a mi hermana, ¿está bien? ¿Hazla feliz?”, Murmuró, mientras dudaba en la puerta.
“No hace falta decirlo.” Se reincorporaron al grupo principal.
Cada cabeza en la habitación se volvió cuando Panacea tomó el marcador junto a las computadoras. Con una expresión sombría en su rostro, comenzó a llenar la sección de Tattletale de la pizarra.
[1] Golden child:La niña mimada, hija favorita, de la que la familia siempre se pone de lado.
[2]Stinger: Aguijón

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.08 20:41 master_x_2k Agitación XII

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

_______________________Agitación XII_______________________

“Información”, repitió Glory Girl.
Tattletale giró las llaves alrededor de uno de sus dedos, “Por ejemplo, no es exactamente del conocimiento público que Panacea fue adoptada.”
“No es un secreto tampoco. Está en el registro oficial.”
“Registros falsificados,” Tattletale sonrió.
Glory Girl miró a su hermana.
“Déjame contarte una pequeña historia. Corrígeme si me equivoco con alguno de los detalles. Once años atrás, solo cinco años después de que las capas realmente comenzaran a aparecer, había un equipo operando por allí, llamándose la Brigada de Brockton Bay. Lady Photon, Manpower, Brandish, Flashbang, Fleur y Lightstar. Terminan enfrentando a un villano en su propia casa y es una pelea bastante decente. Le dan una paliza, y como era un verdadero bastardo, lo enviaron directo a la Pajarera.”
“Puedes parar ahora”, dijo Glory Girl, “Hiciste tu punto.”
“Oh, ni siquiera he llegado a la parte buena. Verás, encontraron a una niña escondida en el armario. Su pequeña niña, poco más que un bebé,” Tattletale sonrió a Panacea, “Dadas las probabilidades de que alguien con poderes tenga un niño con poderes, y sabiendo cómo la pequeña nunca podría tener una vida normal cuando inevitablemente se corra la voz sobre su pasado, terminaron acogiéndola.”
“Ya conocemos esta historia”, respondió Glory Girl, con un tono ligeramente irritable.
Independientemente de lo que estuviese haciendo Tattletale, sentí que nos estaba dando más control sobre la situación. Comenté: “Esto es nuevo para . Estoy algo intrigada.”
“Lo que quiero decir, Glory Hole, es que conozco ese detalle que ustedes dos no conocen. O al menos, estoy dispuesta a ver todas las pequeñas pistas que tienen flotando adentro de sus cabezas y descubrir esa única cosa que hiciste el esfuerzo para evitar saber. Glory Hole tiene curiosidad, pero evita el tema porque su hermana quiere desesperadamente que lo haga, y Panacea... Bueno, si se lo digo, sospecho que haría algo muy estúpido.”
Podía sentir a Panacea desplomarse en mis brazos. La pelea había salido de ella.
“Entonces, Amy, ¿quieres saber quién es tu padre?”
Durante unos largos momentos, solo se escuchó el sonido de la lluvia golpeando el alféizar de la ventana, y el zumbido de los insectos aún en la habitación.
“¿Es así de malo?”, Pregunté en un medio susurro, tanto a Panacea como a Tattletale.
“No es el hombre lo que la molestaría tanto. Es el saber. Cada hora de cada día después de oírme decir su nombre, se preguntaría. Está aterrorizada de que empezaría a poner en duda cada parte de sí misma, preguntándose si lo heredó de él, o si ella es así por un deseo inconsciente de no ser él. ¿Lo que sabe ahora ya la mantiene despierta algunas noches, pero saber su nombre, saber quién es y qué hizo? Por el resto de su vida, ella se compararía con él. ¿No es así, Amy?”
“Cállate. Solo... cállate,” replicó Panacea, su voz llena de emoción.
“¿Por qué? Estoy en una buena racha. Esa no es la información más peligrosa que he recogido aquí. Sé cosas que son igual de malas.”
Vi un parpadeo de duda cruzar la cara de Glory Girl.
“Te haré un trato, Glory Hole. Entras en la bóveda, te encierras y no hablo sobre el tema. No diré la frase que destruiría a tu familia.”
Glory Girl apretó los puños, “No puedo hacer eso. Digo que no sabes nada, y si me equivoco, enfrentaré las consecuencias de lo que sea que digas.”
“Muy noble de tu parte. Muy egocéntrica también, que crees que el secreto y las consecuencias tienen que ver contigo y tu naturaleza impulsiva. No es así. Tienen que ver con ella. Tattletale dirigió el puntero láser hacia la frente de Panacea, “Tu tampoco quedarás bien parada, pero las consecuencias serían para ella. Humillación, vergüenza, un corazón roto.”
Podía sentir a Panacea endurecerse en mi agarre.
“La oferta sigue en pie,” Tattletale sonrió, “Durante los próximos doce segundos. Métete en la bóveda.”
“Eres una mentirosa de mierda”, escupió Panacea.
“Entonces, ¿por qué estás tan tensa?”, Le pregunté.
“Ocho segundos.”
Panacea se soltó abruptamente, tan violentamente que tuve que sacar el cuchillo para evitar que se cortara la garganta contra él.
Tattletale se apresuró a poner un escritorio entre ella y Panacea, pero Glory Girl se estrelló contra ella, llevándola a lo largo de la habitación. Se detuvieron justo antes de una pared. No es que Tattletale haya salido ilesa. Glory Girl empujó a Tattletale contra la pared, con una mano sobre su boca, y la sostuvo allí.
Mientras Panacea estaba distraída, pasé mi cuchillo en mi mano izquierda y agarré mi bastón. Apreté el gatillo mientras lo agitaba, dejando que el impulso del movimiento lo extendiera por completo. Panacea me vio venir, pero no sé si se dio cuenta de lo que estaba sosteniendo. La longitud del metal la golpeó en un lado de la cabeza. Ella se tambaleó unos pocos pies, luego cayó fuerte.
Desafortunadamente para mí, Glory Girl lo vio todo.
“¡Nadie jode con mi familia!”, Gritó, y su poder se intensificó. Mis rodillas se volvieron gelatina y mi cerebro simplemente dejo de funcionar de forma racional. Glory Girl me arrojó a Tattletale como un niño muy fuerte podría tirar a una muñeca de trapo, y yo simplemente me quedé allí parada como un ciervo a la luz de los faros.
El cuerpo de Tattletale colisionó con mi abdomen, quitándome el aliento. Las dos chocamos con un escritorio, enviando un monitor y una caja de archivos de plástico al suelo. Papel y fragmentos de monitor esparcidos por el suelo.
Todavía estábamos recuperandonos cuando Glory Girl comenzó a flotar hacia nosotros. Estaba luchando, sin éxito, para lanzar jadeantes bocanadas de aire a mis pulmones, mientras Tattletale estaba agarrando con fuerza uno de sus brazos contra su cuerpo, haciendo pequeños ruidos gimoteantes.
“Voy a pedir todos los favores que se me deben, y me endeudaré con el fiscal y cib quien sea que tenga, para que las envíen a la Pajarera”, prometió Glory Girl, “¿Sabes cómo es ese lugar? Una prisión sin guardias. Sin comunicación con el mundo exterior. Sin escapes hasta ahora, lo que es bastante sorprendente teniendo en cuenta que alberga a todos los peores y más poderosos villanos que hemos sido capaces de capturar. Ni siquiera sabemos con certeza si alguien está vivo allí dentro. Es solo un cubo donde arrojamos basura como tú, para nunca más tener que preocuparnos de ti.”
“Bichos”, gruñó Tattletale, casi demasiado bajo para escuchar.
No entendí su significado, pero aún estaba luchando por recuperar el aliento, así que negué con la cabeza.
“Y no tener contacto con el mundo exterior significa que no vas a hablar una mierda de lo que Amy quiera mantener en privado. Confío en mi hermana, confío en que tiene una razón para guardárselo.”
“Bichos. Cúbrela con un enjambre “, dijo Tattletale, respirando un poco mientras lo decía.
Entendí su significado. Cogí mi enjambre y me alegré de descubrir que mi poder funcionaba perfectamente. El trabajo de sabotaje de Panacea se había deshecho cuando maté a la última de las arañas. Orienté cada bicho que pude alcanzar contra Glory Girl.
Inútil. Sentí como si los hubiera puesto en un vidrio resbaladizo e innaturalmente fuerte.
“Idiotas”, la voz amortiguada de Glory Girl salió de en medio de la nube de insectos, “Soy invencible.”
Tattletale usó su brazo bueno para sostenerse, gimiendo: “Antes que nada, te advertí acerca de llamarme estúpida. Segundo, no, no eres invencible. No exactamente.”
Luego levantó su buena mano de su cinturón y apuntó una pequeña pistola contra Glory Girl.
El sonido fue ensordecedor. Realmente no tienes una noción de cuán intenso es un disparo en la televisión y las películas. Fue suficiente que me tomó unos segundos recuperarme. Solo un segundo después, me di cuenta de que mis bichos se habían abierto paso. Encontraron carne para pegarse, carne para morder, pinchar, pinzar y picar. Glory Girl cayó como una piedra y comenzó a agitarse violentamente.
“Ayúdame a ponerme de pie”, la voz de Tattletale se tensó, “Usar mi poder de esa manera en ellas tomó mucho de mí.”
Agarré su mano buena y la ayudé a levantarse. Con uno de sus brazos alrededor de mis hombros, nos apresuramos a salir del banco, juntos. Ella tiró la pistola en una de las bolsas más grandes de su cinturón.
“Qué-” Lo intenté, pero hablar solo me envió a un espasmo de toses dolorosas. Estábamos bajando los escalones de la entrada del banco antes de tener ganas de volver a intentarlo, “¿Qué acaba de pasar?”
“Ella no es realmente invencible. Esa es solo una idea que le gusta poner en la cabeza de las personas. Tiene un campo de fuerza alrededor de todo su cuerpo, pero se apaga cada vez que recibe un buen golpe, vuelve a encenderse unos segundos después. Lo supe cuando vi que tenía polvo en su traje. Polvo que su campo de fuerza la habría mantenido alejado. Mierda, esto duele.”
“¿Qué es?”
“Ella sacó mi brazo del zócalo cuando me tiró. ¿Puedes arreglar un hombro dislocado?
Negué con la cabeza. Sabía cómo, hablando en general, de las clases de primeros auxilios que había tomado, pero dudaba que tuviera la fuerza para lograrlo, y no quería perder el tiempo en poner a Tattletale en una buena posición para arreglar su brazo cuando necesitábamos desaparecer.
La pelea fuera del banco todavía seguía a nuestro favor. Solo Aegis estaba todavía en acción, y estaba bajo ataque de los tres perros y el cañón láser apropiado por Regent.
Grue salió de la oscuridad cerca de mí, aferrándose a Perra de la misma manera que yo estaba sosteniendo a Tattletale.
“Larguémonos”, dije.
“Hagámoslo”, estuvo de acuerdo, en su voz inquietante.
“Hola, hombre G”, Tattletale hizo una mueca, “¿Me pones el hombro en su lugar?”
Grue asintió. Ayudé a preparar a Tattletale mientras él empujaba su brazo nuevamente en su lugar. Él preguntó: “¿Qué pasó?”
“Era Glory Girl en el techo”, le expliqué, y luego tosí dolorosamente unas cuantas veces antes de añadir: “¿Podemos por favor irnos a la mierda?”
“¿Ustedes derribaron a Glory Girl?” Preguntó Grue, incrédula, mientras Perra se despertaba lo suficiente para silbar a sus perros.
“En cierto sentido”, replicó Tattletale, al mismo tiempo que yo señalé nerviosamente: “Ella podría venir tras nosotros en cualquier momento.”
Nos subimos a los perros, y Regent lanzó una salva de disparos desde el cañón láser hacia Aegis, golpeándolo contra el costado de un edificio hasta que la pared a su alrededor se derrumbó. Luego se detuvo para meter su Taser en el panel de control. Cuando el arma comenzó a humear, Regent descendió, saltando el último metro o metro y medio para aterrizar en la espalda de un perro. Él metió la patineta debajo de un brazo.
“Déjala”, dijo Grue.
“Pero-”
“Dispositivo rastreador. Hay que dar por sentado que cualquier artesano que valga la pena va a tener dispositivos de rastreo en sus cosas.”
“Es cierto”, respondió Tattletale, mientras Regent se volvía hacia ella. “Lo siento.”
“¡Carajo!”, Juró Regent. Metió su Taser en la parte inferior de la patineta como lo había hecho con el panel de control, y luego la arrojó al otro lado de la calle.
Estábamos montados con Perra sentada frente a Grue, principalmente para poder apoyarla, y Tattletale detrás de mí en Angelica, su brazo sano me envolvía. Regent estaba solo.
Grue levantó los brazos y llenó la calle de oscuridad.
Angelica salió corriendo, casi haciéndome caer del asiento, mientras corría de cabeza hacia la oscuridad absoluta. Estaba en una criatura de más del doble del tamaño de un caballo, sin una silla de montar, y ella no era adecuada para montar de la misma manera que un caballo. Tenía un pie apoyado en un cuerno de hueso que sobresalía de su costado, mientras que el otro colgaba. Mis manos estaban agarrando las correas que la habíamos colocado, lo único que me impedía hacerme caer hacia atrás, cabeza abajo, mientras se abalanzaba a una velocidad que probablemente superaría a cualquier automóvil en la carretera. No es que habría autos. La policía y los equipos de respuesta de parahumanos tendrían el área bloqueada alrededor de posibles luchas de capas. Para hacer que nuestro escape fuera aún más aterrador, sabía que el perro no podía ver. Ella estaba siguiendo a Brutus por el olor, y Brutus estaba siguiendo las instrucciones de Grue. El ciego liderando al ciego.
Debería haber estado aterrorizada, mis manos se acalambraban, no podía ver ni oír, sabiendo que podía caerme en cualquier momento, pero estaba eufórica. Incluso cuando Angelica se estrelló contra algo lo suficientemente fuerte como para casi derribarnos, no mató mi entusiasmo. Yo vitoreé, grité y aplaudí nuestra victoria, apenas escuchando yo misma el sonido mientras la oscuridad lo absorbía.
Lo habíamos logrado. Yo lo había logrado. Nos escapamos sin matar a nadie. Los únicos que realmente habían sido lastimados habían sido los Custodios, Glory Girl y Panacea, y eso se arreglaría cuando Panacea recuperara la conciencia, seguro. Cualquier daño a la propiedad había sido en gran parte culpa de los Custodios y Glory Girl. Tal vez había hecho algunos enemigos, había asustado a algunas personas inocentes, pero me estaría mintiendo si dijera que podría haberse evitado. En resumen, las cosas no podrían haber ido mejor.
De acuerdo, podrían haber ido mucho mejor, pero ¿cómo terminaron? Muy malditamente bien, en general.
Aegis habría salido de entre los escombros, volando para tener una vista de pájaro. Si Grue estaba haciendo lo que habíamos planeado, estaba llenando todas las calles y callejones por donde pasamos con oscuridad. Aegis no pudo ver dónde o si doblamos hacia atrás o qué calles tomamos, por lo que solo pudo identificar nuestra ubicación por los lugares donde apareció la oscuridad. Sin embargo, si intentaba acercarse para atraparnos, ya nos habríamos marchado cuando nos alcanzara. Todo lo que pudo hacer fue seguir nuestra ubicación general.
Justo cuando pensaba que no podría aguantar más, nos detuvimos. Tattletale y yo nos bajamos de Angelica. Alguien, probablemente Grue, empujó una mochila en mis brazos. Incluso trabajando en total oscuridad, logré ponerme el conjunto de ropa civil que habíamos escondido antes de dirigirnos al banco. Me entregaron un paraguas y con gratitud lo desplegué con mis manos rígidas.
Estaba tensa, esperando en la oscuridad, con solo la sensación de la lluvia en el paraguas para darme una idea del mundo más allá de mí misma y del paso del tiempo.
Pasó mucho tiempo antes de que el mundo apareciera de nuevo. Grue dijo que su oscuridad se desvanecía después de veinte minutos más o menos, pero se sintió mucho más tiempo que eso. Cuando la oscuridad se despejó, vi a Lisa sentada en los escalones de la parte delantera de una zapatería, con una correa en una mano y una bolsa de papel en la otra. Angelica, tan normal como siempre, estaba en el otro extremo de la correa, sentada pacientemente. A nuestro alrededor había compradores y peatones, cada uno con sus paraguas e impermeables, mirando a su alrededor con expresiones de miedo y ojos muy abiertos. Los sonidos fueron refrescantes después del silencio de la oscuridad, la lluvia cayendo y el murmullo de la conversación.
Lisa se puso de pie, y me guiñó un ojo mientras tiraba de la correa para que Angelica la siguiera a su lado. Nos unimos a la multitud de compradores desorientados.
Suponiendo que las cosas salieran según lo planeado, dejarían a Alec, sin un perro y se pondría ropa civil de la misma manera que nosotros. Perra, Brian y los dos perros harían la última parada en un casillero de almacenamiento cerca de los Muelles.
Dentro, se cambiarían a sus ropas civiles, se relajarían por unas horas dentro y dejarían el dinero allí para que el jefe lo recogiera. Después de tomar un descanso lo suficientemente largo como para que los héroes hubieran abandonado la persecución, harían su camino de regreso, al igual que lo hacemos nosotras.
“¿Todos salieron ilesos de esto?” Pregunté a Tattletale en voz baja. Estaba compartiendo mi paraguas con ella, por lo que hablar juntas en una especie de acurruco no se veía extraño.
“No hay lesiones o muertes para nosotros, para los héroes o para los transeúntes”, confirmó.
“Entonces es un buen día”, dije.
“Un muy buen día”, estuvo de acuerdo.
Con los brazos entrelazados, caminamos tranquilamente por el centro. Como todos los demás, estiramos la cabeza para seguir los coches de la policía y las furgonetas del ERP que se apresuraban hacia la escena del crimen con las sirenas aullando. Dos chicas que acaban de terminar sus compras, paseando a su perro.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.04.05 20:50 master_x_2k Agitación IV

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

_____________________Agitación IV_____________________

“Estaré allí. Sí-” Vi una luz en la ventana de la sala y puse mi mano sobre la mitad inferior de mi teléfono celular mientras investigaba brevemente. Maldita sea, mi papá estaba en casa. Puse el teléfono en mi oreja, “Lo siento, tengo que correr. No. No. Mira-”
Cuando escuché que se abría la puerta del frente, cerré el teléfono y lo metí en mi bolsillo. Me disculparía por colgar más tarde. Definitivamente no quería que mi padre viera el teléfono. No pensaba que me prohibiría tener uno, pero desde la muerte de mi madre, los teléfonos celulares tenían fuertes connotaciones negativas. Eso, y tendría que explicar dónde lo conseguí y cómo lo pagué.
Brian me había dado tres teléfonos celulares idénticos – todos desechables – a primera hora de la mañana, y había decidido ir con él al loft en lugar de ir a la escuela. Tal como lo veía, no tenía mucha oportunidad de concentrarme en las clases con el robo del jueves ocupando mi atención además del estrés de simplemente estar allí y esperar a que aparezcan las consecuencias de haber salteado clases. Además, racionalicé, no tenía mucho sentido ir si sabía que faltaría de nuevo para ir a robar al banco. Me había prometido a mí misma que iría pasado mañana. A afrontar las consecuencias.
Pasé el día con el grupo. Rachel había salido del apartamento; los otros no especificaron por qué y no me interesaba lo suficiente como para arriesgarme a parecer demasiado curiosa al preguntar. Entonces, solo éramos Brian, Alec, Lisa y yo. Habíamos definido los detalles finales del robo y había decidido qué armas quería que Lisa le pidiera al jefe. Elegí un cuchillo de combate y una porra policial telescópica. El cuchillo serviría para emergencias y para aquellas personas que eran demasiado duras para herir con la porra. La porra, de cincuenta centímetros de largo cuando estaba completamente extendida, era para un uso más general, y ofrecía más fuerza de la que obtendría con mis puños. Lisa me había prometido que los tendría para mañana.
Después de eso, evitamos el tema del robo, por algún acuerdo tácito. No sería bueno pensar demasiado o arriesgarse a ponerse demasiado nervioso. De cualquier manera, sentí la necesidad de quemar algo de energía nerviosa, así que ayudé a limpiar el armario de almacenamiento a la hora del almuerzo, con la ayuda de Lisa y Brian. Habíamos solucionado el problema, habíamos encontrado un lugar para todo y habíamos armado la habitación con cosas que les sobraban. El material incluía un tendedero extensible, un vestidor, un colchón inflable y una mesita de noche con una lámpara adjunta. Era suficiente espacio para guardar algunos artículos de tocador, un cambio de ropa o dos, mi traje y mi equipo. Lisa pasó mucho tiempo hablando de lo que podía hacer convertir este espacio en algo mío, lo que podía comprar, cómo podía decorar, pero estaba contenta con lo que teníamos allí. Me gustaba un poco que fuera algo espartano, porque encaja con que no planeaba quedarme tanto tiempo mientras que se sentía extrañamente apreciativo de ser aceptada como parte del grupo.
Habiéndonos cansado, todos nos derrumbamos en los sofás y vimos algunas de las películas de Alec de la Tierra-Aleph[1], la Tierra alternativa con la que nuestra Tierra se había estado comunicando desde que el Profesor Haywire[2] hizo un agujero entre las realidades. Los medios de comunicación eran una de las pocas cosas que se podían intercambiar a través del agujero. Para resumir, podrías obtener libros, películas y DVDs de programas de televisión del otro mundo, si estabas dispuesto a aceptar el precio. ¿El beneficio? Pasé la tarde viendo cómo el otro universo había manejado los episodios uno y dos de las películas de Star Wars.
Realidad: todavía eran bastante decepcionantes.
Para cuando mi padre llegó, tenía chuletas de cerdo descongeladas, espolvoreadas con limón y pimienta y sentadas en una sartén, con verduras en el microondas. Cocinar era el tipo de cosa que comenzabas a hacer cuando solo tenías un padre, a menos que realmente te gustara la comida para llevar.
“Aló”, me saludó mi padre, “Huele bien”.
“Empecé la cena un poco temprano porque hay un lugar al que quiero ir, esta noche, ¿Si eso está bien?”
Trató de ocultarlo, pero pude ver un poco de decepción. “Por supuesto”, dijo, “¿Tus nuevos amigos?”
Asentí.
“Déjame cambiarme y luego te preguntaré todo sobre ellos”, prometió mientras se dirigía al piso de arriba.
Estupendo. No había tenido que responder estas preguntas anoche porque mi padre había trabajado hasta tarde. Mi mente comenzó correr tratando de anticipar preguntas y pensar en detalles creíbles. ¿Debería usar sus nombres reales? ¿O al menos, los nombres que me dieron? No estaba segura de si eso sería un abuso de confianza. Decidí usar sus nombres reales por la misma razón por la que decidí usar el mío con ellos. Simplemente prevenía los desastres si mi padre alguna vez los encontraba, lo cual era una idea aterradora, o si me llamaban.
No tenía que preocuparme que mi padre escuchara del arresto de cuatro chicos, todos los cuales tenían el mismo nombre que mis “amigos”, ya que la mayoría de ellos eran menores de edad y sus nombres se mantendrían ocultos bajo la ley. También tenía la impresión de que los tribunales no siempre desenmascaraban capas cuando los arrestaban. No estaba completamente segura de qué pasaba con eso. Parecía algo sobre lo que preguntarle a Lisa.
Para cuando mi padre había bajado las escaleras, había resuelto tratar de mantener mis mentiras lo más cerca posible de la verdad. Sería más fácil mantener todo en orden de esa manera. Eso, y odiaba mentirle a mi papá.
Mi papá se había cambiado la camisa de vestir y los pantalones de color caqui, en una camiseta y jeans. Me revolvió el pelo y luego se hizo cargo de la última parte de la cocina. Me senté en la mesa para poder hablar con él.
“Entonces, ¿qué está pasando?”, Preguntó.
Me encogí de hombros. Odiaba sentirme así de tensa cerca de mi papá. Nunca me había molestado acerca del acoso, así que siempre había sido capaz de volver a casa y dejar caer mi guardia. No podía hacer eso ahora, porque estaba que él se enterara de mis faltas a clase en cualquier momento, y mis nuevos ‘amigos’ trajeron un montón de secretos y mentiras a la mezcla también. Me sentí como si estuviera al borde de una pérdida de confianza terminal. Un error o una sola llamada telefónica preocupada de la escuela, y mi padre probablemente enloquecería, y las cosas no serían las mismas entre nosotros por mucho tiempo.
“¿Me dirás sus nombres?”, Preguntó. Puso la comida en platos y la llevó a la mesa.
“Brian, Lisa, Alec, Rachel”, confesé, “Son agradables. Me llevo bien con la mayoría de ellos.”
“¿Dónde los conociste? ¿Colegio?”
Negué con la cabeza,” quería alejarme de la escuela por un tiempo, así que tomé un autobús al centro de la ciudad para tomar un descanso. Me encontré con ellos en la biblioteca.” Verdades parciales. Realmente no se podía tomar un autobús hacia el centro de la ciudad y viceversa durante el almuerzo; lo había intentado cuando estaba evitando al trío, pero dudaba que mi padre lo investigara. Sin embargo, técnicamente me cruce con los Undersiders en la biblioteca.
“¿Van a la biblioteca a la hora del almuerzo? ¿Cómo son?”
“Brian es genial. Él es con quien he hablado más.”
“Un chico, ¿eh?” Mi papá movió las cejas hacia mí.
“¡Papá, detente! No es así”, protesté. Dudaba que Brian tuviera el más mínimo interés en mí, sobre todo porque tenía dos o tres años menos que él. Además, bueno, yo era yo. Opté por no mencionar la diferencia de edad a mi padre.
Cambiando el tema, dije, “Lisa es agradable también. Realmente inteligente, aunque no he hablado tanto con ella. Es agradable poder salir con otra chica de nuevo, incluso si ella es muy diferente de mí.”
“Si ella es inteligente, no puede ser tan diferente de ti.”
Podría haberme pateado a mí misma. No podría explicar que ella era una de los malos, mientras que yo era una aspirante a superhéroe, o exactamente cómo era ‘inteligente’. Me había arrinconado en un lugar donde no tenía una respuesta preparada, y tenía que evitar hacer eso. Buscando una respuesta, le dije: “Solo es un año mayor que yo, y ya se graduó de la escuela secundaria”. Esa era la verdad. Ella hizo trampa, pero técnicamente se graduó.
Mi papá sonrió, “Impresionante. Dime que son excelentes estudiantes que pueden servir como buenos modelos para ti “.
Podría haberme atragantado. ¿Buenos modelos de conducta? ¿Ellos? Mantuve mi compostura y me limité a sonreír y sacudir la cabeza, “Lo siento”.
“Una pena. ¿Qué hay de los demás?”
“Alec es el más joven, creo. Un poco difícil de conectar con él. Es un artista increíble, por lo que he visto, pero realmente no lo veo dibujar. Parece algo difícil hacer que se interese o se involucre en algo. Siempre se ve aburrido.” Cuando dije las palabras en voz alta, me di cuenta de que no eran exactamente ciertas. Las dos veces que había visto a Alec reaccionar ante algo había sido cuando le había gastado su pequeña broma a Brian, haciéndolo tropezar, y después de que Perra y yo estuviéramos peleando. Un toque de regodeo en su personalidad, tal vez.
“¿Y la última? ¿Rita? ¿Rachel?”
“Sí, Rachel. No me llevo bien con ella. No me agrada.”
Mi padre asintió, pero no dijo nada. Esperaba a medias la frase parental típica de ‘tal vez si tratas de mostrar interés por las cosas que le gustan’ o algún otro consejo tonto. Mi padre no me hizo eso, solo tomó otro trozo de chuleta de cerdo.
Elaboré un poco, para llenar el silencio, “Ella quiere las cosas a su manera, y cuando no lo consigue, se vuelve cruel. No sé. Ya tengo suficiente de eso en la escuela, ¿sabes?”
“Lo sé”, dijo mi padre. Fue un buen pie para que él me preguntara sobre lo que estaba pasando en la escuela, pero él no lo usó. Se mantuvo callado.
Me sentí inmensamente agradecida en ese momento. Mi papá estaba respetando los límites que yo había establecido, no presionando, no buscando más. Hizo esta conversación mucho más fácil de lo que podría haber sido, y sabía que no podía ser tan fácil para él.
Sentí que le debía algo por eso. Suspirando, admití, “Como, en la escuela. ¿La gente, eh, que me está haciendo pasar un mal rato? Como que me arrinconaron todos, el lunes. Solo, ya sabes, turnándose para insultarme. Es por eso que necesitaba alejarme y me fui al centro.” Me sentí avergonzado al decirlo, porque era lo suficientemente humillante vivirlo como para tener que contarlo, y porque se sentía tan desconectado del resto de la conversación. Pero si no lo decía en ese momento, no creo que hubiera podido.
Mi padre se quedó quieto. Pude ver cómo se componía y elegía sus palabras antes de preguntar: “¿No hay que disminuir lo mucho que apesta ser humillado así, pero no hicieron nada más?”
Levanté las cejas en interrogación mientras masticaba. Lo hicieron, más o menos, pero no pude decir ‘Usaron la muerte de mamá para joderme la cabeza’ sin tener que explicar lo de Emma.
“¿Algo como lo que pasó en enero?”, Preguntó.
Bajé los ojos a mi plato, luego sacudí la cabeza. Después de unos momentos, dije: “No. Enero fue una cosa de una vez. Desde entonces, han hecho ‘’bromas’ más pequeñas, me han molestado, pero no han repetido las actuaciones en ese frente.” Hice citas con mis dedos mientras decía ‘bromas’.
“Está bien”, dijo mi padre, en voz baja, “Es un alivio saber”.
No tenía ganas de compartir más. Uno pensaría que me sentiría mejor, después de abrirme, pero no lo hice. Me sentí frustrada, enojada, incómoda. Fue un recordatorio de que no podía tener una conversación real con mi padre como solía hacerlo. Más que nada, me sentí culpable. Parte de la culpabilidad se debía a que aparentemente había dejado que mi padre pensara que cada vez que me intimidaban, era como había sido ese día, hace casi cuatro meses, cuando las cosas habían empeorado. Apuñale un poco de grasa con mi tenedor.”
“¿Cuándo ibas a salir?”, Preguntó mi papá. Eché un vistazo al reloj digital en la estufa y noté la hora.
Me alegré por la excusa para escapar, “¿Ahora? ¿Está bien eso? No tardaré mucho.”
“¿Te encontrarás con tus amigos?”, Preguntó.
“Solo voy a ver a Lisa para tomar un café y conversar, lejos del resto del grupo”, le dije mientras me ponía de pie y movía mi plato al fregadero. La mentira fue más pesada en mi conciencia después de la conversación abierta que acababa de tener con él.
“Toma, espera”, dijo. Se levantó y buscó en su bolsillo su billetera. Me dio uno de diez, “Para el café. Lo siento, no tengo más. ¿Qué te diviertas?”
Lo abracé, sintiéndome dolorosamente culpable, luego me dirigí a la puerta de atrás para ponerme los zapatos. Estaba abriendo la puerta cuando apenas lo escuché decir, “Gracias.”
“Te quiero papa.”
“Yo también te quiero. Cuídate.”
Cerré la puerta, agarré la bolsa de gimnasia que había escondido debajo de los escalones de atrás y me dirigí a la casa en un trote ligero. Mantuve la bolsa de gimnasia baja para que mi papá no me viera llevándola.
Tomé la misma ruta general que tomé en mis carreras matutinas, en dirección este, hacia la bahía. Esta vez, sin embargo, en lugar de girar hacia el Paseo Marítimo, me dirigí al sur.
En su apogeo, cada pulgada de la ciudad había sido una metrópolis bulliciosa. Los barcos iban y venían a todas horas, los trenes llegaban para entregar los bienes que se enviarían al extranjero y la ciudad estaba repleta de gente. El extremo norte de la bahía, especialmente el área cercana al agua, estaba dedicado completamente a la industria. Barcos, almacenes, fábricas, ferrocarriles y hogares para todos los que se dedicaban a esos trabajos. También tenías al ferry atravesando la propia bahía.
El ferry era el proyecto particular de mi padre. Aparentemente, fue una de las primeras cosas que se fueron cuando la importación / exportación se secó. Sin el ferry, los Muelles se habían desconectado del resto de la ciudad, a menos que estuvieras dispuesto a conducir por media hora más o menos. Mi padre sostenía la opinión de que la falta de ese medio de transporte hacia el resto de la ciudad era la razón por la cual los Muelles se habían convertido en lo que eran hoy. Creía que, si el ferry comenzaba a funcionar nuevamente, se crearían puestos de trabajo, las personas en los vecindarios de bajos ingresos tendrían más acceso al resto de la ciudad, y la dinámica de clase baja o clase alta, sin clase media, de Brockton Bay se suavizaría.
Así que, cuando había estado tratando de pensar en un lugar que era bastante privado pero fácil de encontrar, pensé en el ferry. Probablemente podría agradecerle a mi papá por la idea.
Me acerqué a la estación y encontré un baño en desuso para cambiarme al traje.
El edificio y el ferry en sí estaban bien cuidados, al menos en el exterior, que fue una de las razones por las que mi padre pensó que le costaría muy poco hacer que las cosas funcionaran nuevamente. Aun así, ese no era el problema de la ciudad. No querían proporcionar a los adictos y los pandilleros un acceso fácil al resto de la ciudad, mientras pagaban por brindar el servicio, por la mera esperanza de _tal vez _obtener mejoras para el futuro. Por lo tanto, la ciudad mantuvo la estación y el ferry muy bonitos para cualquier turista que se alejara lo suficiente al sur del Paseo Marítimo y mantenía eternos carteles de ‘temporalmente fuera de servicio’ y ‘muy pronto en todo el edificio y en los folletos. Aparte de los reemplazos regulares para mantenerlos como nuevos, los carteles no se habían eliminado en casi una década.
Ignoré las puertas que daban al interior de la estación y, en su lugar, me dirigí hacia el patio exterior que daba a la bahía. Había algunos paneles grandes de vidrio para romper el viento, y mesas de piedra y bancos para aquellos que quieran sentarse a comer. Fue uno de los mejores puntos de vista para ver el Cuartel General del Protectorado[3] en todo su esplendor. El cuartel era una serie de arcos y agujas montados en una plataforma petrolera renovada. Incluso la plataforma sobre la que se construyó era hermosa, con bordes duros y líneas de barrido. Todo estaba iluminado por focos polarizados y contra una tenue corona de colores cambiantes, como la aurora boreal atrapada en forma de burbuja de jabón. Un campo de fuerza, siempre encendido, protegiendo a las personas que vigilaban Brockton Bay.
Cuartel General del Protectorado
“No estaba seguro si aparecerías”, una voz masculina rompió el silencio.
Me volví para mirar Armsmaster, “Lo siento. Tuve que colgar a tu recepcionista. Llamo la vida real.”
Parecía de alguna manera diferente a la primera vez que lo conocí. Sus labios estaban en una línea dura, sus pies más separados. Tenía los brazos cruzados sobre el pecho con la alabarda en una mano, el palo apoyado contra su hombro. Transmitía una actitud tan diferente que momentáneamente me pregunté si era la misma persona bajo el traje.
“Tengo que pedir un favor”.
[1] Aleph, es la “A” en el alfabeto hebreo.
[2] Haywire: Caótico, loco o fuera de control. Normalmente referido a equipos electrónicos o electricos.
[3] PHQ: Creo ya lo mencioné antes, el Protectorate Headquarters.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.04.03 20:36 master_x_2k Interludio II

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

____________________Interludio II____________________

Había muy pocas cosas, para Victoria Dallon, que fueran más geniales que volar. El campo de fuerza invisible que se extendía unos milímetros sobre su piel y su ropa simplemente lo hacía mejor. El campo evitaba que el frío la tocara, pero aún así le permitía sentir el viento en su piel y en su pelo. Los bichos no se estrellaban contra su rostro como lo hacían contra los parabrisas de los automóviles, incluso cuando estaba alcanzando ciento treinta kilómetros por hora.
Glory Girl
Al ver a su objetivo, ella frenó en seco y se lanzó hacia el suelo, ganando velocidad cuando cualquier otra persona estaría desacelerando. Golpeó el asfalto lo suficientemente fuerte como para romperlo y enviar fragmentos por los aires, tocando el suelo con una rodilla y un pie, un brazo extendido. Permaneció en esa posición de rodillas solo por un momento, dejando que sus rizos de platino y la capa que estaba colgada sobre uno de sus hombros revolotearan en la estela del aire que había arrastrado al descender. Ella encontró los ojos de su presa con una mirada de acéro.
Había practicado ese aterrizaje durante semanas para hacerlo bien.
El hombre era un veinteañero caucásico con la cabeza rapada, una camisa de vestir con las mangas arremangadas, pantalones vaqueros y botas de trabajo. Él la miró una vez y salió disparado.
Victoria sonrió mientras desaparecía por el otro extremo del callejón. Se levantó de su posición arrodillada, se sacudió el polvo y se pasó los dedos por el pelo para arreglarlo. Luego se levantó a medio metro del suelo y voló tras él facilmente a una velocidad de setenta kilómetros por hora.
No le tomó un minuto atraparlo, incluso con la ventaja que ella le había dado. Ella voló justo detrás de él, pasándolo. Un instante después, ella se detuvo completamente, frente a él. De nuevo, el viento hizo que floreciera dramáticamente al agitar su cabello, su capa y la falda de su traje.
“La mujer a la que atacaste se llama Andrea Young”, dijo.
El hombre miró por encima del hombro, como si midiera sus rutas de escape.
“Ni lo pienses, esperpento”, le dijo, “Sabes que te atraparía, y créeme, ya estoy lo suficientemente enojada sin que me hagas perder el tiempo.”
“No hice nada”, gruñó el hombre.
“¡Andrea Young!” Victoria alzó la voz. Mientras gritaba, ella ejerció su poder. El hombre se acobardó como si ella lo hubiera abofeteado. “¡Una estudiante universitaria negra fue golpeada de tal forma que necesitó atención médica! ¡Le tiraron los dientes! ¿Estás tratando de decirme que tú, skinhead con los nudillos hinchados, alguien que estaba en la multitud mirando a los paramédicos llegar con una expresión alegre, no hiciste nada?”
“No hice nada que por lo que valga la pena alterarse”, se burló. Su bravuconería fue atenuada por una segunda mirada sobre su hombro, como si le gustara mucho estar en otro lugar en ese momento.
Ella voló hacia adelante, sus puños lo agarraron por el cuello. Por solo un momento, ella pensó en golpearlo contra la pared. Hubiera sido apropiado y satisfactorio empujarlo lo suficientemente fuerte contra el ladrillo para romperlo, y luego dejarlo caer en el contenedor de basura que estaba en la base de la pared.
En cambio, se elevó un poco, deteniéndolos a ambos. Ahora estaban lo suficientemente alto sobre el suelo que él se sentiría incómodo con la altura. El contenedor de basura, en su mayoría vacío, estaba directamente debajo de él, pero ella dudaba de que estuviera prestando atención a nada más que a ella.
“Creo que es una apuesta segura decir que eres miembro del Imperio Ochenta y Ocho”, le dijo, mirándolo a los ojos con una mirada dura, “o al menos, tienes algunos amigos que sí lo son. Entonces, esto es lo que va a suceder. Vas a decirme todo lo que han hecho los Ochenta y Ocho, o voy a romper tus brazos y piernas y entonces me vas a contar todo.”
Mientras hablaba, ella aumentó su poder. Sabía que estaba funcionando cuando él comenzó a retorcerse solo para evitar su mirada.
“Chúpamela, no puedes tocarme. Hay leyes contra esa mierda”, bramó, mirando fijamente por encima de un hombro.
Ella intensifico su poder un poco más. Su cuerpo vibraba con la corriente, ondas de energía que cualquiera en su presencia experimentaría como una carga emocional de asombro y admiración. Para aquellos con una razón para tenerle miedo, sería una sensación de intimidación en bruto en su lugar.
“Última oportunidad”, le advirtió.
Desafortunadamente, el miedo afectaba a todos de manera diferente. Para este malnacido en particular, solo lo hizo ponerse firme y volverse obstinado. Podía verlo en su lenguaje corporal antes de abrir la boca: este era el tipo de hombre que reaccionaba ante cualquier cosa que lo asustaba o alteraba con un rechazo casi sin sentido a doblegarse.
“Lame mis peludas y sudorosas bolas”, gruñó, antes de puntuar con un firme, “puta.”
Ella lo tiró. Como podía hacer pesas con una mezcladora de cemento, aunque era difícil equilibrar algo tan grande y difícil de manejar, incluso un lanzamiento casual de su parte podía llegar a una buena distancia. Voló unos buenos ocho o nueve metros por el callejón antes de golpear el asfalto, y rodó por otros tres.
Estuvo totalmente inmóvil el tiempo suficiente para que Victoria comenzara a preocuparse de que de alguna manera le hubiera roto el cuello o la columna vertebral mientras rodaba. Ella se sintió aliviada cuando él gimió y comenzó a ponerse de pie.
“¿Listo para hablar?”, Le preguntó, con su voz bajando por el callejón. No avanzó desde donde flotaba en el aire, pero sí se dejó caer más cerca del suelo.
Presionando una mano contra su pierna para sostenerse mientras se enderezaba, levantó la otra mano y le levanto el dedo del medio, luego se giró y comenzó a cojear por el callejón.
¿Qué estaba pensando este imbécil? ¿Que ella simplemente lo dejaría ir? Eso, ¿Qué ella simplemente se inclinaría ante su estúpida falta de instinto de supervivencia? ¿Qué ella era incapaz de hacerle daño real? ¿Para colmo, iba a insultarla y tratar de irse caminando?
“Que te jodan a ti también”, siseó entre dientes. Luego pateó el contenedor de basura debajo de ella lo suficientemente fuerte como para enviarlo volando por el pequeño camino. Giró perezosamente por el aire mientras se arqueaba hacia la figura en retirada, la trayectoria y la rotación apenas cambiaban cuando lo aplastó contra el suelo. Se detuvo tres o cuatro metros más allá de él, los costados metálicos del contenedor chirriaron y chispearon al rozar el asfalto.
Esta vez, él no se levantó.
“Mierda”, ella maldijo, “Mierda, carajo, mierda”. Ella voló hacia él y verificó su pulso. Suspiró y luego se dirigió a la calle más cercana. Encontró la dirección de la calle, agarró su celular del cinturón y marcó.
“Hey, ¿hermanita? Sí, lo encontré. Ese es, eh, el problema. Sí. Mira, lo sien- ok, ¿podemos hablar de esto más tarde? Sí. Estoy en Spayder y Rock, hay un pequeño camino que corre detrás de los edificios. Medio en el Centro, sí. ¿Sí? Gracias.”
Victoria regresó al skinhead inconsciente, verificó su pulso y escuchó atentamente los cambios en su respiración. Le tomó cinco muy largos minutos a su llegar hermana.
¿Otra vez, Victoria?”, La voz la distrajo de su contemplación.
Panacea
“Utiliza mi nombre clave, por favor”, le dijo Victoria a la chica. Su hermana era tan diferente de ella como la noche del día. Donde Victoria era hermosa, alta, espléndida, rubia, Amy era poco llamativa y pequeña. El traje de Victoria mostraba su figura, con un vestido blanco de una pieza que llegaba a la mitad del muslo (con pantalones cortos debajo) una capa sobre el hombro, botas altas y una tiara dorada con puntas que irradiaban, vagamente reminiscente de los rayos del sol o la estatua de la libertad. El traje de Amy, por el contrario, estaba solo a una sombra de ser un burka. Amy llevaba una bata con una gran capucha y una bufanda que cubría la mitad inferior de su rostro. La túnica era de alabastro blanco y tenía una cruz roja de médico en el pecho y la espalda.
“Nuestras identidades son públicas”, replicó Amy, empujando la capucha hacia atrás y la bufanda hacia abajo para revelar el cabello marrón rizado y una cara con pecas espaciadas uniformemente a lo ancho de ella.
“Es una cosa de principios”, respondió Victoria.
“¿Quieres hablar de principios, Glory Girl?”, Preguntó Amy, en el tono más sarcástico que pudo decir: “Este es la sexta – ¡sexta! – ves que casi matas a alguien. ¡Que yo sepa!”
“Soy lo suficientemente fuerte como para levantar una camioneta sobre mi cabeza”, murmuró Victoria, “es difícil contenerse todo el tiempo.”
“Estoy segura de que Carol aceptaría eso”, dijo Amy, dejando en claro en su tono que ella no lo aceptaba, “Pero te conozco mejor que nadie. Si estás teniendo problemas para contenerte, el problema no está aquí…” le dio un golpecito a Victoria en los bíceps. “Está aquí-” le clavo el dedo a su hermana en la frente, fuerte. Victoria ni siquiera parpadeó.
“Mira, ¿puedes arreglarlo?”, Victoria suplicó.
“Estoy pensando que no debería”, dijo Amy, en voz baja.
“¿Qué?”
“Hay consecuencias, Vicky. Si te ayudo ahora, ¿qué te impedirá volver a hacerlo? Puedo llamar a los paramédicos. Conozco a algunas buenas personas del hospital. Probablemente podrían arreglarlo bien.”
“Oye, oye, oye”, dijo Victoria, “Eso no es gracioso. Él va al hospital, la gente hace preguntas “.
“Sí, estoy muy consiente de eso”, dijo Amy, su voz en voz baja.
“Esto no es, como, que me castiguen. Me llevarían al tribunal por cargos de asalto agravado y agresión. Eso no solo me jode a mí. Nos jode a nuestra familia, todos en New Wave. Todo lo que hemos luchado por construir.”
Amy frunció el ceño y miró al hombre caído.
“Sé que no estás interesada en el tema de los superhéroes, ¿pero realmente llegarías tan lejos? ¿Nos harías eso a nosotros? ¿A mí?”
Amy señaló con su dedo a su hermana, “Eso no es culpa mía. No es mi culpa que estemos en este punto. Es tuya. Estás cruzando la línea, yendo demasiado lejos. Que es exactamente lo que la gente que critica a New Wave teme. No estamos patrocinados por el gobierno. No estamos protegidos ni organizados ni regulados de la misma manera. Todos saben quiénes somos bajo nuestras máscaras. Eso significa que tenemos que ser responsables. Lo más responsable para mí, como miembro de este equipo, es dejar que los paramédicos se lo lleven, y dejar que la ley haga lo que crea conveniente.”
Victoria abruptamente puso a Amy en un abrazo. Amy se resistió por un momento, luego dejó que sus brazos colgaran a los costados.
“Esto no es solo un equipo, Ames”, le dijo Victoria, “Somos una familia. Somos tu familia.”
El hombre que estaba a solo unos metros de distancia se movió, luego gimió, largo y fuerte.
“Mi familia adoptiva”, murmuró Amy en el hombro de Victoria, “Y deja de tratar de usar tu maldito poder para hacer que me exalte con lo increíble que eres. No funciona. He estado expuesta tanto tiempo que soy inmune.”
“Duele”, gimió el hombre.
“No estoy usando mi poder, tontita”, Victoria le dijo a Amy, dejándola ir, “Estoy abrazando a mi hermana. Mi genial, amable y compasiva hermana.”
El hombre gimió, más fuerte, “No me puedo mover. Me siento frío.”
Amy frunció el ceño a Victoria, “Lo sanaré. Pero esta es la última vez “.
Victoria sonrió, “Gracias”.
Amy se inclinó sobre el hombre y le acarició la mejilla con la mano. “Se le partieron las costillas, clavícula fracturada, mandíbula rota, escápula rota, esternón fracturado, pulmón magullado, cúbito roto, radio roto…”
“Entiendo el punto”, dijo Victoria.
“¿Lo haces?”, Preguntó Amy. Luego suspiró, “Ni siquiera estaba en la mitad de la lista. Esto llevará un poco de tiempo. ¿Te sientas?”
Victoria cruzó las piernas y asumió una posición sentada, flotando medio metro sobre el suelo. Amy se arrodilló dónde estaba y apoyó la mano en la mejilla del hombre. La tensión desapareció de su cuerpo y se relajó.
“¿Cómo está la mujer? ¿Andrea? “
“Mejor que nunca, físicamente”, respondió Amy, “le crecí nuevos dientes, arreglé todo, desde los hematomas hasta los rasguños, e incluso le hice una puesta a punto de pies a cabeza. Físicamente, se sentirá en la cima del mundo, como si hubiera estado en un spa y tuviera la mejor nutricionista, mejor experta en acondicionamiento físico y el mejor médico que la cuide por un mes consecutivo “.
“Bien”, dijo Victoria.
“¿Mentalmente? ¿Emocionalmente? Depende de ella lidiar con las secuelas de una golpiza. No puedo afectar el cerebro.”
“Bueno-” Victoria comenzó a hablar.
“Sí, sí. No, no puedo. No lo haré. Es complicado y no confío en mí misma como para no arruinar algo cuando estoy manipulando la cabeza de alguien. Eso es todo.”
Victoria comenzó a decir algo, luego cerró la boca. Incluso si no estaban relacionadas por sangre, eran hermanas. Solo las hermanas podían tener este tipo de discusiones recurrentes. Habían pasado por una docena de variaciones diferentes de esta discusión antes. Por lo que ella pensaba, Amy se estaba perjudicando al no practicar el uso de sus poderes en el cerebro. Era solo cuestión de tiempo antes de que su hermana se encontrara en una situación en la que necesitaba hacer una cirugía cerebral de emergencia y se encontrara incapaz. Amy, por su parte, se negaba incluso a discutirlo.
Ella no quería plantear un tema delicado cuando Amy estaba en el proceso de hacerle un gran favor. Para cambiar el tema, Victoria preguntó: “¿Esta bien si le hago preguntas?”
“Date el gusto”, Amy suspiró.
Victoria le dio varios golpecitos en la frente al hombre para llamar su atención. Apenas podía mover la cabeza, pero sus ojos se movieron en su dirección.
“¿Listo para responder mis preguntas o mi hermana y yo nos vamos y te dejamos así?”
“Yo… te demandaré”, jadeó, luego logró un agregado, “puta”.
“Inténtalo. Me encantaría ver a skinhead con algunos huesos rotos enfrentarse a una superheroína cuya madre es una de los mejores abogados en Brockton Bay. La conoces, ¿verdad?”
“Brandish”[1], dijo.
“Ese es su nombre en traje. Normalmente ella es Carol Dallon. Te patearía el culo en la corte, créeme”, dijo Victoria. Ella lo creía. Lo que el rufián no entendía era que, incluso si perdía el caso, el circo mediático que se armaría haría más daño que cualquier otra cosa. Pero ella no necesitaba informarle de eso. Ella le preguntó: “Entonces, ¿hago que mi hermana te deje como estás, o estás dispuesto a intercambiar alguna información para evitarte meses de dolor increíble y una vida de artritis y rigidez en los huesos?”
“Y disfunción eréctil”, dijo Amy, lo suficientemente fuerte para que el rufián la escuchara, “Te fracturaste la novena vértebra. Eso va a afectar todas las funciones nerviosas en las extremidades por debajo de la cintura. Si te dejo así, los dedos de tus pies siempre se sentirán un poco entumecidos, y tendrás muchísimos problemas levantándolo, si sabes a lo que me refiero.”
Los ojos del skinhead se ensancharon una fracción, “Me estás jodiendo”.
“Tengo una licencia médica honoraria”, le dijo Amy, con expresión solemne, “No puedo joderte sobre cosas así. Juramento hipocrático.”
“¿No dice eso ‘no hacer daño’?” Preguntó el rufián. Luego gimió, largo, fuerte y con el más ligero traqueteo en su aliento, mientras ella retiraba su mano de su cuerpo.
“Esa es solo la primera parte, como la libertad de expresión y el derecho a portar armas es solo la primera parte de una constitución muy larga. No parece que él esté cooperando, Glory Girl. ¿Deberíamos irnos?”
“¡Carajo!” Gritó el hombre, luego hizo una mueca, tocando tiernamente su costado con una mano, “Te lo diré. Por favor, solo… haz lo que estabas haciendo. Tócame y haz que el dolor desaparezca, vuelve a ponerme en una pieza. ¿Me arreglarás?”
Amy lo tocó. Se relajó, y luego comenzó a hablar.
“El Imperio Ochenta y Ocho se está extendiendo en los Muelles por orden de Kaiser[2]. Lung está bajo custodia, y pase lo que pase, el ABB es más débil de lo que era. Eso significa que hay territorio en disponible, y el Imperio sin duda no está avanzando hacia el centro “.
“¿Por qué no?”, Victoria le preguntó.
“Este tipo, Coil.[3] No sé cuáles son sus poderes, pero tiene un ejército privado. Ex-militares, todos ellos. Al menos cincuenta, dijo Kaiser, y cada uno de ellos tiene equipo de primera clase. Su armadura es mejor que Kevlar. Les disparas y se vuelven a levantar en unos segundos. Al menos cuando le disparas a un cerdo, puedes estar bastante seguro de que le rompiste algunas costillas. Pero eso no es lo jodido. ¿Estos chicos? Tienen estos láseres conectados a las ametralladoras que llevan. Si no creen que las balas están alcanzando, o si están contra personas detrás de cobertura, disparan rayos láser purpura que pueden atravesar el acero. Corta a través de cualquier cubierta tras la que te esconda y quema a través de ti también “.
“Sí. Yo sé sobre él. Sus métodos se vuelven caros”, dijo Victoria,” soldados de primera línea, equipo de primera línea.”
El rufián asintió débilmente, “Pero incluso con dinero para quemar, él está peleándonos por los territorios del centro. Tira y afloja constante, ninguno de nosotros avanzando mucho. Lleva así meses. Entonces, Kaiser piensa que deberíamos tomar los Muelles ahora que los ABB están fuera de juego, ganar terreno en algún lugar más fácil. No sé más que eso, en cuanto a sus planes.”
“¿Quién más está tramando algo? ¿Faultline?”
“¿La perra con los raritos en su equipo? Ella es una mercenaria, con diferentes objetivos. Pero tal vez. Si ella quiere diversificarse, ahora sería el momento de hacerlo. Con su reputación, incluso le iría bien.”
“¿Entonces quién? Hay un vacío de poder en los muelles. Kaiser ha declarado que quiere aprovecharlo, pero estoy dispuesta a apostar que te advirtió acerca de que otros que están haciendo una jugada.”
La cabeza rapada se rió, luego hizo una mueca, “¿Eres retrasada, chica? Todos van a hacer una jugada. No son solo las principales pandillas y equipos los que están buscando una porción del pastel. Son todos. Los muelles están listos para tomarlos. La ubicación vale tanto dinero como el que conseguirías en el centro. Es el sitio al que ir si quieres comprar algo en el mercado negro. Sexo, drogas, violencia. Y los lugareños ya están acostumbrados a pagar dinero de protección. Es solo una cuestión de cambiar a quién le pagan. Los Muelles son un territorio rico, y estamos hablando del potencial de una puta guerra a gran escala por ello.”
Miró a la superheroína rubia y se rió. Sus labios se establecieron en una línea firme.
Él continuó, “¿Quieres saber mi suposición? El Imperio Ochenta y Ocho va a tomar la mayor porción de los Muelles, porque somos lo suficientemente fuertes como para hacerlo. Coil va a meter los dedos solo para fastidiarnos, los ABB va a aferrarse a algo. Pero también vas a tener un montón de pequeños tratando de tomar algo para ellos. Über y Leet, Circus, los Undersiders, Squealer, Trainwreck, Stain[4], ¿otros de los que nunca has oído hablar? Van a replantear su terreno, y una de dos cosas va a suceder. O hay guerra, en cuyo caso los civiles se lastiman y las cosas se ponen mal para ti, o hay alianzas entre los diversos equipos y villanos sueltos y la mierda empeora aún más para ti.”
Él estalló en carcajadas una vez más.
“Vamos, Panacea”[5], dijo Victoria mientras se ponía de pie, tocaba el suelo con las botas y se cepillaba la falda, “hemos tenido suficiente.”
“¿Estás segura? No he terminado todavía”, Amy le dijo.
“¿Arreglaste los moretones y los rasguños, los huesos rotos?” Todo lo que podría meterla en problemas, en otras palabras.
“Sí, pero no solucioné _todo_”, respondió Amy.
“Lo suficiente”, decidió Victoria.
“¡Oye!” Gritó el skinhead, “¡El trato era que me arreglarías si hablaba! ¿Has arreglado mi pene?” Trató de luchar para ponerse de pie, pero sus piernas se doblaron debajo de él, “¡Oye! ¡No puedo caminar! ¡Te voy a demandar! “
La expresión de Victoria cambió en un instante, y su poder se desbordo, sorprendiendo al matón. Por un instante, sus ojos eran como los de un caballo en pánico, todos blancos, rodando, desenfocados. Ella lo agarró por el cuello de la camisa, lo levantó y gruñó en su oído, su voz justo encima de un susurro, “Inténtalo. Mi hermana acaba de curarte… la mayor parte de ti, con un toque. ¿Alguna vez te preguntaste qué más podría hacer? ¿Alguna vez pensaste que tan fácil podría romperte? ¿O cambiar el color de tu piel, pedazo de mierda racista? Te diré esto, no soy ni la mitad de atemorizante que mi hermana pequeña.”
Ella lo dejó ir. Él colapsó en un montón en el suelo.
Cuando las dos hermanas se marcharon, Victoria sacó su teléfono celular de una bolsa en su cinturón con su mano libre. Dirigiéndose a Amy, ella dijo: “Gracias”.
“Ten cuidado, Victoria. No puedo traer a la gente de entre los muertos, y una vez que hayas ido tan lejos…”
“Seré buena. Seré mejor”, prometió Victoria mientras marcaba con una mano. Ella colocó el teléfono en su oreja, “¿Hola? ¿Servicios de emergencia? Solicitud de línea especial. New Wave, Glory Girl. Criminal incapacitado para que lo recojan, sin poderes. No, no hay prisa, puedo aguantar.”
Mirando sobre su hombro, Victoria notó al rufián, todavía forcejeando y medio gateando, “¿No se va a levantar?”
“Estará entumecido de la cintura hacia abajo por otras tres horas. Su brazo izquierdo también estará blando durante ese tiempo, así que no se moverá a menos que pueda arrastrarse a sí mismo con una sola extremidad. Él también tendrá los dedos del pie entumecidos durante un buen mes más o menos”, Amy sonrió.
“En realidad no.…”
“No. No se rompió nada, y no arruiné nada, más allá de un entumecimiento temporal. Pero él no sabe eso. El miedo y la duda completarán el efecto, y la sugerencia se convierte en una profecía autocumplida “.
“¡Amy!” Victoria se rió, abrazando a su hermana con un brazo, “¿No estabas diciendo que no ibas a meter con la cabeza con la gente?”
[1] Brandish: lit. Esgrimir, blandir o empuñar, normalmente referido a un arma blanca. También puede significar lucir, presumir o alardear. Asociado a cosas brillantes como el oro y las joyas.
[2] Kaiser: Termino alemán que significa ‘Emperador’. Usado muchos gobernantes de paises de habla alemana a lo largo de la historia, como los emperadores del Sacro Imperio Romano, el Imperio de Austria o el Imperio Alemán, con el que el término está más asociado en la cultura popular.
[3]Coil: Espiral, bobina. También referido a la acción de enroscarse, usado habitualmente para referirse a la forma de moverse y prepararse para atacar de las serpientes.
[4]Squealer: Gritona, chillona. Squeal normalmente es un chillido agudo, con connotaciones patéticas o humorísticas, similar al sonido que hace un cerdo u otros animales cuando se les hace daño.
Trainwreck: Literalmente, descarrilamiento. Generalmente se usa como ‘desastre’ o para referirse a una situación o persona hechos un desastre o en sus peores momentos, como un drogadicto.
Stain: Literalmente, ‘Mancha’.
[5]Panacea: Termino exactamente igual en español, dicese de una sustancia que cura cualquier enfermedad.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.04.03 20:25 master_x_2k Insinuación IX

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

____________________Insinuación IX____________________

Mientras Brian y yo volvíamos al loft, me sentí más que un poco aprensiva. No era solo que iba a estar cerca de Perra nuevamente, sino que también tenía que enfrentar a Lisa y Alec. Después de gritar y hablar sobre dejar el equipo, estaba dando media vuelta y regresando. Una parte de mí quería disculparse, pero una gran parte de mí sentía que no debería. Me habían justificado todo lo que había dicho y hecho, ¿verdad? Quizás fue solo porque no estaba acostumbrada a la violencia ni a alzar la voz.
Como temía, hubo un silencio incómodo cuando llegamos a la parte superior de las escaleras. Perra estaba sentada en una silla al lado de una de las mesas, sus perros no estaban a la vista. Cuando me vio, frunció el ceño, pero no dijo nada. Alec sonrió cuando volví, pero no podía decidir si era porque estaba contento o si era a costa mía. No lo conocía lo suficientemente bien como para adivinar de cualquier manera.
“Me alegro de que hayas regresado”, me dijo Lisa, con una sonrisa en su rostro, “Alec, ¿puedes ir a buscar el botiquín de primeros auxilios? Puede estar en el armario de almacenamiento.”
Mientras Alec hacía eso, Brian me sentó en el brazo del sofá y me quité la sudadera para ver mejor el daño. Me subí la parte de abajo de mi camiseta alrededor hasta costillas para ver dónde uno de los perros había llegado a mi estómago y espalda. Mi ropa se había llevado la mayor parte del daño, y solo había sufrido tres o cuatro rasguños poco profundos. Hubo hematomas y algunas áreas en peladas donde me sentí adolorida, pero pensé que me recuperaría de eso en un día o dos. Tenía un corte en la oreja, que sería más difícil de ocultar, pero estaba bastante segura de que podría ocultar el incidente de mi padre sin que él hiciera un escándalo.
Solo había un punto con daño real, una perforación en la que parecía que un colmillo se había enterrado profundamente en la parte superior de mi antebrazo y luego había arrastrado como 3 centímetros hacia abajo, hacia mi muñeca, antes de salir. El área a su alrededor ya estaba cambiando de color con hematomas. No estaba segura de cuán profunda era la perforación, pero estaba bastante segura de que debería haber estado doliéndome más de lo que lo hacía. La sangre de la herida había corrido por todo mi brazo, y todavía estaba saliendo.
“Cristo”, dije, principalmente a mí misma.
“Eso fue increíble, sabes”, me dijo Alec, mientras regresaba con el botiquín de primeros auxilios, “No pensé que fueras capaz de patearle el trasero a alguien.” Lo fulminé con la mirada, pero él solo se sentó en el la parte posterior del sofá, sus piernas pateando como un niño emocionado.
“Creo que vamos a limpiar eso y coserlo. El poder de Tattle debería darnos una mejor idea de si los puntos son necesarios”, dijo Brian en voz baja.
“Está bien”, estuve de acuerdo.
Difícilmente describiría los puntos de sutura como una experiencia de unión, pero Perra permaneció más o menos callada durante todo el proceso. Nos dijeron a ambas que nos sentáramos y nos quedáramos quietas mientras Brian limpiaba y cosía el agujero en mi brazo y desgarro que mi patada había hecho en el oído de Perra. Brian insistió en tomar dos Tylenol[1], aunque el dolor todavía se limitaba a un leve dolor en mi brazo. A regañadientes le di el gusto.
Nunca me gustó tomar píldoras, y nunca sentí que hicieran una diferencia real.
“¿Tienes entrenamiento de primeros auxilios?”, Le pregunté, para hacer conversación y romper el silencio tenso.
Alec se quejó, “Todos lo tenemos, Brian nos hizo tomar una clase completa menos de una semana después de que nos reunimos como equipo. Es un dolor de culo, créeme. Él te obligará a hacerlo también.”
“Ya lo hice”, admití, “Una de las primeras cosas que hice.” Salté un poco por un gruñido desde mi izquierda, pero fue solo Rachel maldiciendo cuando Lisa le puso algodón en la oreja.
Brian solo me miró y mostró esa sonrisa juvenil de nuevo. Aparté la vista, avergonzada de que un tipo como él se alegrara así por mí. Se levantó para ir al baño, la basura de las vendas, suturas, hisopos de algodón y ungüentos en sus manos.
Con Brian fuera y Lisa absorta tratando de arreglar la oreja de Perra, me quedé con Alec. Para hacer una conversación, dije: “Alec. Me ibas a decir lo que haces. Te haces llamar Regent, ¿verdad?
“El nombre es una larga historia, pero lo que hago es esto.” Miró por encima del hombro a Brian, que regresaba del baño con una toalla húmeda en la mano. Brian, a mitad de camino, tropezó y cayó al piso.
“¡Vaya forma de verse bien frente a la chica nueva, renguito!” Alec se burló de su compañero de equipo, riendo. Agradecida por la interrupción en la tensión, no pude evitar reír también. Mientras Alec continuaba riendo, Brian se puso de pie y corrió hacia más pequeño chico, momento en el cual le hizo una llave de cabeza a Alec y comenzó a golpearlo en el hombro repetidamente. Este abuso solo hizo reír a Alec más fuerte entre sus gritos de dolor.
Lisa se volvió hacia mí, sonriendo por la travesura y la pelea en juego entre los chicos, “Es un poco complicado de explicar, pero básicamente, Alec puede entrar en los sistemas nerviosos de las personas. Esto le permite disparar impulsos que activan los reflejos o hacen que las partes del cuerpo se pongan en movimiento. No es un poder dramático, pero con coordinación, puede hacer que alguien se caiga a mitad de un paso, suelte algo, pierda el sentido del equilibrio o apreté el gatillo de un arma.”
Asentí con la cabeza, absorbiendo la información. A mí me pareció muy poco impresionante, pero estaba dispuesta a admitir que podría estar subestimándolo.
“Bueno”, dije, después de una larga pausa, “Creo que entiendo lo que todos pueden hacer, entonces. Corrígeme si me equivoco, pero, ¿Perra puede convertir esos perros en los seres monstruosos que vi la otra noche?”
Sentada a unos metros de distancia, Perra murmuró: “No son monstruosos.”
Lisa respondió mi pregunta, ignorándola. “Rachel puede hacerlo con cualquier perro, en realidad”, dijo, haciendo hincapié en el nombre, “Y nada de usar nombres en clave cuando no estamos disfrazados, ¿ok?, Tienes que habituarte a usar el nombre correcto en el momento adecuado, así será mucho más difícil tener un desliz.”
Era difícil pensar en Rachel por su verdadero nombre. Perra parecía realmente apropiada dado lo que había hecho. Me disculpé con Lisa, “Lo siento.”
Lisa asintió levemente en respuesta y luego me dijo: “Ella puede usar su poder en cualquier perro, pero solo Brutus, Judas y Angelica están entrenados lo suficientemente bien como para que la escuchen cuando están llenos de energía.”
Ah, así que era eso. “Y Brian crea esa oscuridad aceitosa que arruina tu capacidad auditiva. El wiki de Parahumans dijo que era generación de oscuridad.”
Brian sonrió, “Yo mismo lo puse en la wiki. No es erróneo, pero atrapa a la gente con la guardia baja cuando creen que saben lo que puedes hacer, y hay algo más en ello.”
Lisa agregó: “No es solo el sonido. También corta las señales de radio y amortigua los efectos de la radiación.”
“Eso es lo que le dice su poder, de todos modos. No tuve muchas oportunidades de probar esa parte de las cosas. Me las arreglo como está”, dijo Brian. Volvió la palma de su mano hacia arriba y creó un puñado de la oscuridad. Era como el humo, pero tan negro que no tenía textura. Era como si alguien hubiera llevado un bisturí a la realidad y la negrura era lo que estaba allí cuando todo lo demás había desaparecido. Ni siquiera podía medir las dimensiones, a menos que lo mirara desde una perspectiva diferente. Incluso entonces, con la forma en que la oscuridad cambiaba y se elevaba como el humo, era difícil juzgar la forma.
Continuaba saliendo más de su mano, trepando hacia arriba para cubrir la parte superior de la habitación. Cuando se cortó la luz de las ventanas cerca de los bordes superiores de la sala y las barras fluorescentes del techo, la habitación se oscureció mucho.
Cerró su mano en un puño, y la oscuridad se diluyó y se desintegró en hebras y jirones, y la habitación se iluminó de nuevo. Miré la luz que entraba por las ventanas y me sorprendió que no fuera más tarde.
“¿Qué hora es?”, Le pregunté.
“Diecinueve minutos antes de las cinco”, dijo Lisa. Ella no miró un reloj mientras lo dijo, lo cual fue inquietante. Fue un recordatorio de que su poder estaba constantemente disponible para ella.
Brian me preguntó: “¿Tienes un lugar en el que necesites estar?
“En casa, supongo”, admití, “mi papá se preguntará dónde estoy.”
“Llámalo”, Lisa sugirió, “Ahora que las presentaciones han terminado, puedes quedarte a pasar el rato, si quieres.”
“Podríamos pedir pizza”, sugirió Alec. Luego, cuando Lisa, Brian y Perra hicieron muecas, él agregó: “O tal vez todos están hartos de pizza y podríamos pedir otra cosa.”
“¿Te quedas?” Brian lo hizo una pregunta.
Eché un vistazo a Perra. Estaba sentada en la mesa detrás de uno de los sofás y parecía un desastre, con un vendaje ensangrentado sobre una oreja, una mancha de sangre debajo de la nariz y los labios, y un poco de verde alrededor de las agallas que sugería que se sentía un poco descompuesta. Con ella en ese estado, no me sentí particularmente amenazada. Permanecer significaba que podía trabajar formando un lazo y quizás ahondar un poco para obtener más información. También extrañaba socializar con la gente, incluso si era bajo falsas pretensiones con un grupo que incluía una sociópata aparente. Había sido un día apestoso. Poder solo pasar el rato sonaba bien.
“Está bien”, decidí, “Sí, creo que me gustaría.”
“El teléfono está en la cocina si quieres llamar a tu padre”, dijo Lisa.
Miré por encima de mi hombro mientras me dirigía al otro lado del loft. Los otros se acomodaron en los sofás, con Alec encendiendo el televisor mientras Lisa y Brian se tomaban un segundo en limpiar.
Encontré el teléfono y llamé a mi papá.
“Hola papá”, le dije, cuando escuché que recogían el teléfono.
“Taylor. ¿Estás bien? “Parecía preocupado. Era muy inusual, supuse, que yo no estuviera en casa cuando él regresó del trabajo.
“Estoy bien, papá. ¿Esta bien si salgo con algunas personas esta noche?”
Hubo una pausa.
“Taylor, si hay alguien que te hacer hacer esta llamada… los matones o alguien más, dime que todo está bien. Si no estás en problemas, dime el nombre completo de tu madre.”
Me sentí momentáneamente avergonzada. ¿Era tan inusual para mí pasar el rato con la gente? Sabía que mi padre solo trataba de mantenerme a salvo, pero estaba al borde de lo ridículo.
“Annette Rose Hebert”, le dije, “Realmente papá, está bien.”
“¿Estás realmente bien?”
Mi mirada recorrió la cocina, observando los detalles, mientras le daba mis garantías.
“Mejor que nunca. Como que hice algunos amigos”, dije.
Mis ojos se posaron en la mesa del comedor. Había una pila de dinero, envuelta con una banda de papel, tal como había sido el dinero en la lonchera. Además del dinero, claro como el día, estaba el metal gris oscuro de una pistola.
Mi atención atrapada por el arma, apenas capte la pregunta de mi padre. “¿Cómo son?”
“Parecen buenas personas”, mentí.
[1] Tylenol: Marca de paracetamol, un analgésico.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.03.22 02:07 master_x_2k Insinuación IV

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

__________________Insinuación IV___________________

“Ella no le agrada a nadie. Nadie la quiere aquí “, dijo Julia.
“Que perdedora. Ni siquiera entregó el proyecto de arte importante, el viernes pasado “, respondió Sophia.
“Si ni siquiera va a intentarlo, ¿para qué venir a la escuela?”
A pesar de la forma en que sonaba la conversación, me estaban hablando a mí. Solo estaban fingiendo hablar el uno con el otro. Era a la vez calculador en cómo mantenían una coartada creíble mientras que al mismo tiempo actuaban totalmente juveniles fingiendo que yo no estaba allí. Una mezcla de inmadurez mezclada con astucia de una manera que solo los estudiantes de secundaria podían lograr. Me habría reído de lo ridículo era, si no hubiera sido a costa mía.
En el momento en que salí del aula, Emma, ​​Madison y Sophia me acorralaron contra una esquina, con otras seis chicas que las respaldaban. No podía escabullirme entre ellas sin que me empujaran o codearan hacia atrás, así que no pude hacer mucho más que apoyarme contra la ventana, escuchando mientras ocho de las chicas repetían una interminable serie de burlas e insultos. Antes de que una chica terminara, otra comenzaba. Todo el tiempo, Emma se quedó atrás y se mantuvo en silencio, con la más leve de las sonrisas en su rostro. No podía mirar a los ojos de ninguna de las otras chicas sin que me apuntara un nuevo torrente de insultos directamente a mi cara, así que solo miré furiosa a Emma.
“La chica más fea de nuestro grado”.
Apenas pensaban en lo que estaban diciendo y muchos de los insultos no tenían sentido o eran contradictorios. Una diría que yo era una puta, por ejemplo, luego otro podría decir que un tipo vomitaría antes de tocarme. El punto no era ser ingenioso, ser inteligente o dar en el blanco. Se trataba más bien de transmitir el sentimiento detrás de las palabras una y otra vez, de hacer que haga mella. Si hubiera tenido un momento para interrumpir, tal vez podría haber pensado en algo para contestarles. Si podía detenerlas un momento, probablemente no podrían volver a ese ritmo con los insultos. Dicho esto, no pude encontrar las palabras, y no hubo ninguna apertura en la conversación en la que no fueran a hablar sobre mis palabras.
Si bien esta táctica en particular era nueva para mí, ya había aguantado cosas como esta durante un año y medio. En cierto punto, llegué a la conclusión de que era más fácil quedarse ahí y aguantarlo, cuando se trataba de la mayoría de los ataques. Querían que luchara, porque todo estaba a su favor. Si me defendía e igual ‘ganaban’, entonces solo servía para alimentar sus egos. Si salía adelante de alguna manera, entonces se volverían más persistentes y crueles para la próxima vez. Entonces, por la misma razón por la que no había luchado contra Madison por la tarea que me había quitado, simplemente me apoyé contra la pared junto a la ventana y esperé a que se aburrieran con su juego o les diera hambre suficiente como para irse a comer sus almuerzos.
“¿Qué usa ella para lavarse la cara? ¿Un estropajo?
“¡Debería! ¡Se vería mejor! ”
“Nunca habla con nadie. Tal vez ella sabe que suena como una retrasada y mantiene la boca cerrada “.
“No, no es tan inteligente”.
No más de un metro detrás de Emma, ​​pude ver al Sr. Gladly saliendo de su salón de clases. La diatriba no se detuvo cuando lo vi meter una pila de carpetas bajo un brazo, encontrar sus llaves y cerrar la puerta.
“Si fuera ella, me mataría”, anunció una de las chicas.
El señor Gladly se volvió para mirarme a los ojos.
“Me alegra que no tengamos gimnasio con ella. ¿Te imaginas verla en el vestuario? Me da arcadas “.
No sé qué expresión tenía en la cara, pero sé que no me veía feliz. No hace menos de cinco minutos, Gladly había estado tratando de convencerme de ir con él a la oficina y decirle al director sobre el acoso. Lo miré cuando me vio de forma triste, movió las carpetas a su mano libre y luego se fue.
Estaba aturdida. Simplemente no podía comprender cómo podía ignorar esto. Cuando él había estado tratando de ayudarme, ¿se había estado cubriendo el culo, haciendo lo que se le pedía ante una situación que no podía ignorar? ¿Acababa de darse por vencido conmigo? Después de tratar de ayudar, a su manera completamente ineficaz, después de que rechacé dos veces su oferta de ayuda, ¿simplemente decidió que no valía la pena el esfuerzo?
“Deberías haber visto a su grupo fracasar en clase recién. Fue doloroso de ver “.
Apreté mi puño, luego me obligué a relajarlo. Si todos fuéramos muchachos, este escenario sería totalmente diferente. Estaba en la mejor forma de mi vida. Pude haber dado algunos golpes desde el principio, haber causado una o dos narices sangrientas, tal vez. Sé que habría perdido la pelea al final, siendo empujado al suelo por la superioridad numérica y pateado mientras estaba en el suelo, pero las cosas habrían terminado allí, en lugar de seguir estirándose como pasaba aquí. Me habría dolido físicamente después durante días, pero al menos habría tenido la satisfacción de saber que algunos de los otros también estaban sufriendo, y no tendría que soportar esta andanada de insultos. Si había suficiente daño, la escuela tendría que darse cuenta, y no podrían ignorar las circunstancias de una pelea de uno contra nueve. La violencia llama la atención.
Pero las cosas no funcionaban de esa manera aquí. Las niñas jugaban sucio. Si atacaba a Emma, ​​ella corría a la oficina con una historia inventada, y sus amigos respaldaban su versión de los acontecimientos. Para la mayoría, ir a llorarle a los maestros era un suicidio social, pero Emma era más o menos la reina de clase. Si ella fuera al director, la gente solo se tomaría las cosas más en serio. Para cuando volviera a la escuela, habrían difundido la historia a través de los chismes de una manera que me haría parecer un psicópata total. Las cosas empeorarían. Emma sería vista como la víctima y las chicas que previamente habían ignorado el acoso se unirían al bando de Emma.
“Y apesta”, dijo una niña, sin convicción.
“Como uvas y jugo de naranja caducos”, interrumpió Madison con una pequeña sonrisa. ¿Nuevamente sacando lo del jugo? Sospeché que una había sido su idea.
Parecía que se estaban quedando sin vapor. Pensé que solo faltaban uno o dos minutos para que se aburrieran y se marcharan.
Parecía que Emma tenía la misma impresión, porque dio un paso adelante. El grupo se separó para darle espacio.
“¿Cuál es el problema, Taylor?” Emma dijo, “Te ves alterada”.
Sus palabras no parecían encajar en la situación. Había mantenido mi compostura por el tiempo que llevaban allí. Lo que había sentido era más una mezcla de frustración y aburrimiento que cualquier otra cosa. Abrí la boca para decir algo. Un “jodete” sin clase habría sido suficiente.
“¿Así que, tan molesta que lloraras hasta dormir toda la semana?”, Preguntó.
Mis palabras murieron en mi garganta mientras procesaba sus palabras.
Casi un año antes de que comenzáramos la escuela secundaria, yo había estado en su casa, las dos desayunábamos y escuchábamos música demasiado fuerte. La hermana mayor de Emma había bajado con el teléfono. Habíamos bajado la música, y mi padre había estado en el otro extremo, esperando decirme con voz quebrada que mi madre había muerto en un accidente automovilístico.
La hermana de Emma me había llevado a mi casa, y había llorado todo el camino hasta allí. Recuerdo que Emma también lloraba, por simpatía, tal vez. Pudo haber sido el hecho de que ella pensó que mi madre era la mejor adulta del mundo. O tal vez fue porque realmente éramos mejores amigos y ella no tenía idea de cómo ayudarme.
No quería pensar en el mes que siguió, pero me vinieron a la mente fragmentos sin que yo lo pidiera. Podía recordar haber escuchado a mi padre reprender el cuerpo de mi madre, porque ella había estado enviando mensajes de texto mientras conducía, y era la única culpable. En un punto, apenas comí durante cinco días seguidos, porque mi padre estaba tan echo un desastre que no me registraba. Eventualmente, recurrí a Emma en busca de ayuda, pidiendo comer en su casa durante unos días. Creo que la madre de Emma se dio cuenta de las cosas y le dio una charla a mi padre, porque comenzó a arreglar las cosas. Establecimos nuestra rutina, para no volver a desmoronarnos como familia.
Fue un mes después de que mi madre murió que Emma y yo nos encontramos sentadas en el puente de una estructura de juegos para niños en el parque, con los traseros fríos por madera húmeda, bebiendo café que habíamos comprado en Donut Hole[1]. No teníamos nada que hacer, así que habíamos estado caminando y hablando de lo que sea. Nuestro vagar nos había llevado al patio de recreo, y estábamos descansando nuestros talones.
“Sabes, yo te admiro “, ella había dicho abruptamente.
“¿Por qué?” Yo había respondido, completamente desconcertada por el hecho de que alguien hermosa e increíble y popular como ella pudiera encontrar algo que admirar en mí.
“Eres tan resistente. Después de que tu madre murió, estabas totalmente echa pedazos, pero lo tienes todo bajo control después de un mes. No podría hacer eso “.
Podía recordar mi admisión, “No soy resistente. Puedo mantenerlo bajo control durante el día, pero lloré hasta dormirme una semana entera “.
Eso fue suficiente para abrir empezar a soltar mis lágrimas, allí mismo. Me dio su hombro para llorar, y nuestro café estaba frío antes de que terminara.
Ahora, mientras miraba boquiabierta a Emma, ​​sin palabras, su sonrisa se amplió. Ella recordó lo que había dicho entonces. Ella sabía los recuerdos que evocaría. En algún momento, ese recuerdo había cruzado por su mente, y ella había decidido usarlo como arma. Ella había estado esperando arrojarlo sobre mí.
Carajo, funcionó. Sentí el rastro de una lágrima en mi mejilla. Mi poder rugió en los bordes de mi conciencia, zumbando, presionándome. Lo suprimí.
“¡Lo está haciendo! ¡Está llorando! “Madison se rió.
Enojada conmigo misma, froté mi mano sobre mi mejilla para apartar la lágrima. Más ya estaban surgiendo, listas para tomar su lugar.
“¡Es como si tuvieras un superpoder, Emma!”, Soltó una de las chicas.
Me había quitado la mochila para poder apoyarme contra la pared. Me estiré a levantarla, pero antes de que pudiera, un pie se enganchó a través de la correa y me la arrancó. Levanté la vista y vi al dueño del pie, Sophia, de piel oscura y esbelta, sonriéndome.
“¡Oh-por-dios! ¿Qué está haciendo? “Dijo una de las chicas.
Sophia estaba apoyada contra la pared, con un pie casualmente apoyado en la parte superior de mi mochila. No pensé que valiera la pena pelear contra ella, si eso le daba la oportunidad de continuar su juego. Dejé la bolsa donde estaba y me abrí paso entre las chicas, golpeando a un espectador con mi hombro lo suficientemente fuerte como para hacerlo tropezar. Corrí hacia la escalera y salí por las puertas en la planta baja.
Hui. No lo comprobé, pero era probable que estuvieran mirando desde la ventana al final del pasillo. Realmente no importaba. El hecho de que acababa de prometer pagar treinta y cinco dólares de mi propio dinero para un libro de texto de “Asuntos Globales” para reemplazar el que había sido empapado con jugo de uva no era mi principal preocupación. Incluso cuando era todo el dinero que me quedaba después de comprar las piezas para mi disfraz. Mi proyecto de arte de mitad de curso también estaba en mi bolso, recién reparado. Sabía que no recuperaría nada en una pieza, si es que recuperaba algo.
No, mi principal preocupación era salir de allí. No iba a romper la promesa que me había hecho a mí misma. No usar poderes contra ellas. Esa era la línea que no iba a cruzar. Incluso si hiciera algo completamente inofensivo, como darles piojos a todas, no confiaba en mí misma para detenerme allí. No confiaba en mí misma para no ofrecer pistas descaradas de que tenía poderes o arruinar mi identidad secreta solo para ver la expresión de sus caras cuando se dieran cuenta de que la chica a la que habían estado atormentando era un superhéroe autentico. Era algo sobre lo que no podía evitar fantasear, pero sabía que las ramificaciones a largo plazo lo arruinarían.
Quizás lo más importante, racionalicé, era mantener los dos mundos separados. ¿De qué servía el escapismo, si el mundo al que estaba escapando estaba embrollado con las personas y las cosas que trataba de evitar?
Antes de que la idea de volver a la escuela siquiera se me hubiera pasado por la cabeza, me pregunté qué iba a hacer para ocupar mi tarde.
[1] Cadena ficticia similar a Dunking Donuts o Starbucks.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.03.22 02:03 master_x_2k Insinuación III

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

_____________________Insinuación III______________________

No tuve tiempo para contemplar el mensaje que recibí de Tattletale. Sonó la campana y tuve que apresurarme para cerrar sesión y apagar la PC antes de dirigirme a mi próxima clase. Mientras recogía mis cosas, me di cuenta de que había estado tan absorta investigando sobre los villanos que había conocido la noche anterior y en el mensaje de Tattletale de que había olvidado preocuparme por meterme en problemas por faltar a la clase. Sentí una especie de resignación cuando me di cuenta de que tendría que enfrentar las consecuencias más tarde en el día, de todos modos.
Madison ya estaba en su asiento cuando llegué al salón de clases. Ella tenía un par de chicas agachadas a cada lado de su escritorio, y las tres rompieron a reír al verme. Perras.
Mi asiento preferido era el extremo derecho, primera fila, el más cercano a la puerta. La hora del almuerzo e inmediatamente después de la escuela era cuando el trío tendía ponérmelo más difícil, así que traté de sentarme lo más cerca posible de la puerta, para un escape rápido. Vi un charco de jugo de naranja en el asiento, con la botella de plástico vacía debajo de la silla. Madison iba por un dos por uno. Fue tanto una “travesura” como un recordatorio de cómo me rociaron con jugo y refrescos el viernes pasado. Irritada, evité mirar a Madison y tomé un asiento vacío unas pocas filas atrás.
El Sr. Gladly entró en la habitación, era bajo y lo suficientemente joven que casi podrías confundirlo con otro estudiante de secundaria. Tardó unos minutos en comenzar la clase, y de inmediato nos ordenó dividirnos en grupos de cuatro para compartir nuestra tarea con los demás y prepararnos para compartirla con el resto de la clase. El grupo que tuviera más para contribuir ganaría el premio que había mencionado el viernes, golosina de la máquina expendedora.
Eran cosas como estas las que hacían que el Sr. Gladly fuera el profesor que menos me agradaba. Me dio la impresión de que se sorprendería al saber que no le agradaba a alguien, pero eso era solo una razón más para mi desagrado. No creo que haya comprendido por qué a la gente podría no gustarle, o qué tan miserable era el trabajo en grupo cuando no te identificabas con ninguno de los grupos o camarillas de la escuela. Se imaginó que a la gente le gustaba trabajar en grupo porque les permitía hablar y pasar el rato con sus amigos en clase.
Mientras la clase se distribuía, pensé que en evitar quedarme como una perdedora sin ningún grupo al que unirme y sacarme algo más de encima. Me acerqué al escritorio en el frente del salón.
“¿Señor Gladly?”
“Llámame Sr. G. El Sr. Gladly es mi papá”, me informó con una especie de severidad fingida.
“Lo siento, eh, Sr. G. Necesito un nuevo libro de texto”.
Me miro curioso, “¿Qué le pasó a tu viejo libro?”
Empapado con jugo de uva por un trío de arpías. “Lo perdí”, mentí.
“Los libros de texto de reemplazo cuestan treinta y cinco dólares. No lo espero ahora, pero … ”
“Se lo traeré para el final de semana”, terminé por él.
Me entregó un libro de texto, y miré por encima de la habitación antes de unirme al único grupo con espacio para otro más: Sparky y Greg. Habíamos estado en grupo varias veces antes, como las sobras cuando todos los amigos y camarillas se habían unido.
Sparky aparentemente había conseguido su apodo cuando un maestro de tercer grado lo uso de forma irónico, y se había pegado, hasta el punto en que dudaba que nadie, excepto su propia madre, supiera siquiera su verdadero nombre. Era un baterista, de pelo largo, y estaba tan desconectado de la realidad que podías dejar de hablar en medio de una oración y no se daría cuenta. Simplemente pasaba por la vida aturdido, presumiblemente hasta que podio hacer lo suyo, que era su banda.
Greg era todo lo contrario. Era más inteligente que el promedio, pero tenía una manera de decir cada pensamiento que se le venía a la cabeza: su pensamiento no tenía frenos. O dirección. Hubiera sido más fácil estar en un grupo solo con Sparky y esencialmente hacer el trabajo por mí misma de lo que sería trabajar con Greg.
Saqué mi parte de la tarea de mi nueva mochila. El Sr. Gladly nos había pedido que ideáramos una lista de formas en que las capas habían influido en la sociedad. Entre los varios pasos de mi preparación para mi primera noche de disfraz, me había tomado el tiempo para arreglar mi proyecto de arte y había presentado una lista bastante completa para la tarea del Sr. Gladly. Incluso había usado recortes de periódicos y revistas para apoyar mis puntos. Me sentí muy bien al respecto.
“No hice mucho,” dijo Greg, “me distraje con este nuevo juego que recibí, es realmente muy bueno, se llama Space Opera, ¿lo has jugado?”
Un minuto después todavía estaba hablando sobre el mismo tema, a pesar de que no le estaba prestando atención o dándole ningún comentario sobre lo que estaba diciendo, “… tienes que entender que es un género, y es uno en el que realmente me he metido últimamente, desde que comencé a ver este anime llamado – ¡Oh, oye, Julia! “. Greg se separó de su monólogo para saludar con suficiente energía y emoción que me sentí un poco avergonzada solo estar sentada a su lado. Me volví en mi asiento para ver a uno de los amigos de Madison entrar tarde.
“¿Puedo estar en el grupo de Madison?”, Preguntó Julia al Sr. Gladly.
“Eso no sería justo. El grupo de Greg solo tiene tres personas. Ayúdalos “, dijo el Sr. Gladly.
Julia caminó hacia donde estábamos sentados e hizo una mueca. Solo lo suficientemente alto para que lo oigamos, ella murmuró algo disgustada, “Ew”. Sentí casi lo mismo de que ella se uniera a nosotros.
Fue cuesta abajo desde allí. El grupo de Madison se movió, así que las cuatro estaban sentadas al lado de nuestro grupo, lo que permitió que Julia hablara con ellas mientras aún estaba sentada con nosotros. La presencia de todas las chicas populares y atractivas en la clase solo puso a Greg más nervioso, y comenzó a tratar de insertarse en su conversación, solo para ser ignorado. Fue embarazoso verlo.
“Greg”, le dije, tratando de distraerlo del otro grupo, “Esto es lo que hice durante el fin de semana. ¿Qué piensas?”
Le entregué el trabajo que había hecho. Para su crédito, le dio una lectura seria.
“Esto es realmente bueno, Taylor”, dijo, cuando terminó.
“Déjame ver”, dijo Julia. Antes de que pudiera detenerlo, Greg obedientemente le entregó mi trabajo. La vi mirar por encima y luego la arrojó a la mesa de Madison. Hubo algunas risas.
“Devuélvemelo”, dije.
“¿Devolver qué?”, ​​Dijo Julia.
“Madison”, le dije, ignorando a Julia, “Devuélvemelo”.
Madison, linda y pequeña y objetivo del amor de la mitad de los chicos de nuestro grado, se volteó y logró una mirada y tono combinados de tal condescendencia que un hombre adulto se estremecería, “Nadie te está hablando, Taylor”.
Eso fue todo. A menos que corriera hacia el maestro y me quejara, no iba a recuperar mi trabajo, y cualquiera que considerara esa opción claramente nunca ha estado en la escuela secundaria. Greg miró entre las chicas y yo con una especie de pánico antes de caer en un ataque de disculpas. Sparky tenía la cabeza apoyada en el escritorio, ya sea dormido o cerca ello, y me quedé furiosa. Hice un intento de tratar de salvar las cosas, pero hacer que Greg se concentrara era imposible, ya que constantemente trataba de disculparse e hizo intentos pateticos para convencer al otro grupo de que devolviera mi trabajo. Se nos acabó el tiempo y el Sr. Gladly eligió a personas de cada grupo para ponerse de pie y exponer lo que se les había ocurrido.
Suspiré cuando el Sr. Gladly eligió a Greg para que hiciera la presentación de nuestro grupo, y me vi obligado a mirar a Greg frustrarlo lo suficiente como para que el Sr. Gladly le pidiera que se sentara antes de que terminara. Greg era uno de esos niños que siempre pensé que los maestros gritaban por dentro cuando levantaban la mano en clase. El tipo de niño que se tomaba el doble de tiempo para responder que cualquier otra persona, y a menudo era medio incorrecto o tan fuera de tema que descarrilaba la discusión. No me podía imaginar lo que poseía el Sr. Gladly para elegir a Greg para hacer la presentación de nuestro grupo.
Lo que empeoró las cosas fue que luego pude ver a Madison relatar mi impresionante lista de formas en que las capas habían cambiado el mundo. Ella usó casi todos mis puntos; la moda, la economía, los Tinkers y el boom tecnológico, el hecho de que las películas, la televisión y las revistas habían sido modificadas para acomodar a las capas celebres, y así sucesivamente. Aun así, se equivocó al explicar cómo habían cambiado a las fuerzas de la ley. Mi idea había sido que con capas calificadas para que aliviaran la carga de trabajo y se encargaran de la mayoría de las crisis de alto perfil, las fuerzas del orden de todo tipo podían entrenar y expandir sus habilidades, lo que las hacía más inteligentes y versátiles. Madison simplemente lo hizo sonar como si tuvieran muchos días de vacaciones.
El Sr. Gladly nombró a otro grupo como los ganadores, en virtud de la gran cantidad de cosas que se les habían ocurrido, aunque insistió en que la calidad del trabajo de Madison era lo suficientemente buena para contar. A partir de ahí, pasó a su lección.
Estaba que ardía y apenas podía concentrarme en la lección, ya que mi poder crepitaba y atraía mi atención desde la periferia de mi conciencia, haciéndome muy consciente de cada bicho dentro de área de 160 metros[1].
Podía desconectarlo, pero la concentración extra que tomó, junto con la ira que sentía hacia Madison y el Sr. Gladly, me distraía lo suficiente como para no poder concentrarme en la lección. Seguí el ejemplo de Sparky y puse mi cabeza sobre el escritorio. Como estaba exhausta por la actividad de la noche anterior, era todo lo que podía hacer para no quedarme dormida. Aun así, pasar la clase medio dormida hizo que pasara más rápido. Me sobresalté cuando sonó la campana.
Cuando todos recogieron sus cosas y comenzaron a salir, el Sr. Gladly se me acercó y dijo en voz baja: “Me gustaría que te quedes unos minutos, por favor”.
Solo asentí y guardé mis libros, luego esperé a que el maestro terminara de negociar dónde encontrarse a los ganadores del concurso de la clase para poder darle sus premios.
Cuando éramos solo yo y el Sr. Gladly en el aula, se aclaró la garganta y luego me dijo: “No soy estúpido, ¿sabes?”.
“Está bien”, respondí, insegura de cómo responder.
“Tengo una idea de lo que sucede en mi clase. No sé exactamente quién, pero sé que algunas personas te están haciendo pasar un mal momento “.
“Claro”, dije.
“Vi el desastre que quedo en tu asiento habitual hoy. Recuerdo hace unas semanas cuando pusieron pegamento en tu escritorio y silla. También hubo un incidente que sucedió a comienzos de año. Todos tus profesores tuvieron una reunión sobre eso “.
No pude mirarlo a los ojos cuando trajo el último evento. Me miré los pies.
“¿Y supongo que hay más de lo que no sé?”
“Sí”, dije, aun mirando hacia abajo. Fue difícil explicar cómo me sentía acerca de esta conversación. Me alegré, creo, de que alguien lo hubiera mencionado, pero me molestó que ese alguien fuera el Sr. Gladly. También me sentí avergonzada, como si me hubiera chocado con una puerta y alguien estuviera esforzándose demasiado para asegurarse de que estuviera bien.
“Te pregunté después del incidente del pegamento. Te lo vuelvo a preguntar. ¿Estarías dispuesta a ir a la oficina conmigo, a hablar con el director y el subdirector?
Después de unos momentos de consideración, levanté la vista y le pregunté: “¿Qué pasaría?”
“Tendríamos una discusión sobre lo que ha estado sucediendo. Tu nombrarías a la persona o personas que consideras responsables, y cada una de ellas sería llamada para hablar con el director, a su vez “.
“¿Y serían expulsadas?”, Pregunté, aunque ya sabía la respuesta.
El Sr. Gladly negó con la cabeza, “Si hubiera pruebas suficientes, serían suspendidas por varios días, a menos que hayan hecho algo muy serio. Ofensas adicionales podrían llevar a suspensiones o expulsiones más largas “.
Solté una risita triste, sintiendo que la frustración crecía, “Genial. Entonces, tal vez se pierdan unos días de escuela, y solo si puedo probar que estaban detrás de todo … y si son suspendidas o no, se sienten cien por ciento justificadas en cualquier cosa que le hagan a la soplona para vengarse “.
“Si quieres que las cosas mejoren, Taylor, tienes que empezar en algún lado”.
“Ese no es un punto de partida. Me estaría disparando en el pie “, le dije, tirando de mi bolso sobre mi hombro. Cuando él no respondió de inmediato, salí del aula.
Emma, ​​Madison, Sophia y media docena de otras chicas estaban de pie en el pasillo, esperándome.
[1] La distancia que usa Taylor es una decima de milla, lo que equivale a 176 yardas o 160 metros.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.03.17 16:07 master_x_2k Gestación 5

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

___________________Gestación 5___________________

No aprecias adecuadamente lo que significa “fuerza sobrehumana” hasta que ves a alguien saltar desde la acera hasta el segundo piso de un edificio al otro lado de la calle. No llegó hasta el tejado, pero cubrió más o menos tres cuartas partes de la distancia. No estaba segura de cómo Lung evito caerse. Solo pude imaginarme que simplemente enterró los dedos en el exterior del edificio.
Oí raspar y crujidos mientras subía, y miré mi única vía de escape. No me hacía ninguna ilusión en cuanto a mi capacidad de bajar la escalera de incendios antes de que Lung llegara encima del tejado y dedujera a dónde había escapado. Peor aún, en ese momento él probablemente podría llegar antes a la calle saltando desde el tejado, o simplemente dispararme fuego a través de los huecos en el metal mientras estaba en la escalera. La ironía de que la salida de emergencia para incendios fuera de todo menos eso no se me escapó.
Deseé poder volar. Mi instituto ofrecía la posibilidad de elegir entre Química, Biología y Física, con Ciencia Básica para los de bajo rendimiento. No había cogido Física, pero aun así estaba bastante segura de que sin importar cuántos pudiera reunir, saltar desde el tejado con un enjambre de insectos voladores agarrándome acabaría tan bien como acababan los aspirantes a superheroe de 9 años de los que oías hablar en las noticias, que saltaban de repisas con sombrillas y sábanas.
Por el momento, estaba atrapada donde estaba.
Busque dentro de la armadura convexa que cubría mi columna, pasando los dedos sobre las cosas que había abrochado ahí. Los EpiPens estaban destinados a tratar el shock anafiláctico de reacciones alérgicas a las picaduras de abeja y similares, y probablemente no le harían nada a Lung, incluso si pudiera acercarme lo suficiente y encontrar un punto donde inyectar. En el peor de los casos, las inyecciones sobrecargarían su poder provocando una oleada de cuales fueran las hormonas o endorfinas que alimentaban su poder. Nada útil, peligroso como mucho. Tenía una bolsa de polvo de tiza que estaba pensada para los escaladores y gimnastas. La había visto en la tienda de deportes cuando fui a comprar las lentes de mi máscara. Tenía los guantes y no creo que necesitara la sequedad y la tracción extra, pero se me había ocurrido la idea de que podría ser útil para lanzarselo a un enemigo invisible, y lo compré por capricho. En retrospectiva, había sido una compra tonta, ya que mi poder me permitía encontrar enemigos así con mis bichos. Como una herramienta contra Lung… no estaba segura de si explotaría como el polvo regular puede hacer cuando se expone a las llamas, pero el fuego no le haría daño de todos modos. Olvida esa opción.
Saqué el pequeño bote de spray de pimienta de mi armadura. Era un tubo negro, 7 centímetros de largo, no mucho más grueso que un lápiz, con un gatillo y un interruptor de seguridad. Había sido un regalo de mi padre, cuando había empezado a salir a correr por la mañana para entrenar. Me había advertido de que variara mi ruta, y me había dado el spray de pimienta por protección, junto con una cadena para enganchármelo a la cintura para que un atacante no pudiera cogerlo y usarlo en mi contra por un atacante. En traje, había optado por no mantener la cadena en aras de avanzar en silencio. Usando mi pulgar, quité el seguro y coloqué el tubo en posición listo para disparar. Me agaché para hacerme un objetivo más pequeño, y esperé a que se mostrarse.
Las manos de Lung, todavía en llamas, fueron lo primero en aparecer, agarrando el borde del techo lo suficiente para doblar el material que cubría el lado elevado del tejado. Sus manos fueron seguidas rápidamente por la cabeza y el torso mientras se arrastraba hacia arriba. Parecía que estaba hecho de cuchillos o espadas superpuestas, humeando de color amarillo y naranja con las llamas templadas. No había piel visible, y medía fácilmente dos o dos metros y medio de alto, a juzgar por la longitud de sus brazos y el torso. Solo sus hombros median un metro de ancho como mínimo. Incluso el único ojo que tenía abierto parecía metálico, una brillante piscina de metal fundido en forma de almendra.
Apunté al ojo abierto, pero el spray disparó en ángulo, rozando solo su hombro. Cuando el spray le tocó, se encendió en una bola de fuego durante un instante.
Maldije en voz baja y trastee con el aparato. Mientras que él pasaba la pierna sobre el borde, ajusté el ángulo y disparé de nuevo. Esta vez – con una pequeña corrección de puntería durante el disparo – le di en la cara. El aerosol en llamas le pasó por encima, pero el contenido aun así hizo su trabajo. Gritó, soltando el techo con una mano, agarrándose el lado de la cara donde estaba su ojo bueno.
Había sido inútil esperar que fuera a resbalar y caer. Solo me consideré afortunada de que por metálico que pareciera su rostro, aún hubiera partes de el vulnerables al spray.
Lung se arrastró sobre el borde del techo. Le tenía dolorido … Pero no podía hacer nada más. Mis bichos eran oficialmente inútiles, ya no quedaba nada en mi compartimento de utilidades, y me haría más daño a mí misma de lo que le dolería a Lung si le atacaba. Haciendo una nota mental para hacerme con un cuchillo pequeño o una porra si me las arreglaba para salir viva de esto, corrí a la escalera de incendios.
“¡Hij … Hijo de puta!” Lung gritó. Dándole la espalda, no había manera de verlo, pero el techo se iluminó brevemente antes de que la oleada de la llamas me golpeara por detrás. Perdiendo el equilibrio, patiné en la grava y golpeé el borde elevado del techo, justo al lado de la escalera de incendios. Frenética, me di unas palmadas. Mi traje no estaba ardiendo, pero mi pelo – corriendo pasé las manos por él para asegurarme de que no estaba ardiendo.
Una suerte, pensé, que no habían usado alquitrán en el tejado. Me podía imaginar las llamas prendiendo la azotea y lo poco que habría podido hacer si eso hubiera sucedido.
Lung se puso en pie, lentamente, todavía cubriéndose parte de la cara con la mano. Caminaba con una leve cojera mientras se acercaba. A ciegas, arremetió con una amplia ola de fuego que paso por más de la mitad del techo. Me tapé la cabeza con las manos y llevé mis rodillas al pecho cuando el aire caliente y las llamas se precipitaron sobre mí. Mi traje pareció llevarse la peor parte, pero todavía estaba tan caliente que tuve que morderme el labio para evitar hacer un solo sonido.
Lung dejo de avanzar, girando lentamente la cabeza de un lado a otro.
“Come. Pollas” gruñó con su fuerte acento, sus insultos interrumpidos por su jadeo, “Muévete. Dame algo a lo que apuntar”.
Contuve la respiración y me quedé lo más quieta posible. ¿Qué podía hacer? Todavía tenía el spray de pimienta en la mano, pero incluso si le daba de nuevo, estaría corriendo el riesgo de que atacara y me quemara viva antes de que pudiera moverme. Si me movía primero, él me escucharía y me lanzaría al suelo con otra ráfaga de fuego, probablemente antes de que pudiera llegar a ponerme en pie.
Lung se apartó la mano de la cara. Parpadeó un par de veces, miró a su alrededor, y luego parpadeó un par de veces más. Era cuestión de segundos que pudiera ver lo suficiente para distinguirme de las sombras. ¿No se suponía que el spray de pimienta debía aturdir a alguien durante treinta minutos? ¿Cómo era posible que este monstruo no fuera un villano de clase A?
De repente se movió, con llamas retorciéndose en sus manos, y cerré los ojos.
Cuando oí el silbido del crepitar de la llama y no fui quemada viva, abrí los ojos de nuevo. Lung estaba disparando chorros de fuego, apuntando al borde de la azotea del edificio adyacente, un apartamento de tres pisos. Miré para ver a qué estaba apuntando, pero no podía distinguir nada en la oscuridad o en el breve instante de luz que ofrecían las llamas de Lung.
Sin previo aviso, una forma enorme aterrizó encima de Lung con un impacto que juraría que se habría oído en el otro extremo de la calle. Del tamaño de una camioneta, el ‘objeto enorme’ era un animal en vez de un vehículo, parecido a una mezcla entre un lagarto y un tigre, con marañas de músculo y hueso donde debería tener la piel, escamas o pelaje. Lung estaba ahora de rodillas, sosteniendo una de las garras de la bestia a considerable distancia de su cara con su propia mano con garras.
Lung usó su mano libre para golpear a la criatura en del hocico. A pesar de que era más pequeño que la bestia, el impacto la hizo retroceder. La bestia dio unos pocos pasos hacia atrás del golpe, y luego cargó contra él como un rinoceronte tirándole del tejado. Golpearon la calle con un sonoro golpe.
Me puse de pie, consciente de que estaba temblando mucho. Estaba tan inestable, de la mezcla de alivio y miedo, que casi me caí de nuevo cuando dos impactos más sacudieron el techo. Dos criaturas más, similares a la primera en su aspecto, pero ligeramente diferentes en tamaño y forma, habían llegado en la azotea. Cada una tenía un par de jinetes. Vi como esa gente se bajaba de las espaldas de los animales. Había dos chicas, un chico y una cuarta figura que identifiqué como masculina sólo por la altura. El alto se acercó a mí, mientras que los otros se apresuraron al borde de la azotea para ver a Lung y a la criatura pelear.
“Nos has ahorrado un montón de problemas”, me dijo. Su voz era profunda, masculina, pero amortiguada por el casco que llevaba. Estaba vestido completamente de negro, un traje que me di cuenta era básicamente ropa cuero para ir en moto y un casco de moto. La única cosa que me hizo pensar que era un traje era la visera de su casco. La visera de rostro completo estaba esculpida para parecer una calavera estilizada, y era tan negra como el resto de su traje, con sólo las tenues luces reflejadas en la superficie para dar una idea de lo que era. Era uno de esos trajes que la gente hace de lo que pueden reciclar, y no quedaba nada mal si no lo mirabas demasiado de cerca. Alargó una mano hacia mí, y yo me aparté, cautelosa.
No sabía qué decir, así que use mi táctica de no decir nada que pudiera meterme en una situación peor.
Retirando su mano, el hombre de negro señaló con el pulgar por encima del hombro, “Cuando nos enteramos de que Lung estaba pensando venir a por nosotros esta noche, estábamos bastante asustados. Estuvimos discutiendo la estrategia durante casi todo el día. Finalmente decidimos, a la mierda, nos encontraremos con él a medio camino. Improvisar. No es mi forma habitual de hacer las cosas, pero bueno”
Detrás de él, una de las chicas silbó fuerte y señaló hacia la calle. Los dos monstruos en los que el grupo había estado montando cruzaron el tejado de un salto y se lanzaron a la calle para unirse a la lucha.
El hombre de negro siguió hablando: “Y resulta que su lacayo Lee esta allí con media docena de tíos, pero Lung y el resto de su pandilla no están por ningún lado”, se rió, un sonido sorprendentemente normal para alguien que lleva una máscara con un cráneo puesta.
“Lee no es malo peleando, pero hay una razón por la que no es líder de los ABB. Se asustó sin su jefe allí y huyó. ¿Supongo que eres responsable de eso? ” Cráneo-máscara esperó una respuesta de mí. Cuando yo no ofrecí una, se aventuró hacia el borde del tejado y miró hacia abajo, y luego habló sin volverse a mirarme, “Lung se la está llevando. ¿Qué coño le has hecho? “
“Spray de pimienta, avispas y abejas, picaduras de hormigas de fuego y picaduras de araña”, dijo la segunda de las chicas, respondiendo a la pregunta por mí. Iba vestida con un traje ceñido que combina negro con una sombra pálida de color azul o púrpura – No podría saberlo en la oscuridad – y su pelo rubio oscuro era largo y lo llevaba suelto. La chica sonrió mientras añadía: “Él no lo está llevando muy bien. Va a doler un montonazo más mañana”.
El hombre de negro de repente se volvió hacia mí, “Presentaciones. Ella es Tattletale. Yo soy Grue. La chica con los perros- “, apuntó a la otra chica, la que había silbado y dirigido a los monstruos. No llevaba traje, a no ser que contara como traje una falda a cuadros, botas militares, una camiseta sin mangas desgarrada y una mascara de rottweiler de plástico duro de una tienda de todo a un dolar. “-La llamamos Perra, lo prefiere, pero para ser aptos para todos los publicos, los buenos y los medios de comunicación decidieron llamarla Hellhound en su lugar. Por último y ciertamente menos importante, tenemos a Regente”.
Finalmente entendí lo que estaba diciendo. ¿Esos monstruos eran perros?
“Vete a la mierda, Grue,” Regente replicó con una sonrisa y un tono de voz que dejó en claro que no estaba realmente tan ofendido. Llevaba una máscara blanca, no tan decorativa o tan trabajada como las que asociaba con los carnavales de Venecia, pero similar. Se había colocado una corona de plata alrededor de sus cortos rizos negros, y llevaba una camisa blanca con volantes y leggins ajustados metidos en las botas altas. El traje era muy de feria del renacimiento. El chico tenia una figura que me hizo pensar más en un bailarín que en un culturista.
Habiendo hecho las presentaciones, Grue me miró durante un largo momento. Después de unos segundos, me preguntó: “Oye, ¿estás bien? ¿Estas herida?”
“La razón por la que ella no se está presentando no es que esté herida,” Tattletale le dijo, mientras continuaba inclinándose sobre el borde del techo para ver lo que estaba pasando en la calle, “Es porque es tímida.”
Tattletale se dio la vuelta y parecía que iba a decir algo más, pero se detuvo, volviendo la cabeza. La sonrisa que tenia se desvaneció “Atentos. Tenemos que largarnos”.
Perra asintió en respuesta y silbó, un silbido corto seguido por dos más largos. Tras una breve pausa, el edificio fue repentinamente sacudido por impactos. En un instante, sus tres criaturas saltaron de los callejones a ambos lados del edificio y sobre el tejado.
Grue se volvió hacia mí. Yo seguía de pie en el extremo opuesto del tejado, cerca de la escalera de incendios. “¿Hey, quieres que te llevemos?”
Miré las criaturas – ¿perros? Eran criaturas ensangrentadas sacadas de una pesadilla. Negué con la cabeza. Se encogió de hombros.
“Hey,” Tattletale me dijo, sentándose detrás de Perra, “¿Cuál es tu nombre?”
La miré fijamente. Mi voz se atascó en mi garganta antes de que fuera capaz de pronunciar las palabras, “No … no he cogido uno aun.”
“Bueno, Bicho, un capa va a aparecer en menos de un minuto. Nos hiciste un gran favor por encargarte de Lung, así que sigue mi consejo. Cuando alguien del Protectorado aparece y encuentra dos tipos malos peleando, no va deja que uno se largue. Deberías salir de aquí “, dijo. Me lanzó una sonrisa. Tenía una de esas sonrisas lupinas que se levantaban en las comisuras de la boca. Detrás de su sencilla máscara de dominó negro, sus ojos brillaban con picardía. Si hubiera tenido el pelo rojo, me habría hecho pensar en un zorro. Más o menos lo hizo, de todos modos.
Con eso, saltaron por encima de mi cabeza, una de las tres bestias golpeando o apoyándose en la escalera de incendios de camino al suelo, provocando un chirrido de metal contra metal.
Cuando me di cuenta de lo que acababa de ocurrir, podría haber llorado. Era bastante fácil clasificar a Regente, Tattletale y Perra como adolescentes. No era un gran salto intuitivo adivinar que Grue era uno también. Los ‘niños’ que Lung había mencionado, a los que yo había puesto tanto esfuerzo en salvar esta noche, eran los malos. No sólo eso, sino que también me habían confundido con uno.
-Tattletale: Soplona, informante,
-Grue: Escalofrío de terror, temblor de miedo,
Nombres traducidos: Regente, de “Regent”, Perra, de “Bitch”.
“EpiPens” son las jeringuillas de epinefrina preparadas para la venta al publico y de uso fácil para evitar problemas médicos graves por picaduras de insectos.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.03.15 07:49 master_x_2k Caparazón III

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

________________________Caparazón III________________________

Alec, sorprendentemente, fue quien rompió el silencio abrumador. “Déjame ponerlo de esta manera. Cuando obtuviste tus poderes, ¿tenías un buen día?
No tuve que pensar mucho. “No.”
“¿Estaría equivocado si supusiera que estabas teniendo el peor día de tu vida, cuando obtuviste tus poderes?”
“Segundo peor,” respondí en voz baja, “¿Es así para todos?”
“Casi. Los únicos que lo tienen fácil son los capas de segunda generación. Los hijos de personas que tienen poderes.”
Lisa se inclinó hacia adelante, poniendo los codos sobre la mesa, “Así que si necesitabas otra razón para pensar que Glory Girl es una perra privilegiada, no busques más.”
“¿Por qué?” Pregunté, “¿Por qué pasamos por eso?”
“Se llama el evento desencadenante[1],” me respondió Lisa, “los investigadores teorizan que por cada persona con poderes, hay de una a cinco personas con el potencial para obtener poderes, que no han cumplido las condiciones necesarias para un evento desencadenante. Necesitas ser empujado al borde. Situaciones de pelea o corre llevadas hasta sus límites, más allá de los límites, incluso. Entonces tus poderes comienzan a surgir.”
“Básicamente,” dijo Alec, “para que tus poderes se manifiesten, algo realmente horrible va a tener que pasarte.”
“Lo que puede ayudar a explicar por qué los villanos superan a los héroes dos a uno,” señaló Lisa, “O por qué los países del tercer mundo tienen las densidades más altas de personas con poderes. No capas, pero mucha gente con poderes.”
“¿Pero las personas que tienen padres con poderes?”
“No necesitan un evento tan intenso como para mostrar sus poderes. Glory Girl obtuvo sus poderes al recibir una falta mientras jugaba baloncesto en la clase de gimnasia. Lo mencionó en algunas entrevistas que dio.”
“Así que básicamente nos pediste que compartiéramos los detalles sobre los peores momentos de nuestras vidas,” dijo Alec, antes de tomar otro bocado de su hamburguesa.
“Lo siento,” respondí.
“Está bien,” Brian me aseguró: “Es una de esas cosas que solo escuchas de otras capas, y solo nos conoces a nosotros.” Tal vez oirías más sobre los eventos desencadenantes si tomases una clase de la universidad en estudios parahumanos, pero dudo que tengas una visión completa allí. Tienes que pasar por ello tú mismo.”
Lisa se acercó y me revolvió el pelo, “No te preocupes por ello.”
¿Por qué mencioné los orígenes? Eventualmente habría sido mi turno, y habría tenido que compartir mi propia historia.
Quizás quería hacerlo..
“Lisa dijo que ustedes estaban hablando de mí, hablando de que pensaban que estaba pasando un tiempo difícil, especulando sobre lo que era,” logré decir, “No lo sé, creo que una parte de mí quiere hablar de ello asi no llegan a conclusiones equivocadas. Hablar sobre cuando obtuve mis poderes. Pero no sé si puedo entrar en eso sin arruinar el ambiente.”
“Ya arruinaste el ambiente, zonza.” Esto de Alec.
Brian le dio un puñetazo en el brazo, haciéndole aullar. Mirando a Brian, Alec agregó a regañadientes, “lo que significa que no hay ninguna razón para no hacerlo, supongo.”
“Adelante,” Lisa me alentó.
“No es una historia increíble,” le dije, “pero tengo que decir algo antes de comenzar.” Ya se lo dije a Lisa. La gente de la que estoy hablando... No quiero que se vengues de ellos en mi nombre ni nada. Necesito estar segura de que no lo harán.”
“¿Quieres vengarte tú misma?,” Preguntó Alec.
Me sentí un poco falta de palabras. Realmente no podía explicar por qué no quería que interfirieran, “Realmente no lo sé. Creo... creo que siento que si ustedes se metieran y los golpearan o los humillaran o les hicieran disculparse con lágrimas en los ojos, no sentiría que hubiera tratado las cosas yo misma. No habría ningún cierre emocional.”
“Así que lo que sea que escuchemos, no actuamos en consecuencia,” aclaró Brian.
“Por favor.”
“Es tu prerrogativa,” dijo, sacando un zucchini frito del plato de Lisa y mordiéndolo por la mitad. Ella empujó su plato más cerca de él.
“Lo que sea,” dijo Alec.
Me tomé unos segundos para obtener unos bocados de mi hamburguesa con tocino y compuse mis pensamientos antes de comenzar.
“Hay tres chicas en la escuela que... han estado haciendo mi vida bastante jodidamente miserable. Haciendo prácticamente todo lo que se les ocurrió para hacer que la escuela apestara, humillarme, lastimarme. Cada una de las tres tenía su enfoque individual, y por un buen tiempo, era como si estuvieran tratando de superarse a la otra en cuanto a la creatividad o la mala intención que tenían.”
Mi corazón latía con fuerza cuando levanté la vista de mi plato para comprobar las expresiones en las caras de los demás. Esta es quien soy, _pensé. _De aquí es de donde vengo. Cuando escucharan de la verdadera yo, sin las nociones o ideas que se les habían ocurrido acerca de mí o lo capaz que era, ¿cómo reaccionarían?
“Siguió durante casi un año y medio antes de que todo se calmara. El año pasado, alrededor de noviembre, ellas... no sé. Era como si se aburrieran. Las bromas se hicieron más suaves, luego se detuvieron por completo. Las burlas se detuvieron, al igual que la mayoría de los mensajes de odio. Me ignoraron, me dejaron en paz.”
“Seguí esperando que volviera a pasar algo malo. Pero hice una amiga, una de las chicas que a veces se había unido a las burlas vino a mí y se disculpó. No es uno de los matones más importantes, más como una amiga de una amiga de los matones, supongo. Ella me preguntó si quería pasar el rato. Estaba demasiado tímida, le dije que no, pero igual paso, hablamos antes y después de las clases y almorzábamos juntas. El que se acercara y se volviera mi amiga fue una de las principales razones por las que podía pensar que el hostigamiento estaba por terminar. Nunca bajé la guardia cerca de ella realmente, pero ella era muy comprensiva sobre ello.”
“Y durante la mayor parte de noviembre y las dos semanas de clases antes de las vacaciones de Navidad, nada. Me dejaban en paz. Pude relajarme.”
Suspiré, “Eso terminó el día que volví de las vacaciones de invierno. Supe, instintivamente, que me estaban jugando una mala pasada, que estaban esperando antes de que hacer su siguiente truco, para que tuviera más impacto. No pensé que serian tan pacientes al respecto. Fui a mi casillero, y bueno, obviamente habían saqueado los basureros de las chicas o algo así, porque habían apilado tampones y almohadillas usadas en mi casillero. Casi lo llenaron.”
“Ew,” interrumpió Alec, dejando su comida, “Estaba comiendo.”
“Lo siento,” miré mi plato, pinche un trozo de tocino, “puedo parar, está bien.”
“Termina ahora,” me ordenó Brian, si puedes decir que me estaba ordenando amablemente. Miró furioso a Alec.
Tragué saliva, sintiendo un rubor en mi cara, “Era bastante obvio que lo habían hecho antes de que la escuela cerrara por Navidad, solo por el olor. Me incliné para vomitar, allí mismo en un pasillo abarrotado, todos mirando. Antes de que pudiera recuperarme o dejar de perder mi desayuno, alguien me agarró por el pelo, lo suficientemente fuerte como para herirme, y me metió en el casillero.” Había sido Sophia, estaba casi segura: era la más agresiva físicamente de las tres. Pero estos chicos no necesitaban saber su nombre.
¿Por qué había hablado esto? Ya me estaba lamentando. Miré a los demás, pero no podia leer sus expresiones.
No podía dejar la historia sin terminar, después de llegar tan lejos, a pesar de cuanto quería hacerlo. “Cerraron el casillero y le pusieron traba. Estaba atrapada allí, con este olor rancio y vómito, apenas capaz de moverse, estaba tan lleno. Todo lo que podía pensar era que alguien había estado dispuesto a ensuciarse tanto las manos para joderme, pero de todos los estudiantes que me habían visto metida en el casillero, nadie estaba buscando a un conserje o un maestro para que me dejaran salir.”
“Entré en pánico, enloquecí. Mi mente se fue a otro lado, y encontró los bichos allí. No es que supiera lo que eran, en ese punto. No tenía sentido de la proporción, y con toda la información que mi poder me daba entonces, mi cerebro no sabía cómo procesarlo todo. Por lo que yo sabía, a mi alrededor, en las paredes de la escuela, en las esquinas y arrastrándose por el sucio interior del casillero, había miles de estas cosas rastreras, extrañas, distorsionadas, cada una de las cuales empujaba cada pequeño detalle sobre sus cuerpos y su jodida biología en mi cabeza.
Suspiré, “Es difícil explicar cómo es, que se te abra un nuevo sentido, pero no puedes entenderlo todo. Cada sonido que escuchaban volvía a mí cien veces mas fuerte, con el tono y todo lo demás estropeado como si quisieran hacer que fuera tan desagradable y doloroso escucharlo como fuera posible. Incluso lo que estaban viendo, es como tener los ojos abiertos después de estar en la oscuridad durante mucho tiempo, pero los ojos no estaban unidos a mi cuerpo, y lo que estaban viendo era como mirar dentro de un caleidoscopio mugriento y sucio. Miles de ellos. Y no sabía cómo desactivarlo.”
“Carajo,” dijo Lisa.
“Cuando alguien finalmente me dejó salir, salí peleando. Mordiendo, arañando, pateando. Gritando incoherentemente. Probablemente haciendo un buen espectáculo para todos los chicos que habían salido de sus aulas para ver. Los maestros trataron de lidiar con la situación, los paramédicos eventualmente llegaron y no recuerdo mucho después de eso.”
“Descubrí cuál era mi poder en el hospital, mientras me observaban, lo que me ayudó poner los pies sobre la tierra y me hizo sentir cuerda de nuevo. Los bichos son mucho más fáciles de entender, cuando te das cuenta de que son bichos. Después de una semana, tal vez, fui capaz de bloquear algo de ello. Mi papá recibió algo de dinero de la escuela. Suficiente para pagar las facturas por la estadía en el hospital y un poco más. Él estaba hablando de demandar a los matones, pero ningún testigo hablaba realmente y el abogado dijo que no iba a ser exitoso sin evidencia sólida para identificar a los responsables. No teníamos el dinero para ello, si no era algo seguro. Nunca terminé diciéndole a mi padre sobre el grupo principal de matones. Tal vez debería haberlo hecho, no lo sé.”
“Lo siento,” Lisa puso su mano en mi hombro. Me sentí agradecida de que no se estuviera alejando o riendo. Era la primera vez que hablaba sobre ello, y no estaba segura de haberlo tratado si lo hubiera hecho.
“Espera, ¿esto con las chicas todavía está pasando?,” Me preguntó Alec.
Me encogí de hombros, “Básicamente. Volví después de estar en el hospital, y las cosas estaban tan mal como lo estuvieron alguna vez. Mi supuesta amiga no estaba haciendo contacto visual o hablándome, y ni siquiera se detuvieron después de ver mi... episodio.”
“¿Por qué no usas tu poder?” Preguntó Alec, “Ni siquiera tiene que ser algo grande. Un bicho en el almuerzo, tal vez una picadura de abeja en la punta de la nariz o en los labios.”
“No voy a usar mi poder contra ellas.”
“¡Pero te están haciendo sentir miserable!” Protestó Alec.
Fruncí el ceño, “Razón de más para no hacerlo. No sería difícil adivinar quién lo esta haciendo si alguien comenzara a usar poderes para meterse con ellas.”
“¿En serio?” Alec se reclinó en su asiento, cruzando los brazos, “Mira, tú y yo no hemos hablado tanto, tal vez no nos conocemos muy bien, pero, eh, no eres estúpida . ¿Estás honestamente diciéndome que eres incapaz de encontrar una forma sutil de vengarte de ellas?”
Miré a Lisa y Brian, sintiéndome un poco arrinconada, “¿Un poco de ayuda?”
Lisa sonrió, pero no dijo nada. Brian se encogió de hombros y consideró por unos momentos antes de decirme: “Me inclino a estar de acuerdo con Alec.”
“De acuerdo, bien,” admití, “se me pasó por la mente. Consideré hacer algo que no se podía rastrear, como darles piojos. Pero ustedes recuerdan cómo me fui con Bitch después de que ella lanzo sus perros sobre mí.”
“Un poco de ira reprimida,” dijo Lisa, todavía sonriendo.
“Es lo mismo con estas personas.” ¿Sabes qué sucede si hago algo como darles ladillas? Terminan miserables, molestas, y se desquitan conmigo.”
“Oh hombre,” Alec se rió, “Ladillas. Tienes que hacer eso cada vez que vamos contra otra capa. ¿Te lo puedes imaginar?”
“Preferiría no hacerlo,” hice una mueca. La obstinada tenacidad de Alec hasta el momento en la conversación me estaba dando la impresión de que sería difícil de convencer sin una buena razón, así que distorsioné la verdad un poco cuando le dije: “Mientras los controlo, veo todo lo que mis bichos ven , siento todo lo que sienten, más o menos. No quiero que se vuelva rutina hacer que mis bichos se suban a ingles sudorosas.”
“Awww.”
“Lo que quiero decir, si dejas de cambiar de tema, es que estas chicas probablemente se descargarían conmigo, incluso si no supieran lo que estoy haciendo. No me tengo confianza de no tomar represalias, escalar el daño. Viste lo que pasó conmigo y Rachel, la primera vez que nos vimos. Las cosas escalarían, llevaría las cosas demasiado lejos eventualmente. La identidad secreta expuesta, o lastimar seriamente a alguien, como paso con Lung, solo sin la regeneración.”
“No entiendo cómo puedes sentarte allí y soportarlo,” dijo Alec, “véngate o has que uno de nosotros se vengue por ti. Acude a alguien por ayuda.”
“Ninguna de esas cosas es una opción,” le dije, con suficiente énfasis que esperaba que mi declaración tuviera alguna finalidad: “Hay demasiadas posibilidades de que las cosas se salgan de control si tomo las cosas en mis manos o hago que ustedes lo hagan por mi. En cuanto a pedir ayuda a alguien, no confío en el sistema. No después del caso judicial, no después de hablar con algunos de mis maestros. Si fuera así de fácil, ya lo habría solucionado.”
Lisa se inclinó hacia adelante, “Dime que no sería increíble si secuestramos a su líder, le cubrimos la cabeza con una capucha, la arrastramos a una furgoneta y la dejamos en el bosque a la medianoche, a diez millas de la ciudad, con nada más que su ropa interior.” [Luego la envolvemos en una alfombra y la arrojamos a un barranco!]
Sonreí ante la imagen mental, pero negué con la cabeza cuando dije: “De eso es exactamente de lo que estoy hablando. Es ir demasiado lejos.”
“¡Te metieron en el armario más grosero de todos los tiempos y cerraron la puerta!” Alec me miró como si estuviera tratando de argumentar que la tierra era cuadrada.
“Dejarla en el medio de la nada sin ropa es prácticamente invitarla a ser abusada por el primer camionero que la vea,” señalé.
“Bien,” Alec puso los ojos en blanco, “Así que atenuamos un poco. Llévala sin zapatos, sin teléfono celular, sin billetera, sin cambio de repuesto, nada que pueda usar para negociar el camino a casa. Hazla caminar.”
“Eso seguiría arriesgándose a que la asaltaran,” suspiré, “¿Una chica bonita caminando por el costado del camino por la noche?”
“¡Te han atacado!”
“Es un poco diferente.”
“La única diferencia que veo es que se lo merecen y tú no. Quiero decir, no soy listo como ustedes, así que tal vez me estoy perdiendo algo.”
Negué con la cabeza, “No te estás perdiendo nada, Alec. Estamos viendo esto desde dos perspectivas muy diferentes. Realmente no creo en eso del “ojo por ojo.”“
Estaba empezando a sentir que estaba recuperando el control de la conversación nuevamente. Entonces Alec soltó su bomba.
“Entonces, ¿por qué diablos eres un supervillano?”
“Escape.” La palabra salió de mi boca casi de inmediato, antes de que tuviera la oportunidad de siquiera pensar en lo que significaba. No podría haberme tomado el tiempo de pensar antes de hablar, o podrían haber sabido que algo estaba pasando. Lisa casi seguramente lo hubiera hecho.
Pasaron unos momentos de tensión y eché un vistazo a Lisa y Brian. Lisa estaba mirando el diálogo, una pequeña sonrisa en su rostro, su mentón descansando en su palma. Brian era inescrutable, con los brazos cruzados frente a él, sin expresión real en su rostro.
Le expliqué: “Puedo lidiar con la vida real, si puedo dejarla atrás por esto. Pateando culos, haciendo un nombre para mí, pasando el rato con amigos. Divirtiéndome.”
De alguna manera me sorprendió, pero me di cuenta de que lo que estaba diciendo era verdad, así que ni siquiera tenía que preocuparme por alertar a Lisa. Un segundo después, me di cuenta de que podría haber sido un poco presuntuoso. “Quiero decir, suponiendo que seamos ami-”
“Si terminas esa oración,” me advirtió Lisa, “voy a darte una bofetada en la cabeza.”
Sentí el calor de un rubor en mis mejillas y oídos.
“Sí, Taylor, somos amigos,” dijo Brian, “Y apreciamos, o al menos, yo aprecio que hayas confiado en nosotros lo suficiente como para compartir tu historia.”
No estaba segura de qué decir en respuesta a eso. El hecho de que lo haya escuchado y no me haya molestado, significó muchísimo para mí. Solo Alec realmente se estaba entrometiendo demasiado en mis asuntos, y no lo estaba haciendo de una manera mezquina.
Brian frunció el ceño. “¿Supongo que ninguno de ustedes va a compartir su historia?”
Alec negó con la cabeza y estiró sus brazos sobre su cabeza antes de descansar sobre su estómago lleno, su silencio era respuesta suficiente.
Lisa, por su parte, sonrió y dijo: “Lo siento. Me agradan, chicos, pero voy a necesitar unos tragos antes de compartir ese bocado en particular, y no tendré edad para beber por unos años mas.”
“No parece justo que Taylor sea la única que comparte,” señaló Brian.
“Yo... no conté mi historia porque esperaba que ustedes correspondieran,” me apresuré a agregar, “Realmente, está bien.”
“¿Te prestas de voluntario, entonces?,” Lisa le preguntó a Brian, ignorando mis protestas.
Brian asintió, “Sí, supongo que sí.”
[1] Trigger Event o evento desencadenante en español. Un Trigger (lit. gatillo) se puede referir en la vida real a una cosa o evento que genera un estado de ansiedad extrema. Común en las personas con Síndrome de stress post traumático.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.03.15 07:34 master_x_2k Caparazon I

Indice > Capitulo Siguiente

___________________________Caparazón I ___________________________

“En serio viniste.”
Levanté la mirada de mi libro de matemáticas para ver a Emma cernirse sobre mi. Ella llevaba un vestido caro que probablemente había sido un regalo que recibió después de sus contratos de modelaje, y su cabello rojo estaba recogido en un complejo nudo que se vería ridículo en el noventa y nueve por ciento de las chicas que intentaran llevarlo. Pero ella podía hacerlo funcionar. Emma era una de esas personas que parecían ignorar la vergüenza social y los problemas pequeños que plagaban a todos los demás. No le salían granos, y cualquier estilo que usara en el cabello o ropa que vestía le quedaba bien, y podía romper prácticamente cualquier código de conducta social de la secundaria y salir impune.
Dios, la odiaba.
El señor Quinlan había terminado la clase quince minutos antes y nos había dado instrucciones de hacer autoaprendizaje antes de dejar el salón. Para la mayoría, esa era una oportunidad de jugar cartas o hablar. Me había propuesto hacer toda la tarea antes de que terminara la clase, para dejarme libre el fin de semana. Al menos, ese había sido el plan, antes de que Emma me interrumpiera.
“Lo gracioso es que,” Contesté, devolviendo mi atención a mi cuaderno, “Eres la única persona hoy que pareció notar que estaba faltando. Si no tienes cuidado, puede que piense que te importa.” No estaba siendo completamente honesta. Mi profesor de arte había notado mi ausencia, pero eso fue solo después que le recordé que no había entregado mi proyecto del semestre.
“La gente no notó que te habías ido porque no eres nadie. La única razón por la que le presté algo de atención es porque me molestas.”
“Yo te molesto a ti,” Levante la mirada de mi trabajo otra vez, “Wow.”
“Cada vez que te veo, es un pequeño recordatorio irritante del tiempo que desperdicié siendo tu amiga. ¿Conoces esos eventos vergonzosos en tu pasado que te incomoda recordar? Para mí, eso es básicamente cada pijamada, cada conversación infantil, cada juego inmaduro al que me arrastraste.”
Sonreí, y entonces contra mi buen juicio, le dije, “Claro. Me encanta como estás implicando que eres siquiera remotamente más madura de lo que eras entonces.”
Extraño como parezca, estaba aliviada de tener a Emma ahí, molestándome. Si esto era todo lo que era capaz de hacerme hoy, significaba que probablemente no tendría que lidiar con más ‘bromas’ en futuro inmediato. Lo que realmente subía mis niveles de ansiedad era cuando ella me ignoraba y me dejaba tranquila. Esa era, generalmente, la calma antes de la tormenta.
“¿En serio, Taylor? Dime, ¿Que estás haciendo contigo misma? No estas yendo a la escuela, no tiene amigos, dudo que estés trabajando. ¿Realmente estás en una posición para llamarme a mí inmadura, cuando tengo todo eso en mi vida y tú… no?
Me reí tan fuerte que las cabezas en el salón giraron en mi dirección. Emma solo pestañó, desconcertada. Por mucho que no quisiera el dinero, técnicamente era veinticinco mil dólares más rica de lo que había sido hace treinta y seis horas. Veinticinco mil dólares me estaban esperando, y Emma decía que lo estaba haciendo mejor que yo, porque recibía unos pocos cientos de dólares cada pocas semanas para que le tomaran una foto para catálogos de centros comerciales.
“Jódete, Emma.” Lo dije lo suficientemente alto para que los demás lo oyeran. “A ver si te avivas un poco antes de intentar insultar a la gente.”
Dicho esto, agarré mis cosas y salí del aula.
Sabía que iba a pagar por eso. Por hacerle frente a Emma, por reírme en su cara. Era el tipo de cosa que la empujaría a ser creativa y pensar en la mejor forma de vengarse por esa pequeña medida de desafío.
No estaba tan preocupada por saltear la clase cinco minutos antes. Si la historia era un precedente, el Sr. Quinlan probablemente no regresaría antes de que terminara la clase. Él rutinariamente dejaba la clase y simplemente no regresaba. Las conjeturas populares entre mis compañeros de clase se inclinaban hacia el Alzheimer, o incluso que nuestro maestro geriátrico con una tripa colgante podría ser una capa. Estaba más inclinada a sospechar que las drogas o un problema con la bebida estaban en juego.
Me sentí bien. Mejor de lo que me había sentido durante mucho, mucho tiempo. Es cierto que hubo dolorosas puñaladas de conciencia cuando pensé demasiado sobre el hecho de que realmente había participado en un delito grave, o la forma en que había aterrorizado a los rehenes. ¿Podía ser culpada si no me tomaba el tiempo para pensar en ello?
Anoche había dormido como un bebé, más por puro cansancio que por una conciencia tranquila, y me desperté a un día que me seguía sorprendiendo con buenas noticias.
Brian se había encontrado conmigo en mi carrera matutina, y me invitó a tomar un café y los mejores muffins que había probado en mi vida, mientras estábamos sentados en la playa. Juntos, nos habíamos tomado diez minutos para revisar los periódicos de la mañana para buscar noticias sobre el robo.
No habíamos aparecido en la primera página de ninguno de los principales periódicos, las primeras buenas noticias. Hicimos la página tres del Boletín, detrás de una historia de una página y media sobre una Alerta Amber[[1]](file:///C:/Users/Fernando/Documents/Books/Wildbow/Worm%204%20Caparaz%C3%B3n.docx#_ftn1) y un anuncio de General Motors. Parte de la razón por la que no habíamos atraído tanta atención fue probablemente porque el banco estaba encubriendo la cantidad robada. Si bien habíamos escapado con más de cuarenta mil dólares, el periódico informaba pérdidas de solo doce. En general, la historia se había centrado más en el daño a la propiedad, la mayoría de los cuales fue causada por Glory Girl y los Pupilos, y el hecho de que la oscuridad que habíamos utilizado para cubrir nuestra fuga había detenido todo el tráfico del centro durante una hora. Había estado tranquilamente eufórica por todo eso. Cualquier cosa que minimice la magnitud del crimen que ayudé a cometer era un buen punto en mi libro.
El siguiente refuerzo del estado de ánimo fue el hecho de que había ido a la escuela. Parecía tonto, calificarlo como un logro cuando los demás lo hacían todos los días, pero yo había estado muy cerca de no volver a hacerlo. Después de haber salteado una semana de clases de la tarde y tres días de clases de la mañana, fue peligrosamente fácil convencerme a mí misma para saltear una más. El problema era que eso volvía la posibilidad de ir a clase mucho más estresante, perpetuando el problema. Rompí ese patrón, y me sentí muy bien al respecto.
De acuerdo, tenía que admitir que las cosas no eran cien por ciento perfectas en lo que respecta a la escuela. Había hablado con mi maestra de arte, y ella me dio hasta el martes para entregar mi proyecto de mitad de período, con una deducción del 10% a mi nota. Probablemente también perdí algunas notas en varias clases por ausentarme o por no entregar las tareas. Uno o dos por ciento, aquí y allá.
¿Pero en general? Fue un gran alivio. Me sentí bien.
Tomé el autobús a los Muelles, pero no me dirigí al departamento. Caminé a lo largo del Paseo Marítimo, hasta que las tiendas comenzaron a desvanecerse y había extensiones más largas de playa. La ruta habitual que la gente tomaba era conducir por una calle lateral fuera de la ciudad, pero para cualquiera que vaya de caminando allí, debe tomar un atajo a través de una serie de campos de apariencia similar. Mi destino estaba lo suficientemente lejos como para pensar que quizás te lo habías pasado de largo.
Oficialmente, era el mercado de Lord Street. Pero si vivías en Brockton Bay, era simplemente ‘el mercado’.
El mercado estaba abierto toda la semana, pero la mayoría de la gente solo alquilaba los puestos los fines de semana. Era bastante barato, ya que se podía conseguir un puesto de cincuenta a cien dólares en un día laborable y de doscientos cincuenta a trescientos los fines de semana, dependiendo de lo ocupados que estuvieran. Los puestos mostraban de todo, desde artesanías de baratijas elaboradas por viejas locas hasta excedentes de las tiendas más caras en el paseo marítimo, reducidas a diez o veinticinco por ciento del precio habitual. Había vendedores de helados y gente que vendía cachorros, había kitsch de turismo y había un desastre de mercancías relacionadas con las capas locales. Había estantes de ropa, libros, computadoras y comida. Si vivías en el extremo norte de Brockton Bay, no hacías una venta de garaje. Conseguías un puesto en el mercado. Si solo quería ir de compras, era tan bueno como cualquier centro comercial.
Me encontré con los otros en la entrada. Brian lucía elegante con un suéter verde oscuro y vaqueros desteñidos. Lisa estaba vestida con un vestido rosa oscuro con medias grises, su cabello recogido en un moño con hebras sueltas enmarcando su rostro. Alec llevaba una camisa de manga larga y unos vaqueros negros ajustados que realmente mostraban lo flacucho que era.
“¿Esperaron mucho?” Pregunté.
“Una eternidad,” fue la respuesta lacónica de Alec.
“Cinco minutos como máximo,” Brian sonrió, “¿Vamos?”
Nos aventuramos en el mercado, donde se exhibía lo mejor que el extremo norte de Brockton Bay tenía para ofrecer. Lo peor del extremo norte era mantenido a raya por los mismos agentes uniformados que verías en el Paseo Marítimo.
Mientras Alec se detenía en un puesto aislado con mercadería de capas, comenté: “Supongo que Rachel no puede pasar el rato con nosotros, ¿no?”
Brian negó con la cabeza, “No. No en un lugar como este. Es lo suficientemente conocida como para llamar la atención de alguien y, a partir de ahí, es solo un pequeño paso descubrir quién es la gente con la que se junta.”
“Y si ella viera eso, se volvería loca.” Lisa señaló a una anciana rotunda que llevaba un perro esponjoso en sus brazos. Llevaba un suéter verde azulado y rosa, y estaba temblando nerviosamente. No conocía mucho de razas de perros como para nombrarla específicamente, pero era similar a un caniche miniatura.
“¿Qué? ¿El suéter? “Pregunté.
“El suéter. El perro siendo cargado. Rachel estaría en su cara, diciéndole a esa mujer que no es la forma en que un perro debería ser tratado. Gritándole, tal vez amenazando con violencia, si uno de nosotros no interviene para manejar las cosas.”
“No se necesita mucho, ¿verdad?”
“¿Para hacerla estallar? No, no mucho,” Brian estuvo de acuerdo, “pero poco a poco aprendes cómo piensa, qué la altera, y puedes intervenir antes de que suceda una situación.”
Lisa agregó, “El gran disparador de Rache es el maltrato de perros. Creo que podrías patear a un niño en la cara, y ella no la haría pestañear. Pero si le das una patada a un perro delante de ella, probablemente te mate en el acto.”
“Lo tendré en mente,” dije. Luego, comprobando dos veces que nadie estaba en posición de escuchar, pensé que era un buen momento para preguntar: “¿Ha matado a alguien?”
“La quieren por asesinato en serie,” suspiró Brian, “es inconveniente.”
“Si los tribunales realmente le dieran un juicio justo, si ella tuviera un buen abogado, creo que le darían homicidio culposo en el peor de los casos, tal vez imprudencia criminal. Al menos por los eventos que sucedieron en ese entonces.” Dijo Lisa, su voz lo suficientemente baja como para que nadie más entre la multitud la captara, “sucedió justo después de que sus poderes se manifestaron. Ella no sabía cómo usar sus habilidades, o qué esperar de ellas, por lo que el perro que tenía con ella se convirtió en el tipo de criatura en la que has visto convertirse a los otros, y porque no estaba entrenado, porque había sido abusado, se salió de control. Fue un baño de sangre. ¿En el tiempo desde entonces? Tal vez. Sé que ella lastimó seriamente a muchas personas. Pero nadie murió en sus manos desde que estamos con ella.”
“Tiene sentido,” dije distraídamente. Entoncesese es uno. ¿Quién era el otro asesino en el grupo?
Alec regresó del puesto vistiendo una camisa de Kid Win.
“Me gusta,” Lisa sonrió, “Irónico.”
Continuamos nuestra caminata por el mercado. Todavía estábamos en las afueras, por lo que no había mucha gente a nuestro alrededor. No era probable que los que nos rodeaban nos oyeran, a menos que utilizáramos palabras, nombres, o frases que llamaran su atención.
“¿A dónde vamos desde aquí?,” Le pregunté.
“Solo es cuestión de entregarle el dinero al jefe más tarde esta noche.” Brian tomó un par de gafas de sol y se las probo, “Lo toma, hace lo que necesita con los papeles, y vuelve a nosotros con nuestra paga. Limpio, imposible de rastrear. Una vez que hayamos recogido nuestra parte, nos alejaremos por un momento, planificaremos nuestro próximo trabajo o esperaremos a que nos ofrezca otro.”
Fruncí el ceño, “Estamos poniendo mucha confianza en él. Le estamos dando una gran cantidad de dinero, ¿Y esperamos que venga y nos pague tres veces esa cantidad? ¿Además de lo que crea que valen los papeles? ¿Cómo sabemos que lo cumplirá?
“Precedente,” dijo Brian mientras se probaba otro par de lentes de sol, bajando la cabeza para examinarse en el espejo que colgaba del costado del puesto. “No ha jodido con nosotros todavía. No tiene sentido que nos engañe, cuando ya ha invertido más que eso en nosotros. Si estuviéramos fallando la mayoría de nuestros trabajos, tal vez conservaría el dinero para recuperar sus pérdidas, pero lo hemos hecho bien.”
“Está bien,” asentí, “puedo creer eso.”
Me sentí como un poco en conflicto sobre el plan ‘tómalo con calma y espera’. Por un lado, tomar un descanso sonaba increíble. La última semana fue intensa, por decirlo suavemente. Por otro lado, de alguna manera apestaba que no estaríamos en otro trabajo, ya que estaría esperando mucho más para tener la oportunidad de obtener más detalles sobre el jefe. Solo tendría que esperar encontrar algo esta noche.
“Vamos,” Tattletale me sonrió, agarrando mi muñeca, “Te robaré un momento.”
“¿Eh?”
“Vamos a ir de compras,” me dijo. Dirigiéndose a Brian y Alec, ella dijo: “¿Nos separaremos, nos encontraremos con ustedes dos para cenar? A menos que quieran venir y pararse sosteniendo nuestros bolsos mientras nos probamos la ropa.”
“No tienes ningún bolso,” señaló Alec.
“Es una expresión. ¿Quieren ir a hacer lo suyo o no?
“Lo que sea,” dijo Alec.
“Eres un idiota, Lise,” Brian frunció el ceño, “acaparando a la chica nueva para ti.”
“Tu tienes tus reuniones de la mañana con ella, yo quiero ir de compras, supéralo,” Lisa le sacó la lengua a Brian.
“Bien,” Brian se encogió de hombros, “¿Fugly Bob[
[2]](file:///C:/Users/Fernando/Documents/Books/Wildbow/Worm%204%20Caparaz%C3%B3n.docx#_ftn2) para cenar?”
“Suena bien,” asintióLisa. Ella se giró hacia mí, con las cejas arqueadas.
“Me apunto para Fugly Bob’s,” admití.
“No gastes tanto que llames la atención,” advirtió Brian.
Nos separamos de los muchachos, Lisa envolviendo su brazo alrededor de mis hombros y hablando de lo que quería conseguir. Su entusiasmo fue atrapador, y me encontré sonriendo.
Asesino. Tenía que recordarme a mí mismo. Uno de estos tres era un asesino.
[1] Una Alerta Amber es un termino real para un aviso que se da en Estados Unidos cuando un niñ@ desaparece. Se dan avisos y se pone al tanto a las autoridades en general para que estén atentos.
[2] Fugly es una conjunción de Fucking Ugly. La traducción sería algo como el Asquerosamente Feo Bob. Es una cadena de comida rápida ficticia similar a McDonald’s.

Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2016.05.07 08:29 conker_27 SRMS (ShitRMexicoSays). Edición #LadyMatemáticas.

¡Hola, compañ[email protected]!
Creo que con solamente leer el título y conocer un poco de la cultura de Reddit uno puede reconocer que este sea probablemente un thread bastante inflamatorio para muchos ardidos integrantes de este maravilloso sub.
Si es que no conocen la idea principal de SRS (ShitRedditSays), básicamente se trata de remarcar, señalar y burlarse de comentarios que presenten ese/a racismo/sexismo/xenofobia/desinformación/odio y estupidez en general.
Sin más que agregar...
¡Pinches Chairos!
Este post solamente incluye una imagen ligeramente graciosa, donde aparecen ambos, Peña Nieto y la reciente ganadora de la Olimpiada Europea de Matemáticas, Olga Medrano.
Bien pudo Mexico hablar en los comentarios del orgulloso logro de Olga, quizá preguntarse qué tipo de preguntas le fueron presentadas durante el evento, compartir anécdotas de cuando ellos concursaron en algún certamen similar, palabras de aliento...
Pero meeeeeh..., mejor hablemos de cómo los redditores quieren teneer sexo con cualquier cosa que se mueva.
En realidad sólo son unos cuantos comentarios en una línea de comentarios, pero, no teman. De este tipo de ejemplos, entre todos los threads, nos sobran.
O la chica está muy alta o de plano EPN sí está muy chaparro. edit: qué onda con sus comentarios jariosos. Espérense cuando menos a que cumpla los 18, chale. [+33]
Creo que con el Edit pueden ver bien a dónde va esto.
Es alta, bonita y una calculadora humana. Necesitamos reproducirla al maximo para una nueva #mexicanmasterrace
Ok. Primer tope en el camino.
¿Saben qué es hilarante? Negar que hay una corriente entre los hombres de tratar a las mujeres como objetos. En especial en Reddit.
Este comentario además de hacerme reír y vomitar, me entristece. Esa puntuación me dice que al menos hay otras 33 personas que encontraron esto gracioso...
Más abajo de la línea de comentarios...:
17, 18 ¿cual es la diferencia? 17 deberia ser legal :v [+2]
Iu.
Debo admitir que la puntuación no es nada de qué espantarse, pero el comentario sí es preocupante.
Es legal en muchos paises de primer mundo, porque no Mexico? Quiero una morrita [+1]
Blegh
No sé qué esperaba yo al preguntar... Este es un argumento común que la gente rara ocupa para justificarse. "Si ellos sí, ¿por qué nosotros no?" Hay tantas formas de ver esta pregunta, y en todas, siempre hay controversia, y en ninguna se da una buena razón para que México baje la cantidad de años para la legalidad y permitir que personas como estas puedan ser creepy de forma aún más impune hacia "las morritas."
Esto fue rápido, porque tengo sueño y debo estudiar. En el futuro intentaré acumular más y peores ejemplos de la belleza de nuestro sub.
Si es que tienes un ejemplo que quieras compartir, mándamelo al inbots.
Ah, y no creo que sea necesario, pero, por favor, no brigadas hacia estos comentarios. plox
EXTRA
No podría irme sin antes unas menciones honoríficas de ejemplos que se llevaron una puntuación que se merecían y que son especialmente viles.
Propongo tenerla en una jaula encerrada y un séquito de redditores a puro M Force listos para impregnarla para así crear la #mexicanmasterracetururú [-10]
rly
Déjate de paranoias, solo las perras usan tacones.[-10]
Necesario...
¿Alguien más leyó "chichona" a la primera? Shame on me.[-1]
Al menos lo reconoce.
¿Clases de sexualidad también? :O
Sólo una pequeña prueba de lo primero (o quizá lo único) en lo que piensa un redditor.
está rica la perra.
El comentario fue borrado, pero al darle click te lleva al hijo del comentario.
Aquí ya rayamos en lo enfermizo. Esto de veras es deplorable.
ta re chula la morra ...
Una expresión de menor magnitud comparada a la del redditor de arriba, pero igual de enfermiza en sus implicaciones.
Saludos.
submitted by conker_27 to mexico [link] [comments]


3 Errores que cometemos al HABLAR con una mujer - YouTube Como gustarle a una chica de la escuela Como seducir a una mujer en 15 minutos - Tips y consejos ... Como hablar con la chica que te gusta?  JR Style TRUCOS PARA SER UNA CHICA IRRESISTIBLEMENTE SEXY  (With ... La forma correcta de saludar 12 TIPS PARA VERSE MÁS ELEGANTE!!  Valeria Basurco Como Iniciar una Conversación Con Una Mujer  Tips para ... Como ser una mujer con clase! Como tener una voz bonita y hablar bien - Parte 1  CECI ...

200+ Preguntas Para Una Chica: Haz estas preguntas y la ...

  1. 3 Errores que cometemos al HABLAR con una mujer - YouTube
  2. Como gustarle a una chica de la escuela
  3. Como seducir a una mujer en 15 minutos - Tips y consejos ...
  4. Como hablar con la chica que te gusta? JR Style
  5. TRUCOS PARA SER UNA CHICA IRRESISTIBLEMENTE SEXY (With ...
  6. La forma correcta de saludar
  7. 12 TIPS PARA VERSE MÁS ELEGANTE!! Valeria Basurco
  8. Como Iniciar una Conversación Con Una Mujer Tips para ...
  9. Como ser una mujer con clase!
  10. Como tener una voz bonita y hablar bien - Parte 1 CECI ...

Cómo hacer un saludo de forma apropiada El saludo es la forma de contacto que una persona tiene con las personas de su entorno. Saludar a un vecino, a un compañero de trabajo, a un amigo... Aprende como seducir mujeres en 15 minutos. Reduce tus errores y despierta los interruptores de atracción en esas mujeres que te gustan. Consejos y tips para... Descubre como tener una voz bonita y hablar bien. Como mejorar tu voz, como tener una buena voz hablada bella y sana - Únete http://bit.ly/QuieroCantar #Quéd... De qué hablar con una mujer que te gusta: temas de conversación y palabras para enamorar a una chica - Duration: 22:12. Mario Luna - NetKaizen 2,412,786 views 22:12 Las chicas sexy sin duda llaman la atencion y hacen voltear las miradas tanto de hombres como de mujeres, PERO una mujer con clase por donde pasa deja huellas que cautivan y magnetizan sin ... Iniciar una conversación con una mujer no es fácil. Sin embargo lo primero que tienes que hacer es saber cómo acercarte a ella dependiendo de la situación en... Mis chicas!! En este videito les cuento mis 12 mejores tips para que que puedan verse más elegantes! Espero que les guste y puedan poner en práctica los que ustedes quieran. #Hermosuras en este video les doy trucos prácticos que las ayudaran a sacar su lado más sexy y provocativo! ACTIVA LA CAMPANITA 🔔 🔔 DE LAS NOTIFICACIONES par... Como Conquistar A Una Mujer Difícil. 3 Tips Para Enamorar A Una Chica A La Que No Le Gustas - Duration: 10:59. Christian Cruz - Conecta Con Ella 3,868,725 views ¿Qué errores cometemos al hablar o conversar con una mujer? En este video te digo los principales errores y cosas que no debemos hacer al hablar con alguien ...