Cómo pedir a una chica para el café

¿Cuáles son los mejores detalles para enamorar a una mujer? Obviamente recordar fechas de aniversarios es el más grande de los detalles que tienes que tener en cuenta. Sin embargo, lo que realmente las enamora es que estés atento a sus gustos, opiniones y forma de ser. Que te des cuenta y le hagas notar que ella es distinta de las demás. 1. Pídele que vayan a un café y al recogerla dale una sorpresa con un globo gigante y hermosas rosas. Salir a tomar un café, sin la mayor pretensión que la de conversar, puede convertirse en un contexto muy apropiado para poner en marcha tu plan, pues el factor sorpresa estará de tu lado cuando llegues por ella a su casa y le des las hermosas rosas y el globo que diga «quieres ser mi ... Esconder el anillo en algún lugar para que ella encuentre en una caminata por el campo que ambos disfrutéis, puede ser un descubrimiento emocionante y significativo. Puedes también pedirle matrimonio debajo de una cascada, a la sombra de un árbol frondoso o en la parte superior de un acantilado con una vista impresionante. ¿Quieres frases para ligar que funcionen siempre? Te proponemos algunos mensajes infalibles que te ayudarán a ablandarle el corazón y a pedirle una cita. Si no quieres que te rechace y que, efectivamente, se produzca el encuentro, dedícale algunas de estas palabras tan seductoras. 1. Genera una cita especial. El cine, un café, un concierto, un paseo por el bosque, hay variedad de actividades que pueden disfrutar juntos; trata de que sea algo afìn con sus gustos e intereses. Salir simplemente a caminar y compartir algo de comer o beber puede dar pauta a generar el instante adecuado para que te lances. Para otros, es algo que sólo es algo natural. Por supuesto, hay casos donde todo depende de la chica que se plantea, también. De cualquier manera, sin embargo, cualquier individuo puede pedir a una chica, si lo hacen a través de un mensaje de texto o en persona. Para una chica, puede que no sea su mejor momento, pero para un chico, un no es un no. Lo siento. Pero no te preocupes. Él se lo pierde igual. Hasta aquí, ya sabemos cómo afrontar el hecho de pedir una cita al chico o la chica que nos gusta. Tócala con delicadeza en el brazo o el hombro para entablar contacto físico. Hazle un cumplido por su apariencia y su inteligencia. Para hacerle un cumplido a una chica, podrías decirle algo como “Este suéter resalta el color de tus ojos” o “Hoy has hecho un trabajo fantástico en tu presentación. Cómo hacer que una mujer te perdone. En toda relación con mujeres (ya sea tu mamá, hermana, hija, pareja, esposa, amiga o colega) ocurrirá un conflicto en un determinado momento y tendrás que pedir perdón para no quedarte muy rezagado.... Para una chica, puede que no sea su mejor momento, pero para un chico, un no es un no. Lo siento. Pero no te preocupes. Él se lo pierde igual. Hasta aquí, ya sabemos cómo afrontar el hecho de pedir una cita al chico o la chica que nos gusta.

Las veces que me apuntaron con un arma

2020.07.24 11:34 Perrapicha Las veces que me apuntaron con un arma

Son dos historias pero son el mismo miedo.
En el colegio reformativo había un chico que media casi dos metros y le decían "El Chaki" uno lo veía y sentía que lo iban a robar, el era barbero, vendía drogas y había apuñalado a varias personas, incluso se decía que había matado a un man.
El chaki tuvo problemas de falda con un tipo de la zona rural del pueblo, esas personas normalmente son tipos que se dedican a negocios ilícitos y son peligrosos, le enviaron un tipo a meterle un tiro en la barbería, el tipo le apuntó pero el padrastro forcejeó con el tipo de arma y le dieron un tiro en el pie, chaki agarro a varillasos al tipo (con una varilla de hierro de media pulgada) hasta doblarla, el tipo era el primo de quién dió la orden, y a chaki lo empezaron a amenazar.
Chaki siempre debía salir a diferentes horas del colegio, ya que casi siempre que salíamos aparecian tipos que parecían sacados de un cartel, siempre nos preguntaban por el, incluso nos ofrecían plata para decir donde andaba, pero siempre decíamos que no había vuelto al colegio o que se fue más temprano. Creíamos que eran simples amenazas que con el tiempo se pasarían.
Pasó el tiempo y casi nunca nos encontrábamos a esos tipos, chaki salía con nosotros con normalidad, casi siempre que salíamos del colegio íbamos al frente a comprar cigarrillos y gaseosa, ese día estábamos fumando y compartiendo una gaseosa entre todos y chaki estaba con nosotros, recuerdo que dijo que nos iba a invitar de a gaseosa y a una empanada para casa uno cuando acabaríamos de fumar, en esas se escucha.
Gritos en la esquina de arriba: Ahí está Chaki, ese es
Y vemos a tres tipos al lado de una moto con una pistola hechiza.
Las armas hechizas son armas caseras hechas con tubos metálicos, que se martillan con resorte, son de un solo tiro, cargarlas es un proceso largo y usan balas de cualquier calibre, su presicion es nula, ya que es casi lo mismo que agarrar una bala con un alicate y ponerle un encendedor en el casquillo, da igual que sea casi imposible que a 25 metros me den con esa arma, pero ver qué a uno le apuntan con eso y saber que si se da la casualidad de que me dé en la cabeza estoy básicamente muerto, da mucho pero mucho miedo.
Yo estaba frío viendo al tipo apuntar, me temblaban las piernas, y siento el ruido del disparo, que sentí mi corazón pararse, vemos que la bala da en una pared de concreto arriba nuestro, y yo sigo paralizado hasta que siento un jalón y un grito que me dice "CORRA".
Empezamos a correr tan rápido como podíamos, sabíamos que si dejábamos de correr corríamos demasiado peligro, yo solo escuchaba mi corazón latir demasiado fuerte y mi respiración agitada, Guzmi lloraba mientras corría, yo no podía pensar en nada, solo en correr. Ellos nos venían persiguiendo en la moto, por lo que corríamos en contravía siempre, corrimos hacia el monte y bajamos por el monte corriendo hacia el río, si nos caíamos no importan, nos levantabamos y seguíamos, sin mirar atrás. Antes de llegar al río hay una carretera sin pavimentar, llegamos allí y corrimos por la carretera hasta encontrar un potrero, entramos allí y nos hicimos en un lugar más oculto.
Al llegar al potrero y descansar un segundo sentí el cansancio, las piernas ya no me soportaban, habíamos corrido más de media hora sin parar, me senté el pasto y sentí el dolor en los brazos y rodillas de las caídas al bajar por el monte, me recosté y aunque me sentía demasiado feliz de seguir vivo, el miedo no se iba, de un momento a otro mi estado cambió y mi cuerpo empezó a llorar, lloraba sin parar y casi todos mis compañeros lo hacían, los tipos más duros que había visto, que no lloraban ni con una puñalada encima ahí estaban llorando, yo tampoco solía llorar, a día de hoy casi nunca lloro, pero ese día no podía parar, nos tranquilizamos después de un rato, y nos quedamos en ese pasta tirados hasta que empezó a bajar el sol, no teníamos fuerzas para levantarnos, nos fumamos los cigarrillos que teníamos ahí recostados en el pasto, y luego caminamos casi 2 horas hasta nuestras casas, dejando a cada uno en su casa.
Chaki se tuvo que perder, se fue a Medellín.
La segunda historia sucedió mientras estaba en la universidad, yo era muy mujeriego y me gustaba mucho la fiesta y beber, justo es la historia de como cambié mi vida.
Había una chica preciosa que le decían Scalzo, era una rubia, alta blanca, y con una cara hermosa, a mí siempre me ha resultado fácil ligar, no soy hermoso, solo soy alto y tengo ojos verdes, tal vez eso ayuda. Scalzo tenía novio, el man si era hijo de un narquillo, tenía mucho dinero, pero el tipo se veía muy de calle, no lo era pero le gustaba aparentarlo. Yo empecé a tirarle los perros a Scalzo porque veía clase de cálculo vectorial con ella, y me pidió que le diera monitorias, yo le empecé a dar clases y empezamos a hablar mucho por Whatsapp, entonces yo ya le dije que me gustaba, que como era para que el novio no sé diera cuenta, y ella me dijo que yo también le gustaba, que no iba a dejar al novio pero que ahí mirábamos como era.
Al principio las clases yo se las daba en la biblioteca de la U, y ella me dijo que se las diera en la casa, entonces obviamente yo no iba a ir a una casa sola a dar clases, pero si el novio veía el WhatsApp creía que le estaba dando de clases, el visaje es que con esas cosas uno empieza a buscar más riesgo, entonces ya no culeabamos en la casa si no en los baños de la U, íbamos en la moto a moteles, salía conmigo de la universidad en la moto, entonces la gente empieza a armar los chismes.
Un día, el tipo me paró en la universidad y me dijo
Tipo: Yo a vos no te quiero volver a ver cerquita de mi novia.
Yo: Relajáte parce que no más somos compañeros.
Tipo: No me importa lo que sean, te abrís de ahí.
Yo: Bueno pues, todo bien.
Obviamente no me iba a abrir de ahí, simplemente le bajamos a mostrarnos tanto en público.
Un día Scalzo me manda un mensaje como a las 11:30 a decirme que estaba en una fiesta donde una amiga, que fuera y que nos podíamos quedar a dormir allá, yo le dije que en un rato iba, llegué a la fiesta que era en las casas de los ricos de por aquí, que son en la salida de la ciudad, son conjuntos con piscina y la fiesta era en el salón comunal, había piscina y estaba buena la fiesta, estaba tomando ron y bailando con Scalzo, cuando en esas llega la camioneta de el novio de ella, alguien de la fiesta había sapeado que yo estaba con ella, el tipo este se baja con dos manes, se acerca y dice.
Tipo: yo ya se todo malparido, y vamos a arreglar las cosas vos y yo.
La que hizo la fiesta se acercó y nos dijo que aquí no podían haber peleas, que si nos íbamos a agarrar tenía que ser en otro lado.
Tipo: listo entonces vámonos.
Cómo yo iba a tomar había dejado la moto.
Yo: y pa donde ?
Tipo: subase al carro y nos vamos pal tambo.
El tambo es un lugar más afuera de la ciudad, que es una montaña dónde queda un café, lo cierran en la noche y allá suben a fumar marihuana y a culear en los carros.
Yo me subí al carro sin pensarlo muchos, nadie hablaba en el carro y el tipo de desvío del camino al tambo, y se metió por una destapada, avanzó 100 metros y me dijo que me bajará.
Yo: nos vamos a dar aquí ?
Y el no me dijo nada.
Cuando veo que uno de los manes con los que el venía le pasa algo envuelto en un trapo rojo. Yo sabía que eso era un revolver, el man lo saca, yo sabía que el tipo era puta apariencia, entonces le dije.
Yo: vos sos una hueva miedosa que no es capaz de agarrarse a mano limpia.
Y empecé a caminar hacia a la carrera dejándolo atrás, camine unos 10 metros y creí que no iba a pasar nada, cuando literal por un lado de la rodilla siento que pasa un tiro. Ahí tuve la misma sensación que en el colegio, un frío, un temblor en las piernas, este tipo me intento dar, eso pasó muy cerca para que estuviera planeado, yo levanté los brazos y me voltee lentamente, mordiendome la lengua para no llorar, el tipo se me acercó y me metió el revolver en la boca.
Tipo: Estoy es que te mato,si yo te vuelvo a ver con mi novia, te busco y te mato en la puerta de tu casa.
Yo después de haber sentido ese tiro tan cerca sabía que el man hablaba muy en serio, no era capaz de hablar,
Tipo: y ahora me tiene que pedir perdón.
Me tuve que arrodillar y pedirle perdón, cosas que jamás en mi vida había hecho, yo era el siempre el que ponía a pedir disculpas a los otros, lloraba del miedo y de la humillación que tenía, me temblaba todo. El tipo se fue, tomé un taxi y volví a mi casa sin decir una palabra, me bañé con agua caliente y aún así sentía frío el cuerpo, esa noche no dormí.
Al final eso no fue tan malo, ya que yo siempre me metía en situaciones pesadas y salía bien parado, ver esto me hizo cambiar varias cosas en mi vida, dejé de ser tan problematico, dejé de pelear en la calle, y de meterme con mujeres que tienen novio, días después pasé por allí y encontré la ojiva de bala,la guardo como enseñanza.
Que me apunten con un arma, los peores miedos que he pasado en mi vida.
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2019.10.25 05:03 RRegnieRR EL AMOR

Por: José Luis Regnier Palacios
Este cuento tiene un mensaje muy importante, espero lo encuentren.
-un café expreso por favor- El hombre me entrega el café.
Le page y me salí. El lugar era un lugar tranquilo, con el puro sonido de las aves, así que decidí sentarme, tomarme mi café y disfrutar del hermoso atardecer.
-Hola-me dijo una voz suave de chica
Voltee a mirarla, era una chica de mi edad, cabello café, ojos azules como el cielo, nariz fina, y una piel blanca sin maquillar que parecía de bebe, era simplemente hermosa, era tan hermosa que no me importo su físico ni el cómo vestía.
-Que tal- le dije, fijándome que a su derecha la acompañaba una chica morena hermosa, pero no tanto como la primera, y a su izquierda un chico ni feo ni guapo, no les preste mucha atención a los dos, ya que estaba fijándome en la de en medio.
-¿Cómo estás?- pregunto la chica de en medio
-Siempre se puede estar mejor
-¿puedo tomarme uno contigo?
-Claro- le dije
La chica sonrió, se fue a pedir un café y después se despidió de sus amigos
Ella hablo conmigo durante un buen rato nos la pasábamos muy bien, riéndonos y contándonos cosas como: que te gusta? De donde eres? Que es lo que te gusta hacer? Etc. Ella me hacía preguntas como intentado descubrir el como pienso y que clase de persona soy, normalmente me sentiría tímido, no suelo hablar con chicas, pero en ese momento me sentí en una tranquilidad inexplicable, como si ella hubiera sido mi mejor amigo de toda la vida, pero realmente no tenía ni una hora de conocerla.
-¿Quieres ir a mi fiesta? será mañana- dijo
-Apenas te conozco y ¿me quieres invitar a tu fiesta?
Sonrió
-Te espero mañana- dijo guiñándome el ojo y entregándome la dirección de donde sería la fiesta.
Desperté en mi cama de madrugada, pero quería volver al sueño así que volví a dormirme.
En esta ocasión estaba con ella, ella me agarraba del brazo con suavidad y me dirigió hasta una mesa, y antes de que me sentara me dijo-Aquí hay pizza, refresco y más chucherías, siéntete como en tu casa- me dijo alejándose a saludar a los demás invitados.
Así que como me dijo siéntete como en tu casa empecé a comer de todo, al rato estaba sentado en un sofá jugando un videojuego. De repente escuche que había mucho alboroto en un lugar de la casa pero no le preste mucha atención.
-Sígueme- me dijo alguien
Volteé a ver y era ella
-¿A dónde?- le dije
-A mi habitación, todos están atentos en otra cosa, nadie notara si estamos o no-
En ese momento no sabía qué hacer, no es como que iríamos a su habitación a jugar ambos videojuegos.
-Tú ve, yo subo cuando termine esta partida.
Ella subió, y me dio el tiempo necesario para que pudiera pensar en algo, pero en vez de que hiciera eso, simplemente no le di importancia y me puse a jugar hasta que anocheció.
-Joder la chica - pensé
Subí a su habitación sin pensarlo y sin saber cuántas horas la había dejado sola ahí a la pobre.
Estaba en su cama acurrucada en la cama dormida, me acerque para ver si realmente lo estaba y me di cuenta que tenía un rostro de tristeza incluso algunas lágrimas no se habían secado en la almohada.
-Lose, fui un idiota, debí decirte simplemente que no soy así y no quiero enamorarme aun, eres hermosa, la mujer más hermosa que he visto y puede que tu busques un amor pero yo no, hay muchas estrellas en el universo por que fijarse solo en una- dije y salí.
Justo cuando iba a cerrar la puerta me dijo
-Espera, te perdono, fue mi culpa.- dijo descobijándose para poder pararse de la cama.
-Debí suponer que no eras así- dijo ahora acercándose a mí.
Me dio un beso lento, casi apasionado, ahora sabía que realmente me amaba
-Puede que tu no me ames ni busques un amor, pero yo sí y ya lo he encontrado-dijo abrazándome.
Desperté
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2018.04.05 20:50 master_x_2k Agitación IV

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_____________________Agitación IV_____________________

“Estaré allí. Sí-” Vi una luz en la ventana de la sala y puse mi mano sobre la mitad inferior de mi teléfono celular mientras investigaba brevemente. Maldita sea, mi papá estaba en casa. Puse el teléfono en mi oreja, “Lo siento, tengo que correr. No. No. Mira-”
Cuando escuché que se abría la puerta del frente, cerré el teléfono y lo metí en mi bolsillo. Me disculparía por colgar más tarde. Definitivamente no quería que mi padre viera el teléfono. No pensaba que me prohibiría tener uno, pero desde la muerte de mi madre, los teléfonos celulares tenían fuertes connotaciones negativas. Eso, y tendría que explicar dónde lo conseguí y cómo lo pagué.
Brian me había dado tres teléfonos celulares idénticos – todos desechables – a primera hora de la mañana, y había decidido ir con él al loft en lugar de ir a la escuela. Tal como lo veía, no tenía mucha oportunidad de concentrarme en las clases con el robo del jueves ocupando mi atención además del estrés de simplemente estar allí y esperar a que aparezcan las consecuencias de haber salteado clases. Además, racionalicé, no tenía mucho sentido ir si sabía que faltaría de nuevo para ir a robar al banco. Me había prometido a mí misma que iría pasado mañana. A afrontar las consecuencias.
Pasé el día con el grupo. Rachel había salido del apartamento; los otros no especificaron por qué y no me interesaba lo suficiente como para arriesgarme a parecer demasiado curiosa al preguntar. Entonces, solo éramos Brian, Alec, Lisa y yo. Habíamos definido los detalles finales del robo y había decidido qué armas quería que Lisa le pidiera al jefe. Elegí un cuchillo de combate y una porra policial telescópica. El cuchillo serviría para emergencias y para aquellas personas que eran demasiado duras para herir con la porra. La porra, de cincuenta centímetros de largo cuando estaba completamente extendida, era para un uso más general, y ofrecía más fuerza de la que obtendría con mis puños. Lisa me había prometido que los tendría para mañana.
Después de eso, evitamos el tema del robo, por algún acuerdo tácito. No sería bueno pensar demasiado o arriesgarse a ponerse demasiado nervioso. De cualquier manera, sentí la necesidad de quemar algo de energía nerviosa, así que ayudé a limpiar el armario de almacenamiento a la hora del almuerzo, con la ayuda de Lisa y Brian. Habíamos solucionado el problema, habíamos encontrado un lugar para todo y habíamos armado la habitación con cosas que les sobraban. El material incluía un tendedero extensible, un vestidor, un colchón inflable y una mesita de noche con una lámpara adjunta. Era suficiente espacio para guardar algunos artículos de tocador, un cambio de ropa o dos, mi traje y mi equipo. Lisa pasó mucho tiempo hablando de lo que podía hacer convertir este espacio en algo mío, lo que podía comprar, cómo podía decorar, pero estaba contenta con lo que teníamos allí. Me gustaba un poco que fuera algo espartano, porque encaja con que no planeaba quedarme tanto tiempo mientras que se sentía extrañamente apreciativo de ser aceptada como parte del grupo.
Habiéndonos cansado, todos nos derrumbamos en los sofás y vimos algunas de las películas de Alec de la Tierra-Aleph[1], la Tierra alternativa con la que nuestra Tierra se había estado comunicando desde que el Profesor Haywire[2] hizo un agujero entre las realidades. Los medios de comunicación eran una de las pocas cosas que se podían intercambiar a través del agujero. Para resumir, podrías obtener libros, películas y DVDs de programas de televisión del otro mundo, si estabas dispuesto a aceptar el precio. ¿El beneficio? Pasé la tarde viendo cómo el otro universo había manejado los episodios uno y dos de las películas de Star Wars.
Realidad: todavía eran bastante decepcionantes.
Para cuando mi padre llegó, tenía chuletas de cerdo descongeladas, espolvoreadas con limón y pimienta y sentadas en una sartén, con verduras en el microondas. Cocinar era el tipo de cosa que comenzabas a hacer cuando solo tenías un padre, a menos que realmente te gustara la comida para llevar.
“Aló”, me saludó mi padre, “Huele bien”.
“Empecé la cena un poco temprano porque hay un lugar al que quiero ir, esta noche, ¿Si eso está bien?”
Trató de ocultarlo, pero pude ver un poco de decepción. “Por supuesto”, dijo, “¿Tus nuevos amigos?”
Asentí.
“Déjame cambiarme y luego te preguntaré todo sobre ellos”, prometió mientras se dirigía al piso de arriba.
Estupendo. No había tenido que responder estas preguntas anoche porque mi padre había trabajado hasta tarde. Mi mente comenzó correr tratando de anticipar preguntas y pensar en detalles creíbles. ¿Debería usar sus nombres reales? ¿O al menos, los nombres que me dieron? No estaba segura de si eso sería un abuso de confianza. Decidí usar sus nombres reales por la misma razón por la que decidí usar el mío con ellos. Simplemente prevenía los desastres si mi padre alguna vez los encontraba, lo cual era una idea aterradora, o si me llamaban.
No tenía que preocuparme que mi padre escuchara del arresto de cuatro chicos, todos los cuales tenían el mismo nombre que mis “amigos”, ya que la mayoría de ellos eran menores de edad y sus nombres se mantendrían ocultos bajo la ley. También tenía la impresión de que los tribunales no siempre desenmascaraban capas cuando los arrestaban. No estaba completamente segura de qué pasaba con eso. Parecía algo sobre lo que preguntarle a Lisa.
Para cuando mi padre había bajado las escaleras, había resuelto tratar de mantener mis mentiras lo más cerca posible de la verdad. Sería más fácil mantener todo en orden de esa manera. Eso, y odiaba mentirle a mi papá.
Mi papá se había cambiado la camisa de vestir y los pantalones de color caqui, en una camiseta y jeans. Me revolvió el pelo y luego se hizo cargo de la última parte de la cocina. Me senté en la mesa para poder hablar con él.
“Entonces, ¿qué está pasando?”, Preguntó.
Me encogí de hombros. Odiaba sentirme así de tensa cerca de mi papá. Nunca me había molestado acerca del acoso, así que siempre había sido capaz de volver a casa y dejar caer mi guardia. No podía hacer eso ahora, porque estaba que él se enterara de mis faltas a clase en cualquier momento, y mis nuevos ‘amigos’ trajeron un montón de secretos y mentiras a la mezcla también. Me sentí como si estuviera al borde de una pérdida de confianza terminal. Un error o una sola llamada telefónica preocupada de la escuela, y mi padre probablemente enloquecería, y las cosas no serían las mismas entre nosotros por mucho tiempo.
“¿Me dirás sus nombres?”, Preguntó. Puso la comida en platos y la llevó a la mesa.
“Brian, Lisa, Alec, Rachel”, confesé, “Son agradables. Me llevo bien con la mayoría de ellos.”
“¿Dónde los conociste? ¿Colegio?”
Negué con la cabeza,” quería alejarme de la escuela por un tiempo, así que tomé un autobús al centro de la ciudad para tomar un descanso. Me encontré con ellos en la biblioteca.” Verdades parciales. Realmente no se podía tomar un autobús hacia el centro de la ciudad y viceversa durante el almuerzo; lo había intentado cuando estaba evitando al trío, pero dudaba que mi padre lo investigara. Sin embargo, técnicamente me cruce con los Undersiders en la biblioteca.
“¿Van a la biblioteca a la hora del almuerzo? ¿Cómo son?”
“Brian es genial. Él es con quien he hablado más.”
“Un chico, ¿eh?” Mi papá movió las cejas hacia mí.
“¡Papá, detente! No es así”, protesté. Dudaba que Brian tuviera el más mínimo interés en mí, sobre todo porque tenía dos o tres años menos que él. Además, bueno, yo era yo. Opté por no mencionar la diferencia de edad a mi padre.
Cambiando el tema, dije, “Lisa es agradable también. Realmente inteligente, aunque no he hablado tanto con ella. Es agradable poder salir con otra chica de nuevo, incluso si ella es muy diferente de mí.”
“Si ella es inteligente, no puede ser tan diferente de ti.”
Podría haberme pateado a mí misma. No podría explicar que ella era una de los malos, mientras que yo era una aspirante a superhéroe, o exactamente cómo era ‘inteligente’. Me había arrinconado en un lugar donde no tenía una respuesta preparada, y tenía que evitar hacer eso. Buscando una respuesta, le dije: “Solo es un año mayor que yo, y ya se graduó de la escuela secundaria”. Esa era la verdad. Ella hizo trampa, pero técnicamente se graduó.
Mi papá sonrió, “Impresionante. Dime que son excelentes estudiantes que pueden servir como buenos modelos para ti “.
Podría haberme atragantado. ¿Buenos modelos de conducta? ¿Ellos? Mantuve mi compostura y me limité a sonreír y sacudir la cabeza, “Lo siento”.
“Una pena. ¿Qué hay de los demás?”
“Alec es el más joven, creo. Un poco difícil de conectar con él. Es un artista increíble, por lo que he visto, pero realmente no lo veo dibujar. Parece algo difícil hacer que se interese o se involucre en algo. Siempre se ve aburrido.” Cuando dije las palabras en voz alta, me di cuenta de que no eran exactamente ciertas. Las dos veces que había visto a Alec reaccionar ante algo había sido cuando le había gastado su pequeña broma a Brian, haciéndolo tropezar, y después de que Perra y yo estuviéramos peleando. Un toque de regodeo en su personalidad, tal vez.
“¿Y la última? ¿Rita? ¿Rachel?”
“Sí, Rachel. No me llevo bien con ella. No me agrada.”
Mi padre asintió, pero no dijo nada. Esperaba a medias la frase parental típica de ‘tal vez si tratas de mostrar interés por las cosas que le gustan’ o algún otro consejo tonto. Mi padre no me hizo eso, solo tomó otro trozo de chuleta de cerdo.
Elaboré un poco, para llenar el silencio, “Ella quiere las cosas a su manera, y cuando no lo consigue, se vuelve cruel. No sé. Ya tengo suficiente de eso en la escuela, ¿sabes?”
“Lo sé”, dijo mi padre. Fue un buen pie para que él me preguntara sobre lo que estaba pasando en la escuela, pero él no lo usó. Se mantuvo callado.
Me sentí inmensamente agradecida en ese momento. Mi papá estaba respetando los límites que yo había establecido, no presionando, no buscando más. Hizo esta conversación mucho más fácil de lo que podría haber sido, y sabía que no podía ser tan fácil para él.
Sentí que le debía algo por eso. Suspirando, admití, “Como, en la escuela. ¿La gente, eh, que me está haciendo pasar un mal rato? Como que me arrinconaron todos, el lunes. Solo, ya sabes, turnándose para insultarme. Es por eso que necesitaba alejarme y me fui al centro.” Me sentí avergonzado al decirlo, porque era lo suficientemente humillante vivirlo como para tener que contarlo, y porque se sentía tan desconectado del resto de la conversación. Pero si no lo decía en ese momento, no creo que hubiera podido.
Mi padre se quedó quieto. Pude ver cómo se componía y elegía sus palabras antes de preguntar: “¿No hay que disminuir lo mucho que apesta ser humillado así, pero no hicieron nada más?”
Levanté las cejas en interrogación mientras masticaba. Lo hicieron, más o menos, pero no pude decir ‘Usaron la muerte de mamá para joderme la cabeza’ sin tener que explicar lo de Emma.
“¿Algo como lo que pasó en enero?”, Preguntó.
Bajé los ojos a mi plato, luego sacudí la cabeza. Después de unos momentos, dije: “No. Enero fue una cosa de una vez. Desde entonces, han hecho ‘’bromas’ más pequeñas, me han molestado, pero no han repetido las actuaciones en ese frente.” Hice citas con mis dedos mientras decía ‘bromas’.
“Está bien”, dijo mi padre, en voz baja, “Es un alivio saber”.
No tenía ganas de compartir más. Uno pensaría que me sentiría mejor, después de abrirme, pero no lo hice. Me sentí frustrada, enojada, incómoda. Fue un recordatorio de que no podía tener una conversación real con mi padre como solía hacerlo. Más que nada, me sentí culpable. Parte de la culpabilidad se debía a que aparentemente había dejado que mi padre pensara que cada vez que me intimidaban, era como había sido ese día, hace casi cuatro meses, cuando las cosas habían empeorado. Apuñale un poco de grasa con mi tenedor.”
“¿Cuándo ibas a salir?”, Preguntó mi papá. Eché un vistazo al reloj digital en la estufa y noté la hora.
Me alegré por la excusa para escapar, “¿Ahora? ¿Está bien eso? No tardaré mucho.”
“¿Te encontrarás con tus amigos?”, Preguntó.
“Solo voy a ver a Lisa para tomar un café y conversar, lejos del resto del grupo”, le dije mientras me ponía de pie y movía mi plato al fregadero. La mentira fue más pesada en mi conciencia después de la conversación abierta que acababa de tener con él.
“Toma, espera”, dijo. Se levantó y buscó en su bolsillo su billetera. Me dio uno de diez, “Para el café. Lo siento, no tengo más. ¿Qué te diviertas?”
Lo abracé, sintiéndome dolorosamente culpable, luego me dirigí a la puerta de atrás para ponerme los zapatos. Estaba abriendo la puerta cuando apenas lo escuché decir, “Gracias.”
“Te quiero papa.”
“Yo también te quiero. Cuídate.”
Cerré la puerta, agarré la bolsa de gimnasia que había escondido debajo de los escalones de atrás y me dirigí a la casa en un trote ligero. Mantuve la bolsa de gimnasia baja para que mi papá no me viera llevándola.
Tomé la misma ruta general que tomé en mis carreras matutinas, en dirección este, hacia la bahía. Esta vez, sin embargo, en lugar de girar hacia el Paseo Marítimo, me dirigí al sur.
En su apogeo, cada pulgada de la ciudad había sido una metrópolis bulliciosa. Los barcos iban y venían a todas horas, los trenes llegaban para entregar los bienes que se enviarían al extranjero y la ciudad estaba repleta de gente. El extremo norte de la bahía, especialmente el área cercana al agua, estaba dedicado completamente a la industria. Barcos, almacenes, fábricas, ferrocarriles y hogares para todos los que se dedicaban a esos trabajos. También tenías al ferry atravesando la propia bahía.
El ferry era el proyecto particular de mi padre. Aparentemente, fue una de las primeras cosas que se fueron cuando la importación / exportación se secó. Sin el ferry, los Muelles se habían desconectado del resto de la ciudad, a menos que estuvieras dispuesto a conducir por media hora más o menos. Mi padre sostenía la opinión de que la falta de ese medio de transporte hacia el resto de la ciudad era la razón por la cual los Muelles se habían convertido en lo que eran hoy. Creía que, si el ferry comenzaba a funcionar nuevamente, se crearían puestos de trabajo, las personas en los vecindarios de bajos ingresos tendrían más acceso al resto de la ciudad, y la dinámica de clase baja o clase alta, sin clase media, de Brockton Bay se suavizaría.
Así que, cuando había estado tratando de pensar en un lugar que era bastante privado pero fácil de encontrar, pensé en el ferry. Probablemente podría agradecerle a mi papá por la idea.
Me acerqué a la estación y encontré un baño en desuso para cambiarme al traje.
El edificio y el ferry en sí estaban bien cuidados, al menos en el exterior, que fue una de las razones por las que mi padre pensó que le costaría muy poco hacer que las cosas funcionaran nuevamente. Aun así, ese no era el problema de la ciudad. No querían proporcionar a los adictos y los pandilleros un acceso fácil al resto de la ciudad, mientras pagaban por brindar el servicio, por la mera esperanza de _tal vez _obtener mejoras para el futuro. Por lo tanto, la ciudad mantuvo la estación y el ferry muy bonitos para cualquier turista que se alejara lo suficiente al sur del Paseo Marítimo y mantenía eternos carteles de ‘temporalmente fuera de servicio’ y ‘muy pronto en todo el edificio y en los folletos. Aparte de los reemplazos regulares para mantenerlos como nuevos, los carteles no se habían eliminado en casi una década.
Ignoré las puertas que daban al interior de la estación y, en su lugar, me dirigí hacia el patio exterior que daba a la bahía. Había algunos paneles grandes de vidrio para romper el viento, y mesas de piedra y bancos para aquellos que quieran sentarse a comer. Fue uno de los mejores puntos de vista para ver el Cuartel General del Protectorado[3] en todo su esplendor. El cuartel era una serie de arcos y agujas montados en una plataforma petrolera renovada. Incluso la plataforma sobre la que se construyó era hermosa, con bordes duros y líneas de barrido. Todo estaba iluminado por focos polarizados y contra una tenue corona de colores cambiantes, como la aurora boreal atrapada en forma de burbuja de jabón. Un campo de fuerza, siempre encendido, protegiendo a las personas que vigilaban Brockton Bay.
Cuartel General del Protectorado
“No estaba seguro si aparecerías”, una voz masculina rompió el silencio.
Me volví para mirar Armsmaster, “Lo siento. Tuve que colgar a tu recepcionista. Llamo la vida real.”
Parecía de alguna manera diferente a la primera vez que lo conocí. Sus labios estaban en una línea dura, sus pies más separados. Tenía los brazos cruzados sobre el pecho con la alabarda en una mano, el palo apoyado contra su hombro. Transmitía una actitud tan diferente que momentáneamente me pregunté si era la misma persona bajo el traje.
“Tengo que pedir un favor”.
[1] Aleph, es la “A” en el alfabeto hebreo.
[2] Haywire: Caótico, loco o fuera de control. Normalmente referido a equipos electrónicos o electricos.
[3] PHQ: Creo ya lo mencioné antes, el Protectorate Headquarters.

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2018.03.29 07:56 master_x_2k Insinuación VII

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_________________Insinuación VII_________________

Cuando acepté unirme a los Undersiders, hubo algunos gritos de alegría. Me sentí un poco culpable, por actuar de forma engañosa. También, de forma irracional, me sentía complacida conmigo misma.
“¿Qué hacemos ahora?” Lisa le preguntó a Brian.
“No estoy seguro”, dijo Brian, “No es como si hubiéramos hecho esto antes”. Supongo que deberíamos contarle a Rachel, pero ella dijo que podría trabajar hoy.”
“Si la chica nueva está de acuerdo con esto, pasemos por nuestro lugar”, sugirió Lisa, “vemos si Rache está allí, celebramos al nuevo recluta y la ponemos al tanto”.
“Seguro”, dije.
“Está a solo unas pocas cuadras”, dijo Brian, “pero llamaríamos la atención si vinieras disfrazada”.
Lo miré por un momento, no queriendo comprender su declaración. Si me tomaba demasiado tiempo responder, me di cuenta, arruinaría este plan antes de que fuera a ninguna parte. En cualquier caso, podría haberme pateado a mí misma. Por supuesto, esto era natural. Unirse a su equipo significaría que se esperaba que compartiera mi identidad, ya que ellos ya lo habían hecho. Hasta que lo hiciera, no podrían confiarme sus secretos.
Podría haber culpado a la falta de sueño o a la distracción de los acontecimientos a primera hora del día, pero eso no cambiaba las cosas. Me había puesto yo sola contra la pared.
“Está bien”, dije, sonando más tranquila de lo que me sentía. O eso esperaba. “Este disfraz es algo incómodo debajo de la ropa. ¿Puedo tener algo de privacidad?
“Quieres un callejón, o...” preguntó Lisa, deteniéndose.
“Me cambiaré aquí, solo tomará un minuto”, le dije, impulsivamente, mientras miraba a mi alrededor. Los edificios en la calle eran en su mayoría de una o dos plantas, con los únicos edificios más altos que el que estábamos a media cuadra de distancia, y el que está justo al lado de nosotros. No había ventanas en el edificio de al lado con un buen ángulo para verme cambiarme, y dudaba que alguien en el edificio distante pudiera verme como más que una figura de dos pulgadas de alto. Si alguien pudiera verme sacarme el traje y notará suficientes detalles para identificarme, me sorprendería.
Mientras los tres se dirigían a la escalera de incendios, saqué la ropa que había metido en la mochila. A excepción de los paneles de armadura, mi traje era esencialmente de una sola pieza, con la excepción del cinturón y la máscara. Mantuve la máscara puesta mientras desabroché el cinturón y me quité el traje principal. No estaba indecente, llevaba una camiseta sin mangas negra y pantalones cortos negros debajo, en parte por calor extra. La seda no era el mejor aislador por sí misma. Me puse los vaqueros y la sudadera, luego me froté los brazos y los hombros para quitarme el frío. Puse mi traje y la lonchera en mi mochila.
Sentí una punzada de remordimiento por no haber elegido mejor ropa que una sudadera holgada y unos vaqueros demasiado grandes para mí. Ese arrepentimiento rápidamente se convirtió en una punzada de ansiedad. ¿Qué pensarían cuando vieran a la verdadera yo? Brian y Alec eran tipos guapos, de maneras muy diferentes. Lisa era, en la escala entre común y bonita, más tirando a bonita. Mi propio nivel de atractivo, por el contrario, me ponía en algún lugar en una escala que iba desde 'nerd' a ‘común’. Mi opinión sobre dónde encajaba en esa escala cambiaba según el estado de ánimo en el que me encontraba cuando me miraba en el espejo. Eran gente cool, confiada y segura de sí misma. Yo era... yo.
Me detuve antes de que pudiera ponerme nerviosa. Yo no era la antigua Taylor aquí. Aquí y ahora, yo era la chica que había puesto a Lung en el hospital, por accidental que fuera. Yo era la chica que iba de encubierto para tratar de obtener los detalles de una pandilla de supervillanos especialmente persistente. Yo era, hasta que se me ocurriera un mejor nombre, Bicho, la chica que los Undersiders querían en su equipo.
Si dijera que bajé por la escalera de incendios llena de confianza, estaría mintiendo. Dicho eso, logré motivarme lo suficiente como para bajar esa escalera, con la máscara todavía puesta y el disfraz en mi bolso. Me puse de pie frente a ellos, miré alrededor para asegurarme de que no había nadie más, y luego me quité la máscara. Mi corazón latió de forma terrible por un momento en los que estuve casi ciega, sus rasgos faciales solo manchas, antes de ponerme las gafas que tenía en mi bolso.
“Hola”, dije, sin convicción, usando mis dedos para peinar mi cabello nuevamente, “supongo que no funcionaría si me siguen llamando Bicho o chica nueva. Soy Taylor.”
Usar mi verdadero nombre fue un gran riesgo de mi parte. Temía que fuera otra cosa por la que me arrepentiría dentro de cinco minutos, parecido a la realización de que tendría que ir sin disfraz. Lo racionalicé diciéndome a mí misma que ya estaba hasta el cuello en esto. Ser sincera sobre mi nombre bien podría salvar mi pellejo si alguno de ellos decidiera investigarme un poco, o si me encontrara con alguien que conocía mientras estaba en su compañía. Pensaba, esperaba, que para cuando todo esto terminara, tal vez podría pedir algunos favores a alguien como Armsmaster y evitar que filtraran mi verdadero nombre. No es imposible de imaginar, dado el nivel de seguridad alrededor de algunas de las cárceles que tenían para parahumanos criminales. En cualquier caso, cruzaría ese puente cuando llegue a él.
Alec ofreció el más leve giro de sus ojos mientras me presentaba, mientras que Brian solo sonrió. Lisa, sin embargo, puso uno de sus brazos alrededor de mis hombros y me dio un apretón de un solo brazo. Ella era un poco mayor que yo, así que era lo suficientemente alta para estar a la altura perfecta para hacerlo. Lo que me pilló desprevenida fue lo agradable que se sintió el gesto. Como si hubiera estado necesitando un abrazo de alguien que no fue mi padre por mucho tiempo.
Caminamos más profundo en los Muelles en grupo. Mientras que yo había vivido en la periferia de la zona toda mi vida, y aunque la mayoría de la gente diría que el vecindario en el que vivía era parte de los “Muelles”, nunca había estado realmente en las áreas que le daban a esta parte de la ciudad una mala reputación. Al menos, no había estado si descontaba la noche anterior, y había estado oscuro entonces.
No era un área que había sido mantenida, y parecía una especie de pueblo fantasma, o como sería una ciudad si la guerra o el desastre obligaran a la gente a abandonarla por unos años. La hierba y la maleza crecían entre grietas en la acera, la carretera tenía baches en los que se podía esconder un gato, y los edificios estaban descoloridos, consistiendo en pintura descascarada, mortero agrietado y metal oxidado. Los colores desaturados de los edificios se contrastaban con salpicaduras de grafiti de colores vivos. Cuando pasamos por lo que una vez había sido una carretera principal para los camiones que viajaban entre los almacenes y los muelles, vi una fila de líneas eléctricas sin cables que se extendían entre ellos. En un punto la maleza se había trepado casi hasta la cima de los postes, solo para marchitarse y morir en algún momento. Ahora cada uno de los postes tenía un lío de plantas marrones muertas colgando de ellos.
También había gente, aunque no muchos estaban fuera de casa. Estaban los que esperabas, como una recolectora de chatarra con un carrito de supermercado y un anciano sin camisa con barba casi hasta el ombligo, recogiendo botellas y latas de un contenedor de basura. Hubo otros que me sorprendieron. Vi a una mujer que parecía sorprendentemente normal, con ropas que no eran lo suficientemente destartaladas como para llamar la atención, llevando a cuatro niños pequeños casi idénticos a un edificio de la fábrica con un cartel descolorido. Me preguntaba si estaban viviendo allí o si la mamá estaba trabajando allí y simplemente no podía hacer nada con sus hijos más que llevarlos con ella. Pasamos junto a un artista de veintitantos años y su novia, sentados en la acera con pinturas apuntaladas a su alrededor. La chica saludó a Lisa con la mano cuando pasamos, y Lisa le devolvió el saludo.
Nuestro destino era una fábrica de ladrillos rojos con una gran puerta corredera de metal cerrada por una cadena. Tanto la cadena como la puerta se habían oxidado tanto que esperaba que ninguno de los dos sirviera de algo. El tamaño de la puerta y la amplitud de la entrada me hicieron pensar que los grandes camiones o pequeñas embarcaciones habrían pasado a través de la entrada en el apogeo de la fábrica. El edificio en sí era grande, se extendía casi la mitad del bloque, dos o tres pisos de altura. El fondo del letrero en la parte superior del edificio se había desteñido del rojo a un rosa naranja pálido, pero pude distinguir las audaces letras blancas que decían 'Soldadura Redmond'.
Brian nos dejó pasar a través de una pequeña puerta a un lado del edificio, en lugar de la gran puerta oxidada. El interior era oscuro, iluminado solo por hileras de ventanas polvorientas cerca del techo. Pude distinguir lo que habían sido máquinas enormes y cintas de correr antes de ser desmanteladas. Las sábanas cubrían la mayoría de los cascarones vacíos y oxidados. Al ver las telarañas, extendí mi poder y sentí bichos por todas partes. Nadie había estado activo aquí por mucho tiempo.
“Vamos”, me instó Brian. Miré hacia atrás y vi que estaba a mitad de una escalera de caracol en la esquina. Me dirigí hacia él.
Después de ver la desolación del primer piso, ver el segundo piso fue un shock. Era un loft[1], y el contraste era sorprendente. Las paredes exteriores eran de ladrillo rojo, y el techo era el de la fábrica, sostenido por un esqueleto de vigas de metal en lo alto. En términos de área general, el loft parecía tener tres secciones, aunque era difícil de definir porque era una disposición tan abierta.
La escalera se abría a lo que habría llamado la sala de estar, aunque solo esa habitación tenía casi tanto espacio como la planta baja de mi casa. El espacio estaba dividido por dos sofás, que estaban dispuestos en ángulo recto el uno con el otro, ambos frente a una mesa de café y uno de los televisores más grandes que jamás había visto. Debajo del televisor había media docena de consolas de videojuegos, un reproductor de DVD y una o dos máquinas que no reconocí. Supuse que podrían tener un TiVo[2], aunque nunca había visto uno. Parlantes más grandes que los televisores que mi papá y yo teníamos en casa estaban a ambos lados de la TV. Detrás de los sofás había mesas, algunos espacios abiertos con alfombras y estantes contra las paredes. Las estanterías estaban llenas hasta la mitad de libros y revistas, mientras que el resto del espacio de la estantería estaba lleno de objetos que iban desde zapatos desechados hasta velas.
La segunda sección era una colección de habitaciones. Sin embargo, era difícil etiquetarlos como tal, porque eran más como cubículos, tres contra cada pared con un pasillo entre ellos. Eran de un tamaño razonable, y había seis puertas, pero las paredes de cada habitación tenían solo dos metros y medio de altura, sin llegar al techo. Tres de las puertas tenían ilustraciones pintadas con aerosol. La primera puerta tenía una corona hecha en un dramático estilo de graffiti. La segunda puerta tenía las siluetas blancas de un hombre y una mujer sobre un fondo azul, imitando los signos de los baños de “hombres” y “mujeres” que eran tan comunes. El tercero tenía la cara de una niña con los labios fruncidos. Me pregunté cuál era la historia allí.
“Bonito arte”, dije, señalando la puerta con la corona, sintiéndome un poco tonta por haber sido lo primero que dije cuando entré en la habitación.
“Gracias”, respondió Alec. Supongo que eso significaba que era su trabajo.
Me tomé otro segundo para mirar alrededor. El otro extremo del desván, la última de las tres secciones, tenía una gran mesa y algunos armarios. Aunque no podía mirar mejor sin cruzar todo el loft, me di cuenta de que su cocina estaba en el otro extremo del desván.
A lo largo, había un desastre. Me sentí casi grosera por prestarle atención, pero había cajas de pizza apiladas en una de las mesas, dos platos sucios en la mesa de café frente al sofá y algunas ropas colgadas en la parte posterior de uno de los sofás. Vi latas de refrescos, o tal vez latas de cerveza, apiladas en una pirámide en la mesa de la habitación del otro lado. Sin embargo, no estaba tan desordenado que pensé que fuera desagradable. Era un lío que hacia una declaración... cómo, 'Este es nuestro espacio'. No hay supervisión adulta aquí.
“Estoy celosa”, admití, siendo honesta.
“Torpe”, dijo Alec, “¿Por qué estás celosa?”
“Quise decir que es genial”, protesté, un poco defensiva.
Lisa habló antes de que Alec pudiera responder, “Creo que lo que Alec quiere decir es que este es tu lugar ahora también. Este es el espacio del equipo, y tú eres un miembro del equipo ahora.”
“Oh”, dije, sintiéndome tonta. Lisa y Alec se dirigieron a la sala de estar, mientras Brian se dirigía al otro extremo del loft. Cuando Lisa me hizo un gesto para que la siguiera fui con ella. Alec se acostó, tomando un sofá entero, así que me senté en el lado opuesto del sofá de Lisa.
“Las habitaciones”, dijo Lisa, “al otro lado, en orden de más cercano a más lejos, están Alec, el baño, el mío”. Eso significaba que la habitación de Alec era la de la corona, y la puerta de Lisa tenía la cara con los labios fruncidos. Ella continuó: “Del lado más cercano a nosotros, la habitación de Rachel, la habitación de los perros de Rachel y el armario de almacenamiento”.
Lisa hizo una pausa, luego miró a Alec y preguntó: “¿Crees que ella-”
“Duh”, Alec la interrumpió.
“¿Qué?” Pregunté, sintiéndome perdida.
“Limpiaremos el armario de almacenamiento”, decidió Lisa, “Para que tengas una habitación”.
Me sorprendí. “No tienen que hacer eso por mí”, le dije, “tengo un lugar”.
Lisa hizo una mueca, casi dolorida. Ella me preguntó: “¿Podemos hacerlo de todos modos, y no hacer un alboroto? Sería mucho mejor si tuvieras tu propio espacio aquí.”
Debo haberme visto confundida, porque Alec me explicó: “Brian tiene un apartamento, y fue bastante firme en cuanto a no necesitar o querer una habitación aquí... pero él y Lisa han estado discutiendo regularmente por eso. No tiene dónde dormir, excepto el sofá, si se lastima y no puede ir a su casa, y no hay lugar para poner sus cosas, así que todo queda por todas partes. Toma la habitación nos harás un favor.”
“Está bien”, dije. Agregué, “Gracias”, tanto por la explicación como por la habitación misma.
“La última vez que se enfrentó a Shadow Stalker, regresó aquí y sangró sobre un sofá blanco”, dijo Lisa, “sofá de novecientos dólares y tuvimos que reemplazarlo”.
“Maldita Shadow Stalker”, se lamentó Alec.
Brian regresó desde el otro extremo del loft, alzando la voz para que lo escuchara mientras se acercaba, “Rache no está aquí, y tampoco sus perros. Ella debe estar caminando o trabajando. Maldición. Me estreso cuando está fuera.” Se acercó a los sofás y vio a Alec tirado en uno.
“Mueve las piernas”, le dijo Brian.
“Estoy cansado. Siéntate en el otro sofá”, murmuró Alec, con un brazo sobre la cara.
Brian miró a Lisa y a mí, y Lisa se movió para hacer espacio. Brian fulminó con la mirada a Alec y luego se sentó entre nosotras. Cambié mi peso y metí una pierna debajo de mí para darle espacio.
“Entonces”, explicó Brian, “aquí está el trato. Dos grandes al mes, solo para ser miembro del equipo. Eso significa que ayudas a decidir qué trabajos hacemos, vas a los trabajos, te mantienes activa, estás disponible si tenemos que llamar.”
“No tengo teléfono”, admití.
“Te conseguiremos uno”, dijo, como si ni siquiera fuera una preocupación. Probablemente no lo fuera. “Generalmente nos llevamos entre diez y treinta y cinco mil por trabajo. Eso se divide en cuatro partes... cinco partes ahora que estás en el equipo.”
Asentí con la cabeza, luego exhalé lentamente, “No son monedas”.
Brian asintió con la cabeza, una pequeña sonrisa jugando en sus labios, “No. Ahora, ¿Qué tan al tanto estás, en cuanto a saber a qué nos enfrentamos?”
Parpadeé un par de veces, luego declaré, “¿Para otras capas locales? He investigado en línea, he leído religiosamente las revistas de capas durante algunos años, más desde que obtuve mis poderes... pero no sé. Si las últimas veinticuatro horas me han enseñado algo, es que hay muchas cosas que no sé, y solo las descubriré por el camino difícil.”
Brian sonrió. Quiero decir, realmente sonrió. De forma que me hizo pensar en un niño en lugar de un hombre casi adulto. Él respondió: “La mayoría no entiende eso, ¿sabes? Trataré de compartir lo que sé, para que no te atrapen desprevenida, pero no temas preguntar si hay algo de lo que no estás segura, ¿de acuerdo?”
Asentí con la cabeza, y su sonrisa se amplió. Él dijo, a través de una risita bonachona, “No puedo decirte cuánto alivio es que te tomes esto en serio, ya que algunas personas-” se detuvo para inclinarse y patear el costado del sofá en el que Alec estaba echado. “-necesitan que les tuerza el brazo para que escuchen, y algunas personas”, señaló con el pulgar sobre el hombro derecho, “piensan que lo saben todo”.
“Sí lo sé todo”, dijo Lisa, “es mi poder”.
“¿Qué?”, ​​Dije, interrumpiendo a Brian. El latido de mi corazón se aceleró, aunque para empezar no había estado exactamente relajado. “¿Eres omnisciente?”
Lisa se rió, “No, no. Aunque sí sé cosas. Mi poder me dice cosas.”
Tragando fuerte, esperando no llamar la atención al hacerlo, pregunté, “¿Cómo?” ¿Cómo por qué me estaba uniendo a su equipo?
Lisa se inclinó hacia adelante y puso sus codos sobre sus rodillas, “Como cuando supe que estabas en la biblioteca cuando me enviaste los mensajes. Si tuviera ganas, y si tuviera los conocimientos técnicos, estoy seguro de que podría haberlo averiguado irrumpiendo en la base de datos del sitio web y hurgando en los registros para encontrar la dirección desde la que te conectaste, pero mi poder simplemente me permite omitir ese paso así.” Ella chasqueó los dedos.
“¿Y por qué exactamente mencionaste que sabías dónde estaba?”, Preguntó Brian, su voz un poco demasiado tranquila.
“Quería ver cómo reaccionaría ella. Jugar con ella un poco,” Lisa sonrió.
“Maldita sea-” Brian comenzó, pero Lisa lo ignoro con un ademán.
“Estoy preparando a la novata,” ella le hizo un ademán de que se fuera, “Grítame más tarde.”
Sin darle la oportunidad de responder, se volvió hacia mí y me explicó: “Mi poder llena los vacíos en mi conocimiento. Por lo general, necesito información para empezar, pero puedo usar detalles que mi poder me provee para descubrir más cosas, y todo como que se conecta y multiplica, dándome un flujo constante de información.”
Tragué saliva, “¿Y sabías que una capa estaba en camino anoche?”
“Sí”, dijo, “llámalo una conjetura con fundamentos.”
“¿Y sabías lo que sucedió en el Cuartel del Protectorado de la misma manera?”
La sonrisa de Lisa se amplió, “Admitiré que hice trampa allí. Averiguar contraseñas es bastante fácil con mi poder. Escarbo entre los documentos digitales del Cuartel del Protectorado y disfruto de un pequeño reality con sus cámaras de vigilancia cuando estoy aburrida. Es útil porque no solo estoy consiguiendo información de lo que veo, escucho y leo, sino que mi poder llena los detalles de cosas como cambios en su rutina y en la política del equipo.”
La miré, una gran parte de mí horrorizada de haber entrado en una situación encubierta frente a una chica con super intuición.
Tomando mi silencio por admiración, sonrió con su sonrisa astuta, “No es tan sorprendente. Soy realmente mejor con cosas concretas. Donde están las cosas, conocer los tiempos, encriptación, blah blah blah. Puedo leer algo en los cambios en el lenguaje corporal o la rutina, pero es menos confiable y un poco un dolor de cabeza. Suficiente sobrecarga de información sin ello, ¿sabes?”
Sí lo sabía, su explicación hizo eco de mis propios pensamientos con respecto a mi capacidad de ver y escuchar cosas a través de mis bichos. Aun así, sus palabras no me hicieron sentir mucho mejor.
“Y”, dijo Brian, todavía mirando ceñudo a Lisa, “Incluso si ella sabe mucho, eso no significa que Lisa no puede ser una idiota a veces.”
Lisa le dio un puñetazo en el brazo.
“Entonces, ¿cuáles son tus poderes?”, Le pregunté a Brian y Alec, con la esperanza de un cambio de tema.
No tuvieron la oportunidad de decirme. Oí ladridos desde la planta baja. En un latido del corazón estaba de pie, a tres pasos del sofá. Tres perros gruñendo me tenían contra la pared, la baba salía volando de sus bocas cuando sus dientes rechinaban acercándose a mis manos y cara.
[1] Un loft, desván o galería es un gran espacio con pocas divisiones, grandes ventanas y muy luminoso.
[2]TiVo: es un aparato que permite grabar el contenido de la televisión en un disco duro interno.

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2015.09.30 11:44 qryq Obama humillado por Putin en la cuestión de Siria.

La Casa Blanca ha anunciado la suspensión del programa de entrenamiento de rebeldes sirios opuestos al Estado Islámico por "no haber satisfecho las expectativas". La Administración de Barack Obama se vio severamente criticada por ese programa, presupuestado con 500 millones de dólares, que resultó ineficaz y una fuente de derroche.
<>, dijo el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest en una entrevista con la cadena MSNBC. <>, remachó Earnest.
Este septiembre la Defensa de EE.UU. reconoció que los rebeldes 'moderados' entrenados por el Pentágono entregaban municiones y transporte obtenidos gracias al programa estadounidenses a grupos terroristas como el Frente Al Nusra, que es una rama de Al Qaeda. Hubo también múltiples casos de deserciones de los propios combatientes para pasarse al lado de los extremistas.
Durante una reunión en el Congreso se reveló que de los 60 combatientes sirios entrenados recientemente a través del programa especial solo <>, según dijo el representante oficial del Pentágono, el general Lloyd Austin.
En la 70.ª Asamblea General de la ONU el presidente de Rusia, Vladímir Putin, también recordó en su discurso que a las filas de los radicales se unen miembros "de la llamada oposición siria moderada, apoyada por Occidente". <>, advirtió el mandatario haciendo referencia a los planes de aprovechar la actividad de los rebeldes para derrocar el Gobierno de Bashar al Assad.
El senador republicano Dick Black supuso anteriormente en una entrevista concedida a RT que si EE.UU. deja de entrenar y armar a los yihadistas, la guerra en Siria acabará. El político criticó la intromisión estadounidense en Medio Oriente, que en su opinión, provocó el surgimiento de grupos terroristas como el Estado Islámico.
<>, dijo Dick Black.
Cómo el Estado Islámico estafa y extorsiona a través de las redes sociales
El monitoreo y análisis de las cuentas de extremistas en las redes sociales reveló que los terroristas ubicados en Siria utilizan estos canales web para conectarse con mujeres, tener cibersexo y exigir dinero. Así lo demuestra el estudio llevado a cabo por el Instituto de Seguridad Global (ISG).
De acuerdo con el autor del informe, José María Gil Garre, citado por Europa Press, los extremistas del EI en sus perfiles en las redes sociales como Facebook "se proyectan como muyahidines o soldados de Alá, que no dudan en colgar vídeos que muestran a mujeres siendo sacrificadas y hombres duramente castigados por casos de adulterio".
<>, enfatiza el estudio.
Otra observación durante el estudio hizo foco en que los que engañan a las mujeres son "muyahidines que resultan atractivos físicamente". Como resultado chicas de España, Francia, Alemania, Austria o Noruega cayeron fácilmente en la trampa y viajaron a Siria.
<>, señala José María Gil Garre.
<>, según el autor del estudio.
Desfachatez máxima: Turquía podría pedir ayuda la OTAN frente a Siria
Si es necesario, Turquía recurrirá a pedir ayuda a la OTAN contra la ‘amenaza’ del Gobierno sirio y el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), afirma Davutoglu.
<>, recalcó el lunes el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, en declaraciones a la prensa.
Siria asegura que el Gobierno de Turquía respalda a los terroristas que operan en su país.
Análisis: EL JAQUE MATE DE PUTIN A OBAMA
Putin es un maestro del HECHO CONSUMADO. Su estrategia consiste en la toma por SORPRESA de un objetivo localizado para DIVIDIR LAS POSICIONES DEL ENEMIGO. No se apodera de la TOTALIDAD, solo toma un pedazo para dividir y FRAGMENTAR el campo enemigo. Divide y reinarás.
Lo hizo en el Caúcaso cuando fragmentó GEORGIA (aliada de EEUU) ocupando militarmente dos provincias separatistas que decretaron su independencia aliadas con Rusia. En Europa del Este primero FRAGMENTÓ UCRANIA por el sur, ocupando CRIMEA que declaró su independencia aliada con la Federación Rusa. Después fragmentó Ucrania por el ESTE utilizando la misma operatoria de insertarlo en la órbita de Rusia. De esa manera, desarmó el golpe de Estado de Obama y sus socios imperiales de la OTAN que se habían apoderado de Ucrania.
Y hace una semana repitió la estrategia del HECHO CONSUMADO en Siria. En silencio, y por sorpresa, desplegó una PODEROSA FUERZA MILITAR (con armamento de última generación) en territorio sirio. Simultáneamente, en silencio, motorizó un COMANDO DE ACCIÓN CONJUNTA entre Rusia, Irán, Siria, Irak y Hezbolá contra las organizaciones terroristas sostenidas por EEUU y sus socios de la OTAN.
Técnicamente, con esta operación DIVIDIÓ MEDIO ORIENTE en un sector controlado por RUSIA (con Irán como potencia regional) y otro controlado por EEUU y las potencias de la OTAN. Y así como Obama y sus socios se valieron de la GUERRA RELIGIOSA para lanzar al TERRORISMO YIHADISTA SUNÍ contra Siria e Irak, Putin también utilizó la GUERRA RELIGIOSA para crear una COALICIÓN MILITAR CHIÍ contra los yihadistas sunies, incluido Estado Islámico.
En resumen, y con el HECHO CONSUMADO, Putin se proyectó como el PROTAGONISTA CENTRAL en Medio Oriente. De cuyo liderazgo depende las RESOLUCIÓN MILITAR de la guerra intercapitalista con EEUU en la región. Y la MOVIDA MILITAR de Putin en Siria se complementó con otro HECHO CONSUMADO en la ONU. Y no por casualidad, después de diez años de ausencia, ayer el presidente ruso utilizó el estrado de la Asamblea Anual de la ONU para instalar la INVASIÓN TERRORISTA en Siria como el centro del debate mundial. Y antes de que EEUU y las potencias imperiales de la OTAN se recuperaran de la SORPRESA MILITAR rusa en Siria, Putin utilizó su discurso para acusarlos de "HIPÓCRITAS" y responsables de la destrucción terrorista de Siria.
Y Putin DIVIDIÓ el campo enemigo poniendo a EEUU y a Francia (que están bombardeando a Siria en apoyo del terrorismo) como los PRINCIPALES RESPONSABLES de la tragedia siria con el terrorismo. Y así como instaló su liderazgo militar en Siria y Medio Oriente, instaló su liderazgo diplomático en la ONU. Obama, que miraba por TV, se guardó en el bolsillo su discurso de "Al Assad responsable del terrorismo en Siria" y tomó cuenta de su DERROTA. Se quedó nuevamente solo y AISLADO como cuando FRACASÓ en su intento de BOMBARDEO UNILATERAL para derrocar al gobierno sirio el año pasado. Y la reunión que sostuvieron Obama y Putin ayer en la ONU, solo fue para TOMAR CAFÉ. Un diálogo de sordos. Todo sigue PEOR (y mucho peor para Obama).
Putin le aplicó un JAQUE MATE. Movió, ocupó y DIVIDIÓ el escenario de Siria y Medio Oriente. Posicionó su liderazgo internacional y dividió la ONU, y ahora espera la RESPUESTA de sus enemigos. Y la guerra continúa.
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